Peña, Carrió y Massot, tres de los apellidos más fuertes en el plano político del gobierno de Mauricio Macri, salieron a declarar desafiantes que tienen los votos necesarios para convertir en ley mañana mismo la reforma previsional.

El Jefe de Gabinete fue el más protocolar, como casi siempre: “Somos optimistas con el número de votos favorables porque creemos que esto refleja una parte del acuerdo que fue muy importante con los gobernadores; y hablamos de una integralidad de reformas que van a ser muy positivas para el país y los argentinos en general. Los jubilados van a ganar más el año que viene, sus haberes van a estar por encima del 5 por ciento que se estima de inflación para el 2018”.

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Elisa Carrió reiteró hoy su apoyo a la reforma previsional vía redes sociales y con argumentos trementistas: “Si no votara con el Gobierno estaría haciéndole el juego a los que quieren derrocarlo”. Entre los sectores supuestamente destituyentes, la diputada señaló de manera insólita a “los que hicieron negociados espurios con la reparación de los submarinos, los que inventaron un desaparecido, los que no quieren la República, los grandes evasores y los ladrones de la riqueza de la Nación». Después tuvo tiempo de recordar el pasado. “Esto yo ya lo viví. No voy a conspirar contra la República y si hay un error se puede reparar”, señaló Carrió a través de su cuenta oficial de Twitter. “Mi conciencia está en absoluta paz y esa es mi guía. La ley es muy buena para el futuro, no en el cortísimo plazo. Tengan paz, oremos por la Patria”, concluyó Carrió acompañando su texto con una imagen con la leyenda “Jesús, Argentina te necesita”.

Por último, Nicolás Massot, fue el más desafiante y categórico: “Tenemos los votos. Los tuvimos ayer en Comisión y los vamos a tener con mayor adhesión en el recinto”. En las palabras del jefe del bloque del PRO, va la esperanza de todo el gobierno de Mauricio Macri y el rechazo de una multitud que se espera que se congregue frente al Congreso.