Los sospechosos de siempre (1995)

El primer indicio para el público argentino de que el puertorriqueño Benicio del Toro era un gran actor, aunque el hilo conductor lo lleve el relato de Kevin Spacey. Dirigida por Bryan Singer y escrita por Christopher McQuarrie, cuenta la historia de cinco criminales que se ven involucrados en un plan orquestado por una leyenda del crimen organizado al que todos temen pero del nadie sabe: Keyser Söze. Combinando el género policial, el suspenso y el misterio, tiene en las actuaciones de Kevin Spacey, Gabriel Byrne, Benicio del Toro y Kevin Pollak su principal sostén: ellos acompañan una trama elaborada pero que no puede darse el lujo del alto presupuesto, así que las interpretaciones toman otra relevancia. Del Toro interpreta a Fred Fenster, uno de los cinco criminales que son interrogados por un misterioso caso de asesinato. 

Disponible en Google Play.


Pánico y locura en Las Vegas (1998)

Dirigida por Terry Gilliam y protagonizada por Johnny Depp y Benicio del Toro, está basada en el libro homónimo de Hunter S. Thompson, que cuenta las experiencias del autor y su abogado en un viaje a Las Vegas: drogas, alucinaciones y decadencia para contar en tono de comedia negra la contracultura de los años 60 y 70. Y lo que de ella resultó. Con toda la psicodelia que Gilliam es capaz de imprimirle a sus relatos, la película tiene en la dupla actoral (y la banda sonora) sus pilares fundamentales: tipos que más por anécdotas de ‘hermanos mayores’ que por propia experiencia pueden hacer revivir en su piel a personajes de aquellos años. La película resultó una obra de culto que ha sido elogiada por su originalidad, su humor ácido y su crítica social. 

Disponible en Google Play y Apple TV.

Snatch. Cerdos y diamantes (2000)

Benicio del Toro gana volumen actoral y aumenta su participación en los films, y quizás esta sea la primera muestra. Se trata de la comedia de acción, crimen y muchos tiros de Guy Ritchie en la que Del Toro encarna a Franky «Cuatro Dedos», un ladrón que roba un enorme diamante y se ve envuelto en una serie de aventurescos enfrentamientos con gánsteres, boxeadores y perros que ejecutan robos, apuestas, peleas y practican el humor negro. Ritmo frenético, su montaje fragmentado, muy buena y un lenguaje coloquial y lleno de jergas, y una buena dosis de influencia del cine de Quentin Tarantino, Martin Scorsese y los hermanos Coen, la convierten en un entretenimiento asegurados, que además cuenta con la participación de Brad Pitt, Jason Statham y Vinnie Jones.

Disponible en HBO Max y Movistar Play, Google Play y Apple TV.


Traffic (2000)

La más sórdida de esta serie, pero también una de las más reflexivas. En este relato coral, Del Toro es Javier Rodríguez, un policía corrupto pero de poca monta, que hace de las suyas con su compañero de ruta Manolo Sanchez (Jacob Vargas), que al momento del film detienen un transporte de drogas y arrestan a los traficantes. Pero interviene su superior el general Salazar (Tomás Milián), que decide contratar a Javier para capturar a un poderoso narcotraficante. En paralelo el juez Robert Wakefield (Michael Douglas) es nombrado supervisor de los grupos de lucha contra la droga y de su coordinación con las autoridades mexicanas; ya en el cargo, descubre que su hija es adicta. La tercera en aparecer es Helena Ayala (Catherine Zeta-Jones), la esposa de un rico empresario que resulta ser un importante traficante de drogas. Cuando su marido es arrestado, Helena se ve obligada a asumir el control del negocio. Las tres historias se cruzarán dando cuenta, claro, de la corrupción, pero mucho más de las decisiones a las que se ve enfrentada gente que nunca imaginó tal situación.

Disponible en HBO Max.


Sicario (2015)

Que quien guste puede complementar con Sicario: el día del soldado, que es su continuación o segunda parte. Ambas son películas de acción y drama en las que Del Toro ya es protagónico principal (es un policía antinarcóticos) y al que se lo acompaña de una agraciada dama, como los clásicos de acción del siglo 20, Alejandro Gillick se llevará una sorpresa al entrar en contacto con Kate Macer, el personaje de Emily Blunt: su empoderamiento deja claro que el feminismo es algo bien presente; y cinematográfico. Además, sus métodos (los de Gillick) carecen de buenos modales y por momentos son brutales, algo que a las autoridades del FBI parece gustarle porque es una adalid en la guerra contra el narcotráfico en la frontera entre Estados Unidos y México. Dirigida por Denis Villeneuve, que impone todo su sellos con grandes escenas de acción, es acaso la más binaria de las películas en las que participa Del Toro, 

Disponible en Netflix, Amazon Prime, HBO Max, Movistar Play, Apple TV.