Desde la semana pasada, el ministerio de Seguridad de la Nación comenzó a enviar fuerzas federales a distintos puntos del Conurbano para reforzar los controles y la prevención del delito. Desde la cartera que conduce Sabina Frederic manifestaron que creció el delito durante la cuarentena y que éstos son cada vez más violentos.

El secretario de Seguridad de la Nación, Eduardo Villalba, dijo  que se advierte «mayor violencia» en los delitos contra la propiedad, sobre los que se observa una «suba» de casos en las estadísticas de los últimos dos meses en comparación al inicio del período de aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia de coronavirus.

Sumate y apoyá el periodismo autogestivo

ASOCIATE

«De acuerdo a los reportes que tenemos en donde están nuestras fuerzas federales, (subieron) los delitos contra la propiedad en general, el robo, esos mismos delitos realizados en el contexto de un mismo barrio y esos mismos delitos, que es los más preocupante de atender, en muchos casos con mucha violencia, con uso de armas y mayor violencia», dijo esta mañana Villalba en diálogo con radio La Red.

En ese sentido, el funcionario precisó que desde Seguridad analizan «una situación crítica, en algunas provincias más que en otras», como «en el Área Metropolitana de Buenos Aires, donde siempre es mayor por la concentración de gente».

Hace unos días atrás, a instancias de Frederic, desembarcaron al conurbano cientos de agentes de la Prefectura Naval y Gendarmería Nacional en los partidos de Avellaneda, Quilmes, La Matanza, Almirante Brown, Moreno, Esteban Echeverría, Florencio Varela y Lomas de Zamora. Según se informó, en esta primera etapa fueron asignados unos “500 efectivos por turno”. Los uniformados serán apostados de acuerdo a los procedimientos acordados entre las carteras de Seguridad de Nación y provincia.

«Respeto a la estadística más estricta, seguramente vamos a advertir una suba en algunos delitos, especialmente en junio y julio”, detalló Villalba, quien subrayó que más allá de los números «hay un testeo social que es válido» y que desde el ministerio se debe «atender», «para que esto no tome una escalada mayor y no nos encontremos en octubre o noviembre con una situación más crítica».

Al ser consultado por aquellos hechos en los que víctimas de un robo asesinaron a los delincuentes que las asaltaron, Villalba consideró que se trata de «casos típicos que aparecen periódicamente», pero que «no hay un alza ostensible de ese tipo de situaciones». «Hay casos quizás más dramáticos, que se reflejan más o menos por la conmoción social que provocan, pero no hay una generalidad en este tipo de cuestiones», afirmó.

En esa misma línea, el vicejefe de gobierno porteño a cargo del área de Seguridad, Diego Santilli, dijo al diario La Nación que estaba preocupado por la situación de la región metropolitana, debido al “aumento del nivel de violencia y el uso de armas». De todas formas, aclaró que “todavía la tasa de delito está por debajo de los niveles de antes de la pandemia. Habíamos logrado bajar todos los delitos, somos la tercera capital del continente con menos homicidios”. “Si un delito es intolerable, con armas es inaceptable, porque quien la lleva es capaz de matar. Tienen que ir presos, y que ese delito no sea excarcelable”, insistió Santilli.