Como parte de una constante que no cesa, el cine de características fantásticas o de terror congrega cada vez más adeptos en esta parte del mundo. Tanto es así, que la producción de propuestas de este tipo, aunque no se trate de una industria dominante, año a año asegura nuevos estrenos locales.

Matar al dragón, la película dirigida por Jimena Monteoliva que ya se encuentra disponible en Cine.ar Play, continúa la tendencia en la que el cine de terror pisa fuerte en el terreno creativo de varios realizadores locales. El film incluye un elenco conformado por Justina Bustos y Guillermo Pfening, y se destacan las participaciones especiales de Luis Machín y Cecilia Cartasegna, una niña de 7 años que es secuestrada y llevada a un mundo subterráneo del que emergerá unos 25 años más tarde. Su objetivo será reencontrarse con su familia, siempre bajo un marco donde los signos de pregunta son parte de una misma trama. “Estoy muy contento con este estreno. Por otro lado, tengo una sensación especial porque es algo curioso al tratarse de algo no presencial, situación que me sucede por primera vez”, advierte Luis Machín.

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La propuesta de ser parte de un film como el de Monteoliva le disparó mucha curiosidad, algo que el actor vincula con su niñez. “Cuando Jimena me dio el guión y lo leí, no solamente me gustó mucho sino que también me acordé de cuando en mi casa se veía y se apreciaba el género de terror. Era chico y vivía en Rosario, pero recuerdo que en mi casa se veía a Narciso Ibáñez Menta con propuestas como El muñeco maldito o El pulpo negro, pero también ciclos como Viaje a lo inesperado. Actores como Peter Cushing, Christopher Lee o Vincent Price eran muy admirados, y será por eso que tengo mucha empatía por este género. Interpretar a quien interpreto en Matar al dragón me conectó con todo ese mundo”.

En pantalla, Machín se mete en la piel de un representante proveniente de un mundo sórdido y cruel. Sin revelar muchos detalles, sostiene: “A grandes rasgos, la película exhibe la existencia de un submundo que se desarrolla en las napas del mundo normal. Es algo sórdido, muy oscuro en contraposición con un mundo luminoso que está representado por la realidad cotidiana. Sería como una especie de infierno versus paraíso, tal como lo define Jimena Monteoliva, la directora del film. En esa trama soy como un representante de ese bajo mundo que se encarga de realizar ciertas acciones que afectarán a otros que viven en la superficie. La película parte de un sueño que tuvo Diego Fleischer, quien escribió el guión. Según él me contó, soñó de punta a punta la trama y al despertarse comenzó a escribir la historia. Eso me resultó curioso porque nunca había escuchado algo así en relación al pasaje de un sueño a una realización cinematográfica”.

Para muchos actores y actrices, participar en films de este tipo significa hacerlo en un género no han tenido en cuenta. “Hacer terror a los actores nos da una capacidad de juego y asociaciones que son muy notables, algo que es más que interesante para interpretar”, dice Machín. Y continúa: “Curiosamente, los actores toman distancia y es por eso que les lleva tiempo decidirse cuando les ofrecen algo así. Yo creo que se trata de un género que con los años va adquiriendo una resonancia muy grande en los realizadores, y en la Argentina tenemos festivales como el Buenos Aires Rojo Sangre, que presenta una movida muy significativa e interesante. Aunque de a poco, en nuestro país se va generando por medio de ciertos directores una corriente de género que cada año agrupa a público cautivo y seguidor de estas propuestas”.

Para el actor, que una producción en la que él trabaja se estrene bajo el paraguas de una plataforma digital es algo que no deja de causarle nuevas sensaciones. “Tengo la disyuntiva de la alegría que siempre produce un estreno y por otra parte siento algo que lo percibo como desconocido y nuevo. No se trata de un estreno común, como si fuese algo en lo que te preparás y te vestís para ir al cine cargado de una ansiedad típica, tal como se lo concebía antes. Por otro lado, sé muy bien que en los momentos en que se emiten las películas hay mucha gente que las mira, y más tarde se arman foros para discutir sobre lo que se vio. Me parece extraordinario que se pueda seguir viendo cosas nuevas en estos días de pandemia. Son tiempos en los que uno se debate entre la alegría y la tristeza. Esto último porque hay muchas cosas que no se pueden hacer como se hacían antes”, concluye Machín.  «


Matar al dragón
Una película de Jimena Monteoliva. Guión: Diego A. Fleischer. Actúan: Justina Bustos, Guillermo Pfening, Luis Machín, Cecilia Cartasegna, entre otros. Disponible en Cine.ar Play.