Alberto Cejas, secretario General de la Federación de Obreros y Empleados de Correos y Telecomunicaciones (FOECYT), alertó que el gobierno de Javier Milei está llevando adelante un “vaciamiento” del Correo Argentino.

Según el dirigente sindical, la administración ultraderechista ya avanzó con el cierre de 300 sucursales y alrededor de 7000 desvinculaciones, entre retiros voluntarios y despidos directos. A diciembre de 2023, el Correo Argentino tenía 16.850 empleados, según los datos del Indec.

En diálogo con Radio 750, Cejas aseguró que el objetivo de la Jefatura de Gabinete, de la que depende el Correo, es eliminar hasta 900 sucursales de un total de 1400. “Nosotros hasta ahora lo que sabemos son los comentarios que hay periodísticos. Pero no está alejado del vaciamiento que están haciendo”, dijo.

Describió que el proceso de achicamiento “comenzó con Recursos Humanos, donde egresaron más de 7 mil personas. Y comenzaron hace un tiempo con el cierre de oficinas, dejando a localidades despobladas, violando la Constitución”.

La administración del Correo está reemplazando las sucursales por los “puntos de contacto”, que son kioskos, librerías y otros comercios de cercanía que le dan capilaridad al servicio de paquetería, que es el eje del negocio cotidiano. Ya tiene alrededor de 2000 de esos puntos.

Según las fuentes sindicales, volver más ligera la estructura del Correo puede tener dos objetivos: llevar la empresa hacia la privatización o apuntar a su disolución. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el Correo fue excluido de la lista de empresas estatales que podían ser privatizadas y que quedó plasmada en la Ley Bases.

De acuerdo con las fuentes, la actual conducción cierra sucursales para avanzar con un proyecto cuasi inmobiliario de recaudar dinero con la venta de las sedes ahora inactivas. Esos fondos irían a la bolsa de pesos que el ministro de Economía, Luis Caputo, espera llenar con las privatizaciones para sostener el equilibrio fiscal.

Incluso, se menciona que la Casa Rosada nunca abandonó su plan de privatizar totalmente el Correo, entregando el 90% de las acciones a un operador privado y reservando el 10% restante a los trabajadores. Se trata de la misma ecuación que empleó el gobierno de Carlos Menem en los años 90 para facilitar la privatización de la empresa.

Advierten que el gobierno avanza con el desguace del Correo Argentino
El cierre de sucursales esconde un potencial negocio inmobiliario.

Salarios por el piso

Al igual que el resto del personal dependiente del Estado nacional, los salarios de los trabajadores del Correo Argentino están por el piso, aunque en este caso las fuentes sindicales aseguran que esa destrucción no responde solo a la política general de ataque a los ingresos de los empleados públicos, sino que la conducción del Correo busca que sus trabajadores se marchen.

“Con el último aumento, los salarios base pasaron de 700 mil pesos a 734 mil pesos. Les dieron una pizza y una Coca-Cola. El promedio está en los 900 mil pesos”, aseguró Cejas en su intervención radial.

Además, las fuentes sindicales advierten que la conducción del Correo ha incorporado a un centenar de cargos políticos con sueldos elevados. “Ellos están haciendo el promedio cuando incorporan sus sueldos millonarios. Los funcionarios tienen una estructura que no tienen los de Estados Unidos. Son más de 100 personas”, denunció Cejas.

Camilo Baldini es el actual presidente y director general del Correo Argentino. Ocupó ese mismo cargo durante el gobierno de Alberto Fernández. El directorio de la empresa también está compuesto por Hernán Miguel Frisone, Aimé Ayelén Vázquez, Federico Esteban Sicilia e Ian Lionel Vignale como directores titulares.