“Recomendamos a los extranjeros que están llegando al país que anden con cuidado, los estamos mirando, los estamos siguiendo”, dijo este viernes el ministro de Gobierno Arturo Murillo, nombrado por el gobierno de facto luego del golpe a Evo Morales.

El funcionario acusó a la delegación de dirigentes sociales, políticos y sindicales de ingresar a Bolivia como “mansas palomitas” pero con la intensión de “incendiar el país”.

“En el primer paso en falso que den tratando de hacer terrorismo o sedición, se las van a ver con la policía”, agregó.



La amenaza se produce apenas unas horas después de que la delegación, integrada entre otros por Juan Grabois, Daniel Catalano, Pablo Pimentel y Agustín Lecchi, fuera detenida e interrogada por la policía en su ingreso al aeropuerto de Santa Cruz de la Sierra.

“Solicitamos al gobierno argentino que interceda ante las autoridades bolivianas para resguardar nuestra seguridad”, reclamó la delegación luego de lo ocurrido.

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