Sumate y apoyá el periodismo autogestivo

ASOCIATE

Alanis Morissette, “Jagged Little Pill”.
1995, y mi niña de ocho años conociendo por primera vez a una poderosa mujer, rockera, a la vez oscura, enojada, a la vez hermosa. Una mujer que no necesitaba de brillos hollywoodenses para ser una total estrella de rock. Un disco increíble, lleno de historias, letras directas y melodías que no podía dejar de tararear.

Björk, “Debut”.
1993, otra vez de niña aprendiendo que vale todo en la música y que ser genuina y fiel a una misma vale doble. La magia de este disco, creo yo, está en su pureza y libertad; un disco que no espera nada a cambio y tal vez por eso mismo… encanta.

 

Liliana Felipe, “Trucho”.
2005, saliendo de la adolescencia tuve la suerte de conocer la música de Liliana Felipe. Otra vez destaco la libertad y lo genuino en la selección de mis 5 discos, ya que me resulta imprescindible tanto para crecer en la propia búsqueda musical, como así también para incentivar una escucha que no sea siempre la misma melo/ritmo/armonía/poesía que nos deja zombies de tan hecho que está. Con su mezcla de música clásica, freestyle, delirante y sus Letras-cuento, letras-protesta, letras-sensible, letras-humorísticas, hace lo que quiere.

 

PJ Harvey, “Stories from the city stories from the sea”.
Año 2000, Riffs de guitarra casi mántricos, poesía a gritos, canciones para caminar por esta jungla de cemento, sin duda. Rock pegadizo que no es pop, guitarras graves acompañando una melodía de ultratumba acompañada a su vez por coros del más allá. Cero pretensión en este disco a donde no sobra ni una canción.

 

Laurie Anderson, “Strange Angels”
1989, lo escuché varios años más tarde, cuando increíblemente seguía siendo innovador. De a ratos parecen grabaciones de escenas de alguna obra teatral. Se sucede un juego por canción, me remiten a las zapadas más lúdicas que tuve. Vanguardismo y experimentación enmarcando historias, sentires, vivencias del día de ayer, sueños tal vez, o pesadillas. Otra vez genuina libertad.

Cam Beszkin despide “Enamorar o Morir” el jueves 14 en la Sala Caras y Caretas (Sarmiento 2037).