La demócrata Hillary Clinton atribuyó hoy su derrota en las elecciones presidenciales de Estados Unidos al director del FBI, James Comey, en particular por el episodio de la segunda carta enviada al Congreso, faltando tan sólo tres días para la votación.

Hillary habló del caso en una teleconferencia con los mayores contribuyentes de su campaña electoral, según informó el sitio Politico.com.

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Para la candidata demócrata fue precisamente esa carta de «absolución» del caso la que hizo más daños incluso que la primera, fechada el 28 de octubre, cuando Comey comunicó al Congreso la reapertura de las investigaciones sobre el escándalo de los email, consignó la agencia de noticias ANSA.

Según la opinión de Hillary, esa segunda misiva «volvió a despertar» de hecho a los electores de Donald Trump, electo el martes último para suceder a Barack Obama desde el próximo 20 de enero.

La reapertura del caso, que ya había sido cerrado en julio pasado, enrareció el clima político en Estados Unidos con las sospechas de muchos líderes demócratas, entre ellos Clinton, de que el FBI intentó influenciar al electorado en su contra, una posibilidad que inclusive llegó a deslizar, aunque indirectamente, el propio presidente Obama.

Comey sorprendió al oficialismo y la oposición al informar al Congreso y al público en general el viernes 28 de octubre que el FBI reabrió la investigación sobre el uso del servidor de correo privado de Clinton cuando era secretaria de Estado de Obama en su primer mandato.

Comey sólo explicó que la fuerza de seguridad federal tomó esa decisión luego de encontrar nuevos emails que reavivaban las sospechas sobre el presunto mal manejo de información secreta.

El anuncio del director del FBI coincidió con el inicio de un repunte en las encuestas del rival republicano de Clinton, Donald Trump, y dio renovados argumentos al magnate para atacar a la ex secretaria de Estado durante sus actos de campaña.

La tensión entre el oficialismo y el FBI recrudeció pocos días después luego de que la cuenta de Twitter del archivo histórico de esa fuerza de seguridad federal publicara 129 documentos desclasificados de una investigación que realizaron hace 17 años contra el entonces presidente y actual esposo de la candidata demócrata, Bill Clinton.

La investigación se concentró en la decisión del entonces mandatario de indultar al multimillonario estadounidense Marc Rich.

Rich, quien falleció en 2013, huyó de Estados Unidos en 1983 después de haber sido acusado de vínculos con el crimen organizado y de haber evadido más de 48 millones de dólares en impuestos, así como de haber comprado, de forma ilegal, petróleo a Irán durante la crisis de los rehenes de 1979.

La investigación del FBI duró seis años años y concluyó sin presentar cargos.

El perdón de Clinton despertó una gran polémica en su momento porque, entre otras cosas, la esposa del millonario, Denise Rich, era una de las grandes donantes del Partido Demócrata.

La mayor parte de las páginas se encuentran censuradas y fueron publicadas a partir de una demanda, amparada en la Ley de Libertad de Información.

El FBI tiene flexibilidad a la hora de responder a las peticiones realizadas bajo la Ley de Libertad de Información, pero no suele dar a conocer en Twitter la publicación de documentos sobre antiguas investigaciones, por lo que el gesto de la agencia provocó una polémica inmediata.
Una de las principales reacciones provino del propio presidente Obama.

«Hice un esfuerzo muy deliberado para asegurarme de que no parece que me estoy entrometiendo en lo que se supone deben ser procesos independientes para tomar estas decisiones», aseguró un Obama que cuidó especialmente sus palabras durante una entrevista hace una semana con el portal de noticias digital Now This News.

«Pero sí creo que hay una norma de que cuando hay investigaciones, no trabajamos basándonos en insinuaciones, ni en informaciones incompletas, ni en filtraciones. Trabajamos basándonos en decisiones concretas que se han tomado», agregó en una crítica bastante clara contra Comey por anunciar la reapertura de la investigación contra Clinton aún antes de analizar los nuevos emails.

Obama reconoció que su candidata «cometió un error ingenuo» al usar su email privado para asuntos oficiales, pero destacó que, para él, fue «un error que fue agigantado de manera exagerada».