Borges, un escritor oral

Por: Mónica López Ocón

Se acaba de publicar la edición definitiva de “Los diálogos”, las conversaciones que Jorge Luis Borges mantuvo durante un año con Osvaldo Ferrari. En estos intercambios, el autor de “El Aleph” demuestra que la oralidad inteligente puede ser también una forma de escritura.

Entre 1984 y 1985 Jorge Luis Borges y Osvaldo Ferrari  sostuvieron un ciclo de diálogos radiofónicos que hizo historia. Borges era en ese momento un escritor más que consagrado próximo a la muerte que se produciría en 1986. Ferrari, un joven poeta y periodista lleno de entusiasmo que, curioso por naturaleza, encontraba en el diálogo con escritores una forma más que efectiva de indagar en sus mundos.

Sus expectativas de juventud llegaron más lejos, quizá, de lo que se había propuesto en su momento: estos diálogos pueden ser leídos como la contracara de la escritura de Borges.

Estos intercambios  fueron reunidos en diversos volúmenes que Seix Barral acaba de publicar juntos en una edición definitiva y  constituyen un verdadero documento del pensamiento borgeano y, sobre todo, demuestran que la oralidad de Borges es la continuación de su escritura por otros medios.

Una característica no menor de estos diálogos es la espontaneidad. En efecto, Borges exigió una única condición para llevarlos a cabo: que el tema no estuviera predeterminado, sino que se fijara en el momento mismo de la conversación a partir de un inicio a cargo de Ferrari.

Es así que el escritor discurre por los temas más variados desde la identidad de los argentinos al I Ching, desde sus sueños al feminismo. Si hubieran sido televisivos, podría decirse que estos diálogos permiten ver pensar a Borges “en vivo”.

Los libros hoy reunidos constituyen una ventana privilegiada por la que  es posible percibir el pensamiento de Borges, su forma de ver el mundo y la literatura. “De esta forma -dice Ferrari en el prólogo de la edición de 1998- él, que me había dicho que dialogar  era una forma indirecta de escribir, continuaba escribiendo a través de los diálogos.”

En el mismo prólogo citaría más adelante palabras de Borges sobre la relación entre diálogo y escritura: “No sé si volveré a escribir un ensayo en mi vida, posiblemente no, lo haré de una manera indirecta, como lo estamos haciendo ahora los dos”.

El propio Borges en el prólogo a la edición de 1985 reconoce estos diálogos como parte de su obra: “Como todos mis libros, acaso como todos los libros, éste se escribió solo. Ferrari y yo procuramos  que nuestras palabras fluyeran, a través de nosotros o quizá a pesar de nosotros. No conversamos nunca hacia un fin. Quienes han recorrido este manuscrito nos aseguran que esta experiencia es grata.”

Borges oral

Tanto estos diálogos como las innumerables entrevistas que se le realizaron a Borges, demuestran que de manera consciente o inconsciente el escritor había hecho  de sí mismo un personaje.

El mayor escritor argentino de fama universal, se presentaba a sí mismo como una persona dubitativa y frágil que poco y nada conocía del mundo y con esa vos pequeñita y un tanto quebrada era capaz de lanzar las afirmaciones  más osadas tanto en lo político como en lo intelectual. Ese personaje también ha pasado a formar parte indisoluble de su literatura.

Borges con su madre

A partir de las casi 800 páginas de Los diálogos, Borges discurre sobre los temas más variados y tiene algo importante y original que decir sobre cada  uno de ellos. Cada  lector, seguramente, se sentirá fascinado por el más cercano a sus intereses.

Sin embargo, hay algunos que constituyen verdaderas revelaciones. Tal es el caso, por ejemplo de Cómo nace y se hace un texto de Borges.

Lo fascinante de ese diálogo es que permite acercarse a la cocina de su escritura quizá con la ingenua esperanza de encontrar una “receta” secreta aplicable exitosamente a todo aspirador a escritor. Pero a no engañarse: si bien da conocer cómo se desencadena en él el mecanismo creativo, no hay garantía alguna de que intentando imitarlo se logre un cuento o un poema de excelencia.

Para eso no basta con tratar de reproducir sus pasos, además, hay que ser Borges y no existe operación alquímica alguna que pueda dotarnos de su identidad a la hora de escribir. Incluso si  la inteligencia artificial intentara escribir con su estilo, el texto producido no sería más que eso, un intento de reproducción al que le faltaría lo más importante: Borges mismo.

De todos modos, aquí va la explicación de cómo el autor de El Aleph produce sus cuentos y sus poemas: “Empieza con una suerte de revelación, dice Borges. Pero uso esta palabra de modo modesto, no ambicioso. Es decir, de pronto sé que va a ocurrir algo y eso que va a ocurrir puede ser en el caso de un cuento, el principio y el fin. En el caso de un poema no: es una idea más general y a veces ha sido la primera línea. Es decir, algo me es dado y luego intervengo yo, y quizá se hecha todo a perder (ríe)».

