Este 2023 comenzó a todo vapor para Lorena Vega, que está totalmente dedicada al trabajo. Para empezar, este sábado 11 de febrero llegará a la calle Corrientes, al Teatro Metropolitan, con Las cautivas, una obra que fue el suceso del año pasado (en el teatro de la Ribera), que cuenta con música original de Ian Shifres, dramaturgia y dirección de Mariano Tenconi Blanco y donde la actriz comparte escenario con Laura Paredes, una de las integrantes del grupo Piel de Lava. Pero en este momento, además, Vega también actúa junto con Valeria Lois en La vida extraordinaria, también de Tenconi Blanco, los sábados y domingos a la noche en el Picadero, sala donde también presenta su biodrama Imprenteros, los viernes a las 20.

Y como si esto fuera poco, en marzo Lorena reestrenará como directora y también en esa sala, la obra de Ariana Harwicz (adaptada por Juan Ignacio Fernández) Precoz, con interpretaciones de Tomás Wicz y Valeria Lois tomando el rol que en la versión anterior hacía Julieta Díaz. “Es una alegría tener este desafío, de tanto trabajo. Me siento afortunada y quiero aprovecharlo. Es el resultado  de muchos años, y todo pasa por algo. Es un momento para cuidarlo y aprovechar para seguir mejorando. Por supuesto, también disfrutarlo y pensar en lo que vendrá”, afirma la artista.

-¿Cómo te preparas para el trajín de ir de un teatro a otro, de tantas unciones todos los fines de semana?


-Me tengo que concentrar, como los jugadores de fútbol. Como si fuera un mundial. Me tengo que cuidar en la semana, tratar descansar. Restringir un poco las salidas, las cenas y sobremesas después de las funciones. La copa posterior, digamos.  Bromeamos con eso, pero en realidad el cuerpo va a estar agotado, porque esto es una labor física y emocional, pero bueno, es un lindo desafio. Viene una etapa de  concentración, eso seguro

-Estuviste en Chile, también.

-Estuvimos en el festival Teatro Mil, que cumplía 30 años. Hicimos tres funciones de Las cautivas y presentamos el libro de Imprenteros durante esos días, como parte del encuentro en el Museo Gabriela Mistral, con una lectura con actrices amigas de allá: Blanca Lewin y Teresa Hales.  Ambos materiales tuvieron una muy buena repercusión. Materiales distintos, pero que encuentran allí también una empatía. Imprenteros, con el esquema de  una mirada a una familia trabajadora y los vínculos entre sus integrantes, que es algo inherente a Latinoamérica, incluso a España, te diría;  seguramente vayamos a hacer la obra también a Chile, porque mostraron mucho interés y se emocionaron sólo con saber de qué se trataba. En el caso de Las cautivas, por supuesto también, ya que el choque cultural de los pueblos originarios con los europeos es algo que en está presente allá, no es algo ajeno. Lo que pasa en la Argentina también pasaba emotivamente allá, con el plus de que allá es un tema de agenda constante.

-De regreso, también presentaron el libro de Imprenteros en Buenos Aires, ¿no?

-Sí, en el Malba, con la conducción de Lalo Mir, también con lectura y al otro día hicimos una función. También lo presentaremos dentro del FIBA, a fin de mes. Un paso más.

-¿Qué te gusta de repetir equipos creativos?

-Cuando hay un deseo compartido. Con Valeria somos amigas desde hace 30 años, y con ella, como con Mariano, o con mis hermanos, por ejemplo, tenemos intereses en común, un tipo de abordaje con respecto al trabajo que nos permite hacer cosas y que fluyan. Si un equipo se lleva bien, está bueno no desarmarlo. Pero no somos cerrados, cada uno de nosotros también forma nuevos equipos, y se va ramificando el esquema que nos une, multiplicándolo. Eso está bueno.

-¿Cuál sentís que es tu aporte dentro de los proyectos?

-Depende de cada proyecto. Según el rol que me toque y la forma de trabajo que se elija. Como actriz tengo algo, como directora otra cosa, pero a su vez, al poder hacer ambas puedo tener una mirada amplia. Pero me gusta respetar el rol que me toque, y si sorpresivamente el espacio de trabajo da lugar, avanzo. Qué aporto, lo verán los otros, no te puedo decir, pero yo siempre trabajo para dar lo mejor y lo que el texto pide de mí. De alguna manera, creo que trato de no estandarizar una forma de interpretar, de armar relato, una necesita renovar sus recursos técnicos.


Las cautivas, de Mariano Tenconi Blanco, con Laura Paredes y Lorena Vega. Sábados y domingos a las 17.30 en el Teatro Metropolitan, Av. Corrientes 1343.

La vida extraordinaria. Con Valeria Lois y Lorena Vega, bajo la dirección de Mariano Tenconi Blanco. Sábados a las 22 y domingos a las 21 en Teatro Picadero, Pasaje Enrique Santos Discépolo 1857.

Imprenteros. De Lorena Vega, Sergio Vega y Federico Vega. Participan Julieta Brito, Juan Pablo Garaventa, Christian García y Vanesa Maja. Viernes a las 20 en Teatro Picadero, Pasaje Enrique Santos Discépolo 1857.