Los miembros de la Asamblea General de Naciones Unidas hicieron un minuto de silencio por iniciativa de su presidente, Abdulla Shahid, en memoria de las víctimas de la invasión rusa en Ucrania, al inicio de una «sesión extraordinaria de urgencia» del organismo, cuyas conclusiones de todas formas no serán vinculantes.

Shahid, exministro de Relaciones Exteriores de Maldivas, con rango de jefe de Estado por su posición en la ONU, exhortó a que «cese la violencia» y prevalezca el diálogo tras mostrar su preocupación por la situación humanitaria en el país invadido. «La paz debe prevalecer», instó.

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Más de un centenar de oradores se inscribieron para hablar en esta reunión de la Asamblea General, la primera de este tipo que tiene lugar desde hace 40 años y que en principio debería prolongarse hasta el martes, o incluso el miércoles, antes de que haya una votación sobre una resolución propuesta por los europeos para que cesen las hostilidades en la exrepública soviética.

El texto inicial, obtenido por la agencia AFP, «condena en los términos más enérgicos la agresión de Rusia contra Ucrania».

Europa, que autorizó la víspera el suministro de armas a Ucrania, entre ellos «aviones de caza MIG búlgaros», debería votar unánimemente junto con América del Norte para denunciar a Rusia en la sesión de la Asamblea, según una fuente diplomática.

Asimismo, se espera que un gran número de países africanos y sudamericanos se pronuncien contra la invasión rusa, según fuentes diplomáticas, que esperan superar el centenar de votos favorables que obtuvo en 2014 una resolución similar tras la anexión rusa de Crimea.

Las negociaciones están en curso entre dos corrientes, precisó a la AFP una fuente diplomática que pidió el anonimato. Algunos, que subrayaron que el texto no puede ser vetado pues en la Asamblea general no existe el derecho a veto como en el Consejo de Seguridad, quieren que sea muy contundente. Otros consideran que lo importante es obtener un máximo de votos para mostrar el aislamiento de Rusia y estarían dispuestos a hacer concesiones sobre el tono, precisó dicha fuente.

La Asamblea General fue decidida el pasado sábado por el Consejo de Seguridad de la ONU a partir de una propuesta de Estados Unidos y Albania, que recibió el voto favorable de 11 de los 15 integrantes del Consejo y en contra por Rusia, mientras China, India y Emiratos Árabes Unidos se abstuvieron.

El reglamento de la ONU no contempla para esta instancia el derecho de veto que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad -China, Estados Unidos, Francia, el Reino Unido y Rusia- tienen para otra clase de resoluciones.

El Consejo decidió recurrir a la Asamblea General ante “la ausencia de unanimidad de sus miembros permanentes”, que el viernes “impidió ejercer su responsabilidad primera como es el mantenimiento de la paz y de la seguridad internacionales”, dice la resolución aprobada la víspera.

El viernes, Rusia vetó una resolución promovida por Estados Unidos y Albania para condenar la invasión a Ucrania y reclamar la retirada inmediata de las tropas rusas de este país.

Hasta la fecha se han celebrado únicamente diez sesiones de este tipo en la Asamblea General de la ONU, la última de ellas en 1982, después de que se convocara un encuentro de este tipo por la crisis en los Altos del Golán, ocupados militarmente por Israel, un movimiento no reconocido por la comunidad internacional que continúa a día de hoy.

Este tipo de reuniones son convocadas a raíz de la resolución 377A(V), aprobada en 1950 y conocida como «Unidos por la Paz», que da a la Asamblea General de la ONU la autoridad de asumir asuntos de paz y seguridad internacional cuando el Consejo de Seguridad es incapaz de actuar debido a la falta de unanimidad entre los cinco países con derecho a veto.