Bolivia logró llevar ante la Organización de Estados Americanos (OEA) a expertos que pusieron en evidencia la inconsistencia de los informes promovidos por el organismo y principalmente por su secretario general Luis Almagro, que aseguraban un fraude en las elecciones de 2019, tras lo cual se montó un escenario de violencia e inestabilidad que derivó en el golpe a Evo Morales. En la reunión denominada “¿Qué pasó al final en las Elecciones de Bolivia de 2019? Expertos comparten sus hallazgos”, en la sede de Washington, se presentaron los expertos Jake Johnston, del Center for Economic and Policy Research (CEPR); Francisco Rodríguez, de la Universidad de Tulane, y Jack Williams, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). El CEPR fue el primer grupo de investigación que denunció como equivocado y tendencioso a un reporte de la OEA que advirtió supuestas irregularidades en aquellas elecciones.

“Hoy nos reúne la búsqueda de la verdad certera de lo ocurrido en Bolivia que vivió en el 2019 lo que ningún país en democracia merece ni debe vivir jamás”, afirmó en la apertura el embajador boliviano ante la OEA, Héctor Arce, acompañado por embajadores, como el argentino, Carlos Raimundi, la mexicana Luz Elena Baños y el excanciller ecuatoriano Guillaume Long, entre otros.

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“La secretaría general inventó un supuesto informe de auditoría, lo publicó antes de que fuera de conocimiento del Estado, el do-mingo 10 de noviembre. Ese mismo día, la nación entera se vino abajo, lo que no había ocurrido en 40 años, finalmente ocurrió”, recordó Arce. Ya había informado que los expertos electorales de la OEA habían sido invitados, pero se negaron a participar bajo el argumento de que el caso estaba ya cerrado.

En la presentación se describieron los tres estudios que confrontan a la OEA. “El del MIT fue solicitado por el CEPR. Y el de Fran-cisco Rodríguez fue porque insistimos con el New York Times y mandaron a hacer su propio estudio”, explicó Long a Tiempo. “El nuestro es el más completo porque no solo analizamos la parte estadística. Nos metimos en actas y servidores, que constituyen las grandes acusaciones de la OEA sobre supuestas falsificaciones que no son tal”, agregó.

El evento realizado en la “casa” de Almagro, cobra relevancia porque el Senado de los EE UU aprobó una resolución que exige al departamento de Estado revisar qué ocurrió en Bolivia en 2019 y qué rol tuvo la OEA. La sanción pro-viene de una iniciativa de congresistas demócratas que habían aprobado un exhorto para esclarecer la acción del organismo, al definir políticas de financiamiento oficiales. En Bolivia, mientras, la justicia archivó por falta de pruebas los procesos abiertos contra autoridades electorales por las elecciones de octubre de 2019.