El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, salió al cruce de las versiones que vinculan el cierre de la emblemática fábrica de neumáticos Fate con el contexto político actual. El funcionario desestimó cualquier tipo de responsabilidad oficial y apuntó directamente contra el empresario Javier Madanes Quintanilla, al sugerir que su accionar responde a una jugada en sintonía con sectores de la «vieja política». La declaración se da en medio de la tensión por la reforma laboral y la medida de fuerza convocada por la CGT.

Según el vocero, la crisis de la compañía no es un fenómeno reciente, sino que se arrastra desde hace al menos dos décadas. Adorni calificó al dueño de Fate como un «mal empresario» y cuestionó duramente su gestión al frente de la firma. El tono de sus declaraciones buscó desacreditar cualquier sospecha de que el cierre sea una consecuencia de las políticas económicas del actual gobierno libertario.

En sintonía con Adorni, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, también se refirió a la situación de la empresa. La funcionaria afirmó que, en su recuerdo, Fate siempre estuvo en una situación delicada, por lo que el anuncio de cierre no le resultó una sorpresa. Sin embargo, evitó mencionar su propio paso por gestiones anteriores, como el desastroso gobierno de la Alianza, que contribuyeron fuertemente al deterioro del entramado industrial.

Los fantasmas de Adorni

Cierre de Fate reforma laboral Manuel Adorni
Foto: Juan Vargas / NA

Adorni profundizó su análisis y sugirió que la empresa arrastra un largo historial de conflictos gremiales. Mencionó la presión del sindicato del sector como un factor recurrente en las dificultades de la compañía, que según dijo, lleva años amenazando con cerrar sus puertas. Para el funcionario, el caso de Fate es un ejemplo de empresas que operaban sin un rumbo económico claro en el pasado.

En paralelo a la polémica por el cierre de la planta, el jefe de Gabinete adelantó la hoja de ruta legislativa para el próximo año. Anunció que el Ejecutivo tiene previsto enviar al Congreso alrededor de medio centenar de proyectos de ley, con el objetivo de profundizar las reformas. Adorni remarcó que el presidente Javier Milei será el encargado de definir las prioridades en esa materia.

Por último, el funcionario se refirió al debate sobre el tipo de cambio y el desempeño de la economía. Negó un atraso cambiario y destacó el crecimiento en sectores como la minería y la energía, en contraste con la industria, a la que atribuyó falta de competitividad. «Nadie debería olvidar de dónde venimos», sentenció, en una defensa cerrada del rumbo económico actual.