El presidente Mauricio Macri, acompañado por la Primera Dama, Juliana Awada, asistió al acto de asunción de Sebastián Piñera como mandatario de Chile, ceremonia que se llevó a cabo hoy en el Congreso Nacional, en la ciudad chilena de Valparaíso. Macri se sentó en las primeras filas junto a su esposa, al lado del presidente de Brasil, Michel Temer, y muy cerca de los presidentes de Bolivia Evo Morales; de México, Enrique Peña Nieto; de Ecuador Lenín Moreno; de Honduras, Juan Orlando Hernández; y de Perú Pedro Pablo Kuczynski, además del rey emérito de España Juan Carlos I.

Luego de finalizado el acto de investidura, el presidente argentino y su esposa se retiraron de la sede del Congreso, junto con el canciller Jorge Faurie y el embajador argentino en Chile, José Octavio Bordón, que también asistieron a la ceremonia.

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Macri y su comitiva se trasladaron al Palacio Cerro Castillo, donde Piñera brindó un almuerzo a los mandatarios invitados. Durante la comida, el presidente argentino deseó a su colega «la mayor de las suertes y el éxito en esta segunda presidencia de este país tan querido por la Argentina y por todos. Nos toca gobernar en tiempo de cambios profundos, dinámicos, que conllevan desafíos y oportunidades», afirmó Macri. A la hora de hablar de la región, Macri no dejó pasar lo que ya a esta altura se convirtió en su caballito de batalla cuando sale del país: «En Latinoamérica reina la democracia y el respeto por los Derechos Humanos, con una excepción dolorosa que tenemos y de la cual nos estamos ocupando», sostuvo en relación a Venezuela. «Creo que en este camino hay muchísimo para conseguir y generar, y lo que todos queremos, es tener una región sin pobreza», sostuvo Macri, y finalizó «brindando por el trabajo que va a realizar el presidente Piñera por el pueblo chileno, y porque realmente estos años encontremos muchísimas áreas de cooperación».