El próximo domingo los peruanos volverán a las urnas para elegir nuevo presidente, a cinco años de un comicio que terminó por consagrar a un dirigente del gremio docente, Pedro Castillo, pero no pudo poner fin a la inestabilidad política que es la marca de fábrica de la reforma constitucional de Alberto Fujimori. Es tan así que el propio Castillo fue destituido por el Congreso y luego condenado por “conspiración para la rebelión”. Su sucesora desde el 7 de diciembre de 2022, su vicepresidenta Dina Boluarte, tampoco pudo terminar su mandato, tras acusaciones por la adquisición presuntamente irregular de relojes de alta gama. La siguió en el cargo el presidente del Congreso de la república, José Jerí, el 10 de octubre de 2025. Tampoco completó el mandato ya que fue “vacado” (destituido en términos peruanos) el 17 de febrero pasado tras revelarse que había mantenido encuentros clandestinos con un empresario chino.

Se supone que el actual mandatario interino, el veterano José María Balcázar -que es del partido Perú Libre, el mismo que llevó a Castillo a la presidencia -ungirá con la banda rojiblanca al ganador de la elección el 28 de julio. Pero nadie apostaría porque sea él quien cumpla el rito. Es que en la década que pasó, fueron ocho en total los ciudadanos/as que fueron investidos y expulsados del gobierno en el Perú, lo cual dice algo de un sistema que algunos envidian porque las catástrofes políticas no perturban el “clima de negocios”. Quizás porque el verdadero poder detrás del poder, aparte de las elites empresariales, es el que ostenta Julio Emilio Velarde Flores, presidente del Banco Central del Perú desde el 7 de septiembre de 2006.

El 12 de abril se miden los 35 candidatos para la siempre candente presidencia del Perú
Policías en el centro, otra postal del centro limeño.
Foto: Nicolás G. Recoaro

En las elecciones del 12 de abril están habilitados para votar más de 27,2 millones de ciudadanos, que deberán decidir entre nada menos que 35 candidatos. El 15 de marzo pasado murió en un accidente de transito Napoleón Becerra, el líder del Partido de los Trabajadores y Emprendedores, quien hubiese sido el postulante número 36. Se trata de un mosaico inédito en el que los favoritos, según las encuestas -que nada garantizan, por supuesto- no superan el 14% de los sufragios.

En ese rango oscilan los conservadores Rafael López Aliaga y Keiko Fujimori, la hija del presidente Alberto Fujimori, el que armó la bomba que estalla cada muy poco en la política peruana. Los indecisos –o que no responden- superan el 30 por ciento.

El 12 de abril se miden los 35 candidatos para la siempre candente presidencia del Perú
Keiko Fujimori, primogénita del expresidente condenado por crímenes contra los Derechos Humanos.
Foto: Juan Carlos Guzman Andina / AFP

López Aliaga fue alcalde de Lima y representa al Partido Renovación Popular, un sello ultracristiano. Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, es una muy asidua participante en estas lides (se presenta por cuarta vez) y es la primogénita del expresidente condenado por crímenes contra los Derechos Humanos. Ambos suman enorme apoyo en Lima, pero en el interior de esa nación es donde se juega el partido. Allí residen siete de cada diez peruanos, que fueron claves en las otras presentaciones de Fujimori para dejarla afuera de la Casa de Pizarro por ejemplo, con Castillo, representanes de los lugares más reconditos del país, como que fue maestro en el poblado de Puña, en el distrito de Tacabamba, provincia de Chota, región de Cajamarca.

Llama la atención el récord de aspirantes a la primera magistratura, había cuenta el destino de cuatro presidentes que están hoy día entre rejas: Martín Vizcarra, Alejandro Toledo, Pedro Castillo y Ollanta Humala, todos ellos en el penal de Bobadillo, ubicado en el distrito de Ate, Lima. Además, hubo otros que cumplieron penas de prisión, como el expresidente Fujimori (16 años de una sentencia a 25), Pedro Pablo Kuczynski (tres años de arresto domiciliario). Alan García se suicidó cuando lo iban a buscar para detenerlo, el 17 de abril de 2019. Y el Jurado Electoral Especial (JEE), encargado de legalizar las candidaturas, ya tiene al menos a 16 presidenciables y medio millar de aspirantes a cargos legislativos con denuncias por distintos delitos, incluso violencia familiar.

Hay casi 300.000 peruanos residentes en Argentina, la mayoría de ellos en los grandes núcleos urbanos, según los datos oficiales. El gobierno del país andino informó oportunamente que pueden votar desde estas tierras “los peruanos mayores de 18 años, que han declarado, ante el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec), su domicilio en el extranjero antes del cierre del padrón electoral (que fue el 14 de octubre del 2025)”.

En la página web del Consulado de Perú en Buenos Aires se pueden consultar los padrones y los lugares donde emitir el sufragio. También cómo hay que hacer en caso de no poder asistir.