En una nueva muestra de la doble vara con que el poder judicial brasileño considera a la dirigencia política de ese país, el Supremo de Brasil mantiene nominación de ministro que designó el presidente Michel Temer que está vinculado con corrupción. Meses antes de la destitución de Dilma Rousseff, el mismo tribunal había rechazado la nominación de Lula da Silva cuando se lo había implicado en la misma causa.

Tras una semana de idas y vueltas en la Justicia por el nombramiento de Wellington Moreira Franco como ministro de la Secretaría General de la Presidencia aún cuadno está involucrado en el caso Petrobrás, la Corte Suprema de Brasil decidió mantenerle el fuero privilegiado de modo que solo podrá ser juzgado por la Corte Suprema de Brasil, lo que le garantiza más tiempo para preparar una salida o al menos para que mientras tanto se termine el período quie debe completar el mandatario que dio elgolpe contra la representante del PT, en agosto pasado.

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La Corte fue en contra medidas cautelares de jueces de primera instancia que anularon su nombramiento al estar involucrado en el caso de corrupción en Petrobras.

Rede Sostenibilidad y Partido Socialismo y Libertad (PSOL), partidos de la oposición al gobierno interino, pidieron la suspensión del nombramiento porque Wellington fue una delación premiada de los 77 exdirectivos de la constructora Odebrecht, implicada en el gigantesco caso de corrupción en la petrolera Petrobras conocida como Lava Jato.

Sin embargo, el juez Celso de Mello, del Supremo Tribunal, decidió dejar en el cargo a Moreira Franco, cercano al presidente Temer, y le garantizó el fuero privilegiado. Moreira Franco, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que lidera Temer, era hasta ahora el encargado de un plan de privatizaciones que encara la gestión interina.

Precisamente el fundamento para el reclamo de los denunciantes radica en una cautelar dictada en marzo de 2016 por un magistrado de la Corte que impidió al expresidente Lula da Silva ocupar un cargo en el gabinete de Dilma Rousseff. Lula era investigado entonces por su presunta participación en el escándalo de corrupció, por lo que otro juez, Gilmar Mendes, aceptó la demanda lo que impidió que el exmandatario entrara como último recurso de salvataje al gabinete de Dilma, la que luego temrinaría destituida por un golpe institucional.

Los testimonios de los exdirectivos de Odebrecht implicarían a decenas de políticos de varios partidos y salpican al propio Temer, quien también habría recibido dineropara campañas sin haberlo declaradocomo marca la ley.