Miles de manifestantes de distintos sectores políticos, gremiales, organizaciones sociales, estudiantiles y autoconvocados se movilizaron esta noche por las calles céntricas de Córdoba, Jujuy, Corrientes, Catamarca, Formosa y otras provincias en repudio al atentado que sufrió anoche la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando arribaba ayer a su domicilio.

«No esperábamos otra cosa», manifestó en declaraciones a Télam la diputada nacional por Córdoba Gabriela Estévez, que encabezaba junto a otros referentes alineados al kircherismo el sector que marchaba junto a La Cámpora local.

En ese sentido, Estévez reflejó: «El pueblo argentino tiene memoria y cuando siente que la democracia está amenazada, sale masivamente a expresarse para defenderla».

Sumate y apoyá el periodismo autogestivo

ASOCIATE

«Creo que esto tiene que ver con todo un espiral de odio que se viene generando hace mucho tiempo y que tuvo su expresión más radicalizada ayer, pero que se viene gestando y expresando hace tiempo», se extendió.

Convocada por el Partido Justicialista formoseño, pasada las 18 horas de este viernes, la Plaza San Martin del centro capitalino fue el epicentro para que la dirigencia justicialista y la militancia expresara su solidaridad con la presidenta del Senado.

Antes, el presidente del Congreso Nacional Justicialista y gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, había escrito en su redes sociales que «en nombre del Pueblo de Formosa y en el mío propio, expresamos nuestra solidaridad con la vicepresidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner. El atentado contra su vida ha marcado un límite».

El gobernador repudió enérgicamente «la violencia generada por los permanentes discursos de odio que sectores de la oposición política y medios concentrados de comunicación vienen instalando en el país».

La manifestación de la que participaron sindicatos, estudiantes universitarios, vecinos, dirigentes oficialistas, y distintas organizaciones sociales y políticas se inició en la sede del Partido Justicialista de Catamarca y se dirigió por las calles del casco céntrico hasta la plaza 25 de Mayo donde estaba montado un escenario en la explanada del Paseo de la Fe.

En el lugar, intendentes del interior, diputados provinciales, y gremialistas tuvieron palabras de repudio hacia el atentado.

«Compañera Cristina, acá estamos dispuestas a luchar para defender a nuestra líder y a nuestra patria», dijo la presidenta de la Cámara de Diputados de Catamarca, Cecilia Guerrero.

En esta línea, la diputada sostuvo que «la democracia ha sido puesta en riesgo por la acción de aquellos inescrupulosos que pretenden someter a la Argentina a un nuevo periodo de doblegamiento, a nuevas formas de dominación», aseguró Guerrero.

Convocada por el Partido Justicialista a las 10:30, la concentración se realizó en la casa de la calle Salta 663 en el microcentro de la capital de Corrientes, apenas a 100 metros del palacio de gobierno y de la Legislatura, epicentro de las expresiones en solidaridad con la exmandataria.

Al mismo tiempo que se desarrollaba la concentración, que abarcó al menos tres cuadras llenas de manifestantes, las cámaras legislativas de la provincia emitieron un comunicado conjunto en el que condenaron el atentado e hicieron un «llamado a la unidad nacional».

De igual modo se expresó el Concejo Deliberante minutos antes de la concentración. La multitud permaneció en la intersección de las calles 25 de Mayo y Salta hasta pasado el mediodía, con la participación de intendentes del Frente de Todos de numerosas localidades, funcionarios de distintas áreas, legisladores y concejales, entre otros.

Asimismo, las organizaciones de Derechos Humanos de la provincia dieron a conocer en el lugar una serie de documentos en el que expresaron su solidaridad con Cristina Fernández de Kirchner y su familia y exigieron «el inmediato esclarecimiento del hecho, pero fundamentalmente llamamos a sostener y robustecer nuestra vida democrática».

Organizaciones sociales, agrupaciones políticas y gremios se manifestaron hoy desde las 13 en la plaza 25 de Mayo, ubicada en Laprida y Córdoba, de la ciudad de Rosario.

Con pancartas en apoyo a la Vicepresidenta y a la democracia y la paz social, las agrupaciones concentraron para luego marchar hasta el Monumento Nacional a la Bandera, donde permanecieron hasta las 14.30.

Entre los presentes se encontraba el diputado nacional por el Frente de Todos, Eduardo Toniolli, quien señaló que lo ocurrido es «un hecho de extrema gravedad institucional, inédito para la historia reciente de nuestro país y tiene que marcar un límite de acá en adelante donde se cambie la historia».

«Ya dirá la justicia si fue un loquito suelto o si lo mandó alguien, pero no se llega a esto sin antes movilizaciones con bolsas mortuorias y horcas. Se necesita un claro repudio de la clase política hacia estas actitudes para no legitimar ese discurso que circula y habilita a cualquier loquito a hacer algo de estas características, por eso hay que trazar una clara línea divisoria», dijo Toniolli en declaraciones a Télam.

Por su parte el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Antonio Donello, mostró su asombro ya que «nadie tenía en mente que pudiera ocurrir un hecho como el de anoche, no creíamos que fueran capaces de algo así. Sepan que el movimiento obrero va a defender la democracia y a la vicepresidenta».

Una de las principales columnas se formó esta tarde en las calles de la capital de Jujuy en diez cuadras, donde de manera transversal se unieron en una sola voz organismos de Derechos Humanos, organizaciones sociales, intendentes, espacios políticos, sindicales, y estudiantiles para gritar «basta de odio».

«Lo que pasó con la Vicepresidenta nos retrotrae a las épocas oscuras de la dictadura donde había un grupo que se creía dueño de la vida de todo un país infundiendo odio», graficó a Télam, Oscar Alfaro, ex detenido político y uno de los encargados de encabezar la marcha.

El referente de derechos humanos llamó a «defender la democracia», porque «no queremos la prepotencia de los poderosos, al contrario, queremos que se respete las voluntades populares y la figura de nuestra líder política».