El ministro Hernán Lacunza no concurrirá este miércoles al Congreso para explicar los alcances del proyecto de “reperfilamiento” de la deuda, tal como había anunciado el jueves pasado. Según comunicaron, intentarán “buscar consensos políticos antes de enviar el proyecto”. En tanto, tampoco ingresó el proyecto al Senado, tal como se esperaba.

De manera sorpresiva, el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo comunicó a través de su cuenta de Twitter la suspensión de la visita del ministro Lacunza al Congreso, donde iba a ser recibido por la comisión bicameral de seguimiento de la deuda.

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También quedó en suspenso el ingreso del proyecto al Senado, anunciado para este lunes, bajo la misma explicación, según adelantaron fuentes legislativas a Tiempo, aunque sí confirmaron que será enviado en los próximos días. Es que el proyecto de ley, según lo poco que se conoce por las propias palabras del ministro, prevé la renegociación de la deuda de mediano y largo plazo bajo jurisdicción local, medida que se puede llevar adelante por decreto presidencial, sin tener que pasar por el Congreso, como de hecho nunca pasó durante la administración Mauricio Macri.

La decisión de buscar consensos para evitar choques públicos se tomó en una reunión en Casa Rosada, de la que participaron el propio Lacunza; el ministro Rogelio Frigerio; su vice, Sebastián García De Luca; el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo; el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó; y el senador y candidato a vicepresidente Miguel Pichetto.

Después de las PASO y la posterior crisis política y económica que se desató, la llamada “ala política” volvió a tener protagonismo. De hecho, Monzó volvió a tener diálogo con interlocutores del Ejecutivo, a través de Rogelio Friegio y Sebastián De Luca. En esa ronda de “espadas legislativas”, Pichetto tendrá un rol central a la hora de contactar a sus ex compañeros de bloque para presentarles las bondades del proyecto y su necesidad en este contexto financiero.

Sin embargo, hasta el momento, la oposición no tuvo contacto con el texto, por lo que se mantienen en la postura de no opinar al respecto. Es que todavía está muy presente el reclamo de que el Ejecutivo nunca consideró al Congreso a la hora de tomar deuda y ahora sí pretende que este “reperfilamiento” sea aprobado por una mayoría legislativa.

En un primer testeo se produjo el jueves por la tarde, cuando Alberto Fernández se reunió con el senador Carlos Caserio, titular del bloque Justicialista, y si bien reiteraron las quejas de la política inconsulta de Mauricio Macri al tomar deuda, sí se mostraron atentos a leer de primera mano el proyecto para su posterior análisis. De esa manera, pretendieron esquivar la crítica del oficialismo de “no aportar tranquilidad”.