Pese a las discusiones internas, el peronismo se encamina a votar unido el proyecto de Reforma Laboral que impulsa el presidente, Javier Milei. Si bien había dudas con respecto a un bloque en particular que forma parte del interbloque ahora bautizado como “Popular”, que preside el formoseño José Mayans, a lo largo del debate se confirmó que todos votarán en contra.
De esta manera, la principal oposición del Senado se garantiza 28 votos de rechazo a la iniciativa, ya que está integrado por Justicialistas (21 senadores) y el Frente Cívico por Santiago (2 senadores) y Convicción Federal (5 senadores), un espacio que mantiene agendas diferentes y se especula que después de la sesión preparatoria del 24 de febrero rompa con el interbloque.

Tal es la tensión que atraviesa el peronismo que, a la hora de tomar la palabra la jujeña Carolina Moises, no estaban en el recinto las principales espadas políticas kirchnerismo: Mayans, Juliana di Tulio y Anabel Fernández Sagasti.
En su alocución, Moises expresó: “Es una pena que el peronismo no haya podido, en los años que gobernó, ser promotor de una reforma laboral que genere una propuesta que incluya la realidad del interior y ponga al trabajador en el centro de la escena”.
Con línea directa con el gobernador de Salta Gustavo Sáenz, más allá de ser jujeña, Moises afirmó: “Son los gobernadores y los intendentes los que le están bancando la parada a este gobierno de terror, bancando cada peso que les sacaron para sostener salud y transporte”.
“Tenemos que salir de la lógica de amigo y enemigo que nos transforma a los propios compas en enemigo-agregó la senadora-. Llevo más de un mes aguantando una campaña espantosa de algunos que se dicen compañeros atacándome y tratando de doblar mi voluntad cada vez que voto una ley en este recinto”.
“Defender a los jujeños es mi principal convicción y por eso represento a cada trabajador en el voto de rechazo a la reforma laboral. No les tengo miedo porque mi voluntad no está conducida ni por una persona ni por un partido”, remarcó.
Los cinco senadores de Convicción Federal se ubican como «no kirchneristas» y tienen diálogo abierto con los mandatarios provinciales de Salta, Gustavo Sáenz, Ricardo Quintela, de La Rioja, el de Tucumán, Osvaldo Jaldo, y el catamarqueño Raúl Jalil.

Por su parte, desde el kirchnerismo, Anabel Fernández Sagasti, en su exposición, calificó al gobierno nacional de “gran estafa” y denunció que la reforma laboral busca “manotearles la plata a los jubilados”.
“Se han arrodillado ante la caja de los gobernadores, se han arrodillado ante los bancos, se han arrodillado ante la CGT y lo único que hacen con esta ley es manotearles la plata a los jubilados y la dignidad a los trabajadores”, reiteró.