Los trabajadores y las trabajadoras de Fate no están solos. Su pelea por sostener los empleos de más de 900 familias se volvió en una bandera para frenar las políticas destructivas del gobierno. Con ese objetivo, organizaciones sindicales, sociales, espacios políticos y estudiantiles se hicieron presentes en la planta situada en San Fernando para dar un gran abrazo y sostener la lucha por la reincorporación. 

“La Justicia dice que estamos ejerciendo nuestro legítimo derecho a la protesta”, dijo Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, en la conferencia que se realizó en el mismo día que termina la conciliación obligatoria dictada por el gobierno. A su alrededor, estaban diversos representantes sindicales y sociales como Hugo Yasky (diputado nacional y secretario general de CTA), Dina Sánchez (UTEP), Eduardo Belliboni (Polo Obrero), Roberto Baradel (secretario general Suteba) y Oscar de Isasi (secretario general de ATE y de la CTA Autónoma bonaerenses), entre otros. También una consigna hecha bandera y canción: “Fate no se cierra”. 

Gran abrazo en defensa de los trabajadores frente a la fábrica de Fate
Foto: Eduardo Sarapura

La actividad llegó un día después de que la Secretaría de Trabajo deciediera multar a la empresa liderada por Madanes Quintanilla por incumplimiento en el pago de salarios de febrero. El sindicato describió a la actitud patronal como “una emboscada”. 

Detrás del abrazo

Desde temprano, en los alrededores de la planta también se empezó a cocinar la comida para una olla popular. “Defender Fate es defender el derecho esencial al trabajo y también defender a la patria”, señaló Dina Sánchez una vez terminada la conferencia. “Acá se pone de relieve la clase capitalista que tenemos, tanto con el gobierno como con Madanes. Todos quieren que la crisis la paguen los trabajadores”, evaluó Belliboni. 

Gran abrazo en defensa de los trabajadores frente a la fábrica de Fate
Foto: Eduardo Sarapura

El abrazo en San Fernando, a la vez, se da en un contexto donde Javier Milei despliega una pirotecnia discursiva contra los empresarios y la industria nacional. A Paolo Rocca, por caso, lo describió como “Don Chatarrín” y dijo que, como Madanes Quintanilla, es prebendario. “Esta es una empresa estratégica en Argentina, como planteó Crespo. Estos productos no se hacen tan fácilmente y la industria nacional es clave. Hay que defenderla para poder desarrollar al país y generar empleo”, evaluó Baradel, en la puerta de la fábrica. 

Gran abrazo en defensa de los trabajadores frente a la fábrica de Fate
Foto: Eduardo Sarapura

Mientras tanto, el conflicto sigue abierto. La Secretaría de Trabajo extendió la conciliación obligatoria por cinco días para promover el diálogo entre las partes y los trabajadores insisten en reclamar la reincorporación de cada uno de los despedidos. 

Gran abrazo en defensa de los trabajadores frente a la fábrica de Fate
Foto: Eduardo Sarapura