«En el caso de un cuento, por ejemplo, bueno, yo conozco  el principio, el punto de partida, conozco el fin, conozco la meta. Pero luego tengo que descubrir mediante mi muy limitados medios, qué sucede entre el principio y el fin”.

Luego habla de cómo elige el escenario de la acción y otros detalles y confluye la explicación del procedimiento: “El escritor prevé todo y se siente trabado. En cambio yo elijo una época un poco lejana, un lugar un poco lejano; y eso me da libertad, y ya puedo… fantasear o falsificar, incluso. Puedo mentir sin que nadie se dé cuenta y, sobre todo, sin que yo mismo me dé cuenta, ya que es necesario que el escritor que escribe una fábula –por fantástica que sea- crea, en el momento, en la realidad de la fábula.”

Foto: Clement / AFP

Si alguna receta existe en materia literaria, quizá sea esta última que señala Borges: creer en la realidad de la fábula.

 Diálogos recorre un enorme abanico de temas y numerosas anécdotas interesantes. Desde la relación de Borges con el público hasta el Sur que inspiró varias de sus obras. Desde Conrad, Melville y el mar a su enorme admiración por Macedonio Fernández. Oriente, el I Ching, su amistad con Pedro Henríquez Ureña, su madre, Góngora, Adolfo Bioy Casares, Blas Pascal, la amistad, el místico Swedenborg

Casi como una enciclopedia o un diccionario, Diálogos no es un libro para leer de un tirón, sino para ir saboreándolo de a poco, para volver una y otra vez a él, para tenerlo siempre a mano a modo de consulta. Como en todos los buenos libros, no se encontrarán en él respuestas definitivas, sino más bien las preguntas que Borges se formuló a sí mismo, los temas que lo inquietaron, las observaciones inteligentes que hizo sobre ellos.

Es precisamente un libro concebido como Borges concebía la literatura: como una de las formas de la felicidad a la que es posible volver muchas veces. Él se considera más relector que lector y propiciaba la relectura porque ningún libro importante puede agotarse en una sola lectura. Diálogos se ofrece como un libro para redescubrir ciertas ideas de Borges, para acompañar las inquietudes que nos asaltan en determinados días. Para redescubrir  que la digresión es, quizá, la esencia de la literatura.

Ver comentarios

  • Con el absoluto dominio de lo audiovisual y el marketing, esta literatura oral ensayística se pondrá de moda. Más aún para dar a conocer a "nuevos escritores". Este Borges promete...

Compartir

Entradas recientes

Gerardo Grippo: «Todavía no vemos un proyecto integral para aprovechar el gas de Vaca Muerta»

Es el presidente del Movimiento Industrial Misionero. Exige un plan de desarrollo más ofensivo que…

9 horas hace

Cristina Kirchner: «No van a poder ocultar las pruebas de lo que fue la estafa de Libra»

Fernández de Kirchner criticó las nuevas exigencias judiciales que le impusieron en el marco de…

9 horas hace

En medio del escándalo $Libra, Milei bajó los decibeles contra los empresarios y les pidió inversiones

En Córdoba, el mandatario evitó referirse al escándalo de la cripto y al affaire Adorni.…

9 horas hace

Radiografía de la causa $Libra: empresarios cercanos al poder y negocios en torno al gobierno libertario

La pericia al celular de Mauricio Novelli, uno de los principales imputados de la causa…

10 horas hace

Tucumán: tras las inundaciones, vuelven las clases aunque muchas escuelas permanecen cerradas

A contrarreloj el gobierno provincia realiza tareas de reparación, limpieza de canaletas y mantenimiento eléctrico…

11 horas hace

Kicillof ganó terreno en la interna del PJ y en PBA aseguran que se abre «una nueva etapa»

El espacio político de Axel Kicillof ganó en 10 de los 16 distritos donde había…

11 horas hace

Diputados de la Comisión Libra denunciarán al fiscal Taiano e interpelarán a Karina Milei y a Adorni

Diputados que integraron durante el 2025 la ya extinta Comisión investigadora $Libra brindaron este lunes…

11 horas hace

Lollapalooza Chile: las imágenes de Milei, Netanyahu y Trump con esvásticas que explotaron las redes

La banda Candelabro realizó una gran performance durante el tema "Ultraderecha".

13 horas hace

Crimen de Cristian Pereyra: «Tendría que haber paro, hoy hay un docente menos»

Las hermanas del profesor asesinado cuando trabajaba como chofer para una aplicación de viajes pidieron…

13 horas hace

«Torrente, presidente» llegó a las salas y se transformó en el estreno más exitoso en 15 años

En su sexta aventura, el bizarro expolicía se lanza a conquistar el poder al frente…

15 horas hace

Reunión sorpresiva en el Vaticano: “El Papa León XIV cree en las acusaciones contra el Opus Dei”

Lo afirma el periodista británico Gareth Gore, recibido por el Pontífice en medio de los…

15 horas hace

Jack White despidió a su madre con un emotivo mensaje

Teresa Gillis falleció y el cantante, guitarrista y compositor la recordó como una presencia constante,…

15 horas hace