Al período de sesiones ordinarias del Congreso, que el presidente Alberto Fernández extendió hasta el 31 de diciembre, le queda una semana. Este martes la Cámara de Diputados concretó su última sesión del año, con una batalla por cambios en el impuesto a los Bienes Personales que terminó ganando el oficialismo por un voto y a merced de los errores no forzados del interbloque de Juntos por el Cambio. El Senado hará lo propio el próximo miércoles para sancionar esas modificaciones y será la primera vez que el FdT baja al recinto sin quórum propio. Dependerá de la asistencia perfecta de su bloque y la ayuda de dos aliados provinciales clave. Será la última escala de la hoja de ruta 2021 del oficialismo, mientras el Ejecutivo planea convocar a extraordinarias en febrero y alambra todos los votos posibles en ambas cámaras, para conseguir los respaldos parlamentarios que necesita antes de cerrar la renegociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En el bloque oficialista, que lideran Máximo Kirchner y Cecilia Moreau, aguardan que Fernández comunique el alcance y el temario del período de extraordinarias. La mayor incógnita gira en torno al «plan plurianual» que el presidente dijo que enviaría en la primera semana de diciembre. Ahora lo pondría en juego en febrero o a partir de la última semana de enero, como una forma de abrir el período de extraordinarias, donde buscaría la aprobación de las metas macroeconómicas para los próximos dos años, de acuerdo al pacto que se negocia con el Fondo.

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El tema fue uno de los puntos que hablaron los 118 diputados y diputadas con Fernández el miércoles por la noche, en el primer encuentro que comparten desde el momento más duro de la pandemia. La reunión duró casi cinco horas y, según supo este diario, los invitados le pidieron al presidente que «los ministros pongan más la cara y trabajen de manera coordinada».

Entre los comensales estuvieron Kirchner, como jefe del bloque, y el titular de la Cámara Baja, Sergio Massa. A su turno, el titular de la bancada oficialista les dijo a sus pares que está convencido de que «la oposición va a obstruir todo porque solo les importa hacer daño». Fernández agradeció a todos los pelajes de la coalición el respaldo en el recinto y les dijo que cuenten con el gobierno en sus territorios más allá del trabajo en la Cámara.

Con la prevención que ventiló Kirchner, en el FdT se preparan para que el interbloque de Juntos por el Cambio se niegue a apoyar la postergada iniciativa del plan plurianual y adopte una posición beligerante cuando pase por el Congreso el eventual acuerdo con el Fondo. La apuesta para afrontar ese riesgo será aprender de lo que no hicieron sus antagonistas de JxC: contar los votos antes de ir a sesionar para evitar nuevas derrotas, como sucedió con el Presupuesto.

Para eso, el mandatario se reunió con 13 gobernadores del peronismo. Así como dispararon munición gruesa contra toda la oposición que votó en contra del plan de cuentas para 2022, ahora «jugarán fuerte» para garantizar los votos necesarios. El objetivo del oficialismo es que la convocatoria a extraordinarias no se transforme en el terreno de un nuevo revés que afecte la capacidad de negociación del país ante el Fondo en el momento crítico.

Entre los gobernadores opositores, las expectativas del oficialismo no son uniformes. «Hay que ver qué posición toman Gerardo Morales y Gustavo Valdés», confiaron tres integrantes del oficialismo para graficar la importancia que tendrán los mandatarios radicales de Jujuy y Corrientes.

En 2020 sus diputados votaron a favor del Presupuesto. Este año la orden fue votar en contra y la directiva de Morales sucedió mientras era elegido nuevo presidente del Comité Nacional de la UCR. Con ese comicio resuelto, en el gobierno estiman que Morales podría tener otra posición con sus legisladores pero también al frente del partido. Con Valdés las señales son más moderadas, pero cerrada la guerra por el Presupuesto, algunos apoyos surgirán en el fragor de las negociaciones por la adecuación presupuestaria que, sin plan de cuentas, depende de la lapicera del jefe de Gabinete Juan Manzur.

