Existen varias maneras de ver el cambio de Elliot Page, pero lo que debe tenerse en cuenta es lo que viene desde su lado. Por eso la lectura de quienes acompañamos a personas trans no es la que da el cuerpo exhibido, sino la que se consigue por el logro de contar con el cuerpo que sentís. Eso es algo que se reflejaba bien en su sonrisa, por eso creo que el hecho de que haya subido la foto que él subió, sobre todo mostrando su cuerpo actual, era como decirle al mundo “hola, mi nombre es Elliot y tengo esta forma tanto identitaria como corporal”. Es algo que le hizo bien y lo exhibió, porque hay que tener en cuenta que tuvo que pasar por una operación para obtener lo que él quería, sin olvidar que eso fue lo que le brindó lo necesario para ser Elliot, en definitiva para terminar de ser quién quería ser, algo que también dijo de manera clara y con sus palabras. Eso es lo que siempre hay que destacar.

Por otro lado, siento que lo que él le mostró al mundo no invalida la exhibición de otro tipo de cuerpos, porque lo que verdaderamente importa es cómo uno se sienta con el cuerpo que logró, y eso es algo que me gustaría destacar siempre. De todas maneras, creo personalmente que siempre habrá como una idealización del cuerpo masculino en relación a cómo debe ser y a lo hegemónico, pero para las personas trans el recorrido es otro porque nosotros no queremos replicar el modelo de una masculinidad ya que construimos nuestra masculinidad en base a lo que sentimos que nos hará felices y lo que luego nos devolverá el espejo. Hay que tener en cuenta que este proceso no solamente se trata de una operación compleja en cuenta a la mastectomía, sino que también incluye una operación reductiva de caderas que lleva a darle al cuerpo otra forma y a la vez brinda seguridad.

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Algo también a tomar en cuenta es que todo esto de lo que hablamos depende del lugar donde uno habite, porque entre comillas grandes, se pueden encontrar diferentes tipos de leyes de identidad de género según el lugar y las características del Estado. En Argentina tenemos una ley de identidad de género que cubre el 100 por ciento de todas las operaciones quirúrgicas que tengan como destino a la adecuación corporal para lograr la identidad de género de la persona. Esto incluye también a la mastectomía entendida como la sustracción de las mamas y la adecuación a la masculinidad total del tórax que son la liposucción del busto, cadera y espalda que en general está cubierto por la salud pública, las obras sociales y las prepagas. El problema es que las personas trans estamos expuestos a que no valga nuestra decisión con respecto a cómo queremos formar nuestras corporalidades, sino que siempre nos topamos con que los médicos nos dicen: “esto es lo que yo te puedo hacer”. Esto último es algo que fundamentalmente sucede en hospitales.

En tanto a las obras sociales y prepagas, creo que hubo avances pero siento que ahí se piensa mucho sobre los costos que tiene brindar las prestaciones a una persona trans y por eso te quieren cobrar más. Y no hablemos sobre los casos de las infancias y adolescencias trans porque hay mucha resistencia con su tratamiento y no cumplen con sus obligaciones establecidas por la ley. Porque no olvidemos que también las infancias van a los hospitales, a las clínicas privadas, sanatorios y deben obtener el mismo respeto que otros cuando acuden a esas instituciones. Sin embargo, a la hora de vernos en comparación con otros países, estamos muy bien, y eso es algo de lo que hay que alegrarse y rescatar a la vez. En la Argentina existen más de 36 centros de atención para personas LGBT y eso es un verdadero logro del movimiento que lo impulsó, pero también el país recibe la visita de dirigentes de otras partes del mundo para ver cómo manejamos las cosas, cómo lo hacemos y el avance en la salud de la población. Eso no es ni más ni menos que un logro que se debe destacar siempre.

Volviendo al caso de Elliot, sus ganas de mostrar su alegría tal cual es ahora se suma a la de casos históricos que siempre es bueno recordarlos. Michael Dillon fue el primer varón trans, la primera persona que accedió a un tipo de intervención sobre su cuerpo teniendo una prótesis peneana y haber logrado una mastectomía exitosa. Luego encontramos el caso de Chaz Bono, hijo de Cher, la cantante de música pop. Y en la Argentina encontramos el caso de Alejandro Iglesias, que algunos recordarán por haber tenido su paso por Gran Hermano.

Personalmente, creo que con respecto al pasado, la información en la actualidad se está masificando y eso no es otra cosa que algo positivo. Pero más allá de la pandemia, todos los días nos enteramos de reclamos por intervenciones quirúrgicas solicitadas y no concretadas en la red de hospitales públicos de todo el país. En ese sentido, la plena vigencia de la Ley de Identidad de Género es un desafío  en el que todxs debemos seguir trabajando.