El comienzo del Bafici debió ser una fiesta como todos los años, pero esta vez arrancó con todas las alarmas sonando en alerta rojo, una movilización masiva, aguerrida y consciente –que dobló con holgura la del jueves pasado y se extendió por avenida Rivadavia– se volvió a concentrar en la puerta del cine Gaumont. ¿Por qué se movilizaron? Aunque las respuestas podían variar: “En defensa de la Ley de Cine”, “por el fondo de fomento”, “contra el atropello en el INCAA y la ENERC”, “queremos saber y participar en la redacción de la Ley de Convergencia”, etc., el objetivo era uno solo: la defensa de la soberanía cinematográfica nacional.

Del otro lado, del lado del gobierno, las cosas están más turbias. Arrancaron con una operación de prensa que arrasó con la dirección del INCAA y se llevó puesto al rector concursado de la ENERC. Hablaron desde el ministro de Cultura, Pablo Avelluto; el titular de los medios públicos, Hernán Lombardi; Laura Alonso de la Oficina Anticorrupción; y pocos más, pero aún no queda claro el plan oficial en relación a la Ley de Convergencia (que reemplazará a la de Medios y está siendo escrita por los abogados de las corporaciones de medios),

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¿Qué hay detrás de tanto misterio? Aún nadie lo sabe. Dicen que la gente del cine sobreactúa, que son “fanáticos”, que el Fondo de Fomento no corre peligro; sin embargo aún no hay una pizca de información.

Este miércoles, frente al cine Gaumont, la multitud era tan densa que era muy difícil moverse e identificar a los participantes. Se pudo ver a actores, como Malena Solda, Mirtha Busnelli, Patricio Contreras, Susana Varela, Hugo Arana hasta agrupaciones de directores, productores, estudiantes pero también músicos (Acho Estol de La Chicana, por caso) y hasta artistas plásticos, como Roberto Santoro. Las consignas eran convocantes: Contra el vaciamiento de la cultura, en defensa de la ley de cine, en rechazo de la intervención del INCAA. La Asamblea fue ejemplar. A través de un micrófono abierto todo representante que quiso hablar y sentar su posición lo hizo. Incluso se tocó el tema más espinoso del Plan de Fomento sobre el que no hay unanimidad, pero cuya discusión sería la base para la elección del nuevo titular del INCAA, si los representantes del cine ganan la pulseada.

Los oradores hicieron hincapié en que, si se derogan los artículos 94 y 97 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, el INCAA perdería el 60% de su financiamiento y también quedarían sin fondos los institutos de música y teatro. El orador final, Claudio Remedi, supo aclarar que no se trataba sólo de una asamblea defensiva, sino que buscaban profundizar la democratización del Instituto y pelear por un proyecto de ley que incluyera en los aportes a las plataformas on demand, como Netflix, por ejemplo. Nuevamente, vale la pena aclarar que a diez días de que el gobierno iniciara el conflicto aún mantiene en la sombra sus objetivos y en la más absoluta oscuridad la redacción del proyecto de la futura Ley de Convergencia.

Rodolfo Durán, representante de Directores independientes de Cine, se manifestó optimista respecto de la unidad lograda, “pocas veces vista”, y se preguntaba “cómo mejorar la comunicación con el público, para mostrar que las películas no son sólo para la vanagloria de un director sino que el cine da 26 mil puestos de trabajo, que el Fondo de Fomento mantiene las alrededor de setenta salas del espacio INCAA de todo el país, la escuela de cine (ENERC), y todas las empresas que se vinculan con las producciones de películas, alquiladores de equipo, estudios de sonido, movilidad, hotelería, entre otras. Me parece que esto va más arriba de Avelluto, que hay que hablar con Presidencia y con Diputados, tengo fe en que toda la fuerza que muestra el gremio logre que lleguemos a ese objetivo.”

Mientras la multitud coreaba “El cine no se toca”, Malena Solda –una de las actrices presentes en la movilización– se mostraba preocupada por el cine y el estado de la cultura en general: “Me parece un atropello lo que hicieron con la ENERC y con el presidente del INCAA. Me preocupa lo que está pasando y veo que la situación empeora cada vez más y que evidentemente van tras el canon. Y parece un primer paso, por qué una se pregunta qué va a pasar con el instituto del teatro y de la música. Me preocupa que la cultura no sea una prioridad para este gobierno.”

Con un cartel que dice “Con la cultura no. Basta”, Néstor Granda, director del Festival Internacional de Cine sobre Diversidad Sexual y Género (LiberCine),explica los motivos de su presencia en la movilización: “Es evidente que vienen por el fondo del cine, si seguimos en la calle luchando no van a poder. El gobierno viene arremetiendo contra la Cultura para hacer negocios desde una de sus primeras medidas, que fue derogar la Ley de Medios. Esto que pasa hoy es una consecuencia de eso.”

Roberto Santoro, artista plástico que ha participado en varias producciones audiovisuales, dio su mirada: “Esta manifestación les hace experimentar un límite a estos muchachos un poco malcriados del gobierno. Aquí hay viejos enemigos que están juntos en la misma trinchera, esto es algo que sólo un gobierno tan déspota y guiado fundamentalmente por la codicia puede lograr. El gobierno avanza donde ve que puede hacerlo, pero esto tiene un costo, incluso publicitario que es lo que más les interesa. El cine es el sector más dinámico que tiene la cultura y ahora que está movilizado abre la puerta a que se revean estas medidas.”

Como sucede desde el jueves de Pascua, cuando se realizó la primera y multitudinaria asamblea en el cine Gaumont, la reacción de la gente del cine ha crecido exponencialmente y se ha profundizado la conciencia del porqué deben movilizarse. Incluso, las figuras más populares del cine y la tevé locales hasta personalidades internacionales, como Viggo Mortensen, se han comprometido en esta lucha activamente.

Luego de forzar la salida del titular del INCAA, Alejandro Cacetta, el gobierno se ha limitado a argumentar sobre supuestos casos de corrupción y a la presencia de trabajadores vinculados con el kirchnerismo, pero por ahora no ha dado un solo dato de sus planes en la redacción de la Ley de Convergencia. La asamblea abierta del miércoles en la apertura del Bafici mostró que el partido está lejos de haber terminado y se abre un espacio de lucha que puso un límite al avance del gobierno sobre la autarquía y el autogobierno del cine y cuyo resultado aún está por resolverse.