El Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda (UNDAV) destacó en un informe una serie de variables de orden financiera con las que buscan demostrar la solidez del sistema bancario, cambiario y del sector externo.

Para eso aseguran que, al 21 de mayo de este año, la brecha cambiaria entre el dólar oficial mayorista y los dólares financieros (MEP y CCL) del orden del 68% al 73% y del 62% con relación al dólar paralelo o ilegal que indica una caída de 6,2 puntos porcentuales con relación a lo que ocurría en el mismo período de 2020. A la vez, destacan que esa situación se dio en el marco de un retroceso en términos reales del valor del dólar que se depreció un 4% en enero, un 3,1% en febrero, un 2,7% en marzo, un 2% en febrero y un 1,2% en lo que va de mayo, por detrás de la suba general de precios.

Desde el punto de vista de las reservas el informe destaca que, “desde el mes de marzo al 19 de mayo del corriente año las compras netas del BCRA en días hábiles fueron 49, mientras que las ventas netas registraron solo 3 jornadas, al igual que los días con saldo neutro”. Por eso, explican, las reservas internacionales alcanzaron los US$ 41.483 millones que resultan de un saldo neto de US$ 3.639 millones en el primer cuatrimestre que, además, se consolidaron en las primeras semanas de mayo ya que al 19 de ese mes se registró un saldo positivo de US$ 1.740 millones. En el acumulado de lo que va del año contabilizan un saldo neto de US$ 5.800 millones.

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Es que, continúan, “el Banco Central ya logró transformar en reservas el 40% de los dólares que pudo comprar en el mercado único y libre de cambios”.

Como expresión de esta situación también destacan la recuperación de los depósitos totales en dólares y los del sector privado en particular luego del “cimbronazo cambiario entre septiembre y noviembre del 2020 con una salida de depósitos a fin de cada mes por US$ 2.453 millones”.

El impacto en particular se sintió “entre diciembre y enero” cuando se verificó una suba equivalente a US$ 1.359 millones en concepto de depósitos totales y, luego, se produjo un “periodo de estabilidad” en el primer trimestre “con ingresos de depósitos por U$S 210 millones”. Finalmente, explican, en abril  de 2021 “el total de los depósitos en dólares ascendió a US$ 18.545 millones, mientras que los depósitos del sector privado alcanzaron los US$ 15.962 millones”. Un año atrás, esos valores se ubicaban en los US$ 20.512 millones y 18.074 millones respectivamente.

Por otra parte, los especialistas de la UNDAV celebran que “en abril del año 2021 la asistencia al Tesoro nacional alcanzó los $55.000 millones” y que “la base monetaria exhibió un retroceso a finales de abril del corriente año de $62.180 millones, con respecto al cierre del mes de marzo, y de $100.145 millones con relación a diciembre del año 2020”. Por eso, destacan, «las transferencias del BCRA al Tesoro Nacional son inferiores al 1% del PBI en lo que va del año». 

Este objetivo de política económica signado en parte por la austeridad fiscal del gobierno y en parte por la presión inflacionaria, se logró a partir de que “la emisión de pesos llevada adelante por la máxima autoridad monetaria del país para la compra de dólares se vio neutralizada por la fuerte colocación de Leliqs en el mes de abril”. Claro que la emisión de ese tipo de títulos resulta por otro lado en una onerosa carga de intereses y una persistente necesidad de refinanciación al igual que las letras que emite el Tesoro que, también celebran, logró refinanciar más de la totalidad de sus vencimiento en pesos en el último año. Este objetivo de política económica signado en parte por la austeridad fiscal del gobierno y en parte por la presión inflacionaria, se logró a partir de que “la emisión de pesos llevada adelante por la máxima autoridad monetaria del país para la compra de dólares se vio neutralizada por la fuerte colocación de Leliqs en el mes de abril”. Claro que la emisión de ese tipo de títulos resulta por otro lado en una onerosa carga de intereses y una persistente necesidad de refinanciación al igual que las letras que emite el Tesoro que, también celebran, logró refinanciar más de la totalidad de sus vencimiento en pesos en el último año.