Fue la primera vez en la historia del gremio que un secretario general nacional se vio obligado a enfrentar una lista opositora en su propia seccional de base. La lista Violeta Azul, encabezada por Abel Furlán se impuso con contundencia en la emblemática seccional Zárate – Campana. Furlan conduce hace 18 años esa organización regional y, desde 2022, lidera la UOM a nivel nacional.
Con el 85% de los votos superó a la lista Naranja de Angel Derossi, su ex secretario de organización en el gremio a nivel nacional que en diciembre renunció para enfrentarlo en su propio patio trasero.
La elección se desarrolló los días lunes, martes y miércoles en la seccional Zárate Campana en paralelo con los comicios para la elección de nuevas conducciones en 54 seccionales a nivel nacional.
Algunas de ellas definirán hoy el resultado aunque, a pesar de la emergencia de varias listas opositoras en media docena de seccionales, no se registró ningún cambio de conducción y la casi totalidad de las elecciones realizadas ya fueron formalizadas con la proclamación de las juntas electorales locales.

La única que se encuentra atravesada por un diferendo es la de La Plata donde el resultado todavía está en disputa. Allí la lista amarilla de Rubén Castro disputa con la del histórico dirigente Antonio Di Tomasso. La misma ya había sido oficializada por el concurso de la Camara de Apelaciones del Trabajo luego de que la junta electoral local la rechazara.
Pero en cada una de las elecciones seccionales se eligieron también los delegados al Congreso que el 18 de marzo deberá elegir la conducción nacional. El resultado en Zárate Campana resultaba clave no solo por la acumulación de voluntaddes sino por el significado político que hubiera tenido un resultado adverso o favorable pero más ajustado para quien lidera el sindicato.
Ese escenario hubiera apuntalado el armado más abiertamente opositor que intentó construir Angel Derosso o, en otro nivel, otros dirigentes dentro del espacio oficialista que también aspiran a conducir el gremio a nivel nacional.
Furlan, además, lidera junto con otros dirigentes de la CGT y las CTA, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) que se perfila en oposición a la política de la conducción de la CGT. Este resultado y la casi segura reelección al frente de la UOM reforzarán ese espacio a nivel nacional.
El espacio de Aberl Furlán denunció durante las elecciones que la lista naranja de Derosso había sido promovida por la patronal de Techint y Paolo Rocca. Una vez conocido el resultado, el discurso cambió sutilmente. La conducción celebró la participación y hasta se atribuyó haber promovido la participación.
En un comunicado, el dirigente señaló que “la participación de una lista opositora (es) resultado de un proceso de renovación interna, del fortalecimiento de la democracia sindical estimulada por el mismo secretario general y de la participación de delegados jóvenes que oxigenaron la vida del sindicato”.
Furlán, a la vez, agradeció “a todos los compañeros y compañeras que garantizaron que el proceso electoral se pueda llevar adelante. La legitimidad de nuestro sindicato se construye así: con participación y democracia interna”.
Además señaló “decidimos construir un sindicato moderno con los jóvenes adentro. Ese camino de modernización no es abstracto; se ve en la obra de nuestra nueva sede y en las transformaciones profundas que estamos realizando en el Sanatorio. Son hitos de una gestión que piensa en la dignidad del trabajador”.
Por último indicó que “mañana mismo comienza nuestra próxima gran lucha: la de alcanzar un salario digno para todos y todas”.