El jueves se conoció el informe expost del Fondo sobre el crédito otorgado a la Argentina durante la gestión de Mauricio Macri. El documento cuestiona al gobierno de Cambiemos y le carga todas las culpas sin asumir ninguna responsabilidad. Señala que ante situaciones excepcionales recomienda la utilización de políticas no convencionales y deja abierta la puerta a que la renegociación no reedite la crisis de deuda que se originó con el crédito stand by (SBA) de 2018, considerado el más importante en los 70 años de historia del organismo. Esos puntos serán parte del debate en el Congreso, pero en JxC se mantienen a la defensiva y leen con detalle las críticas del FMI. Saben que el FdT lo utilizará en su contra cuando arrecie el tratamiento del plan plurianual y advierten que el paper también asegura que la Argentina vive una «dolarización de hecho».

Quizás nada les impida reclamar entonces que la economía nacional termine de dolarizarse por completo y ese eje se transforme en un recurso defensivo eficaz para transitar la polarización que se viene.

Las últimas dos sesiones en Diputados reflejaron la tirante paridad que atraviesa el recinto y también sinceraron hasta dónde llegan los aliados para cada espacio antagónico. El tratamiento del Presupuesto, que naufragó con un rechazo de 132 contra 127, tuvo un preludio inquietante para el oficialismo. Sucedió el jueves, en la primera etapa de la maratónica sesión. La diputada macrista Silvia Lospenatto se amparó en el reglamento para forzar el tratamiento de un proyecto que cambia el mínimo no imponible de Bienes Personales. Había sido presentado por el oficialismo en octubre y aprobado en el Senado por unanimidad. La movida fue organizada por JxC y sumó el respaldo del lavagnismo, el bloque cordobesista y el socialismo santafesino, reunidos en el Interbloque Federal. También agregó a las dos voluntades de La Libertad Avanza, que conduce Javier Milei, y transformó los 116 votos de JxC en una mayoría de 131. Le marcaron la agenda al oficialismo y anticiparon la derrota que afrontaría en la misma sesión, 12 horas después, con el Presupuesto.

La sesión del martes siguiente, que iba a coronar la ofensiva opositora, tuvo un giro determinante cuando el oficialismo impulsó una serie de cambios para diferenciarse y le dio quórum a la convocatoria de JxC. El espacio no llegó a los 129 presentes y la sesión se activó cuando el FdT y los cuatro integrantes del bloque del Frente de Izquierda de los Trabajadores (FITU) se sentaron en sus bancas. Juntos votaron la iniciativa alternativa con el respaldo del bloque Provincias Unidas, que reúne cinco bancas.

Los números que reunió el FdT no habrían alcanzado si hubieran estado todos los miembros de JxC. Pero Camila Crescimbeni (PRO) dio positivo de Covid antes de entrar al recinto, mientras que su colega Álvaro González estaba de viaje en Alemania y había avisado que se casaba su hija. La tercera ausencia fue de Gabriela Brouwer de Koning, del bloque Evolución Radical, dirigido por Rodrigo de Loredo y Emiliano Yacobitti, bajo el liderazgo del senador porteño Martín Lousteau. Su procedencia se metió de lleno en la interna del bloque que se dividió este mes entre ese espacio y el bloque de la UCR, que preside Mario Negri. La legisladora se fue a Disney cuando había asumido su banca dos semanas antes. Pidió disculpas por el faltazo y dijo que había avisado del periplo, pero la diputada radical Karina Banfi, que integra el bloque de la UCR, la desmintió. «Jamás lo hubiéramos permitido. Obligadamente tendría que haber participado de la sesión. En el caso de Álvaro González, él no estaba contabilizado dentro del quórum y de los números que nosotros teníamos. Sabíamos que tenía una licencia tomada el 9 de diciembre. Ni siquiera participó de la votación del Presupuesto», lanzó la legisladora para asegurar que sí esperaban a «Brouwer de Koning porque había participado de la sesión donde aportó su voto para sostener la propuesta de Lospennato para poder votar Bienes Personales», resaltó Banfi. Sus palabras confirman que la reunificación del bloque que se propusieron para los próximos meses no será tan simple. «