Macrismo, escuchas, espionaje. En la historia de la política argentina reciente son palabras que, prácticamente, pueden utilizarse como sinónimos. Todos recordarán las escuchas ilegales de Mauricio Macri, otros casos como el espionaje ilegal PRO, o el uso de datos biométrico por parte del gobierno porteño.

A finales de febrero de este año, el macrismo logró imponer el nuevo sistema de presentismo mediante huella dactilar en las escuelas porteñas. Un sistema que fue resistido por prácticamente todos los gremios durante muchos años pero, en los 2 últimos años el PRO avanzó. No contento con esto, ahora el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, obliga a geolocalizarse desde los dispositivos personales a los empleados.

Desde ATE Capital aseguran que esta es una “medida ilegal e inaplicable” y repudian la implementación del sistema de control de asistencia virtual por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

“Esta medida obliga a las y los trabajadores estatales a fichar diariamente mediante dispositivos personales (teléfonos móviles, computadoras o tablets), con geolocalización GPS obligatoria y carga previa de domicilios y franjas horarias. Desde el área de legales enviamos carta documento a la Subsecretaría de Gestión de Recursos Humanos del Ministerio de Hacienda para frenar la vigilancia y la precarización ilegal”, destaca el gremio que conduce Daniel “tano” Catalano.

Desde la Asociación de trabajadores Estatales, señalan que esta medida es anticonstitucional. “En primer lugar, el sistema accede permanentemente a datos sensibles del dispositivo personal (ubicación en tiempo real, movimientos diarios), convirtiendo el teléfono privado en una herramienta de vigilancia continua.”

En ese sentido, explican que la geolocalización permanente “revela aspectos íntimos de la vida personal (hábitos, relaciones, información privada, etc.), sin consentimiento libre ni proporcionalidad. Precedentes judiciales (como la suspensión del reconocimiento facial biométrico en el GCBA por la Justicia porteña en 2023) confirman que medidas de control invasivas sin alternativas vulneran la privacidad y deben ser frenadas.”

Por otra parte, el Estado porteño, explican desde ATE Capital, obliga a emplear recursos propios (teléfono, datos móviles, batería, conectividad) sin proveer herramientas adecuadas ni compensación.

 “Nadie puede garantizar el 100% de operatividad de un dispositivo personal: fallos de batería, falta de señal GPS o robo (común en trabajo de campo) generan ausentismo y descuentos injustificados automáticos”, explicó Romina Piccirillo, Secretaria de Comunicación del gremio. Para la referente sindical, esta situación representa una expropiación indirecta de bienes privados y una carga desproporcionada sobre el trabajador.

“Obligar a prever y cargar ubicaciones con días de antelación obstaculiza el trabajo efectivo y genera descuentos injustificados masivos, como ya ocurrió en 2024 con trabajadores afectados por fallos en sistemas anteriores y colapso de los responsables administrativos de presentismo”, agregó.

Desde ATE Capital intimaron a la Subsecretaría de Gestión de Recursos Humanos Ministerio de Hacienda, a que se abstenga de implementar cualquier sistema de control de asistencia que implique la utilización obligatoria de dispositivos personales o mecanismos de geolocalización, que no contemple la realidad del trabajo en los organismos públicos y proceda a convocar de manera urgente a las entidades sindicales a fin de tratar cualquier modificación relativa a los sistemas de control de presentismo en el ámbito paritario correspondiente.