“Hace 25 años que estoy en la actividad, soy segunda generación de transportistas. Mi vieja empezó con los traslados de personas con discapacidad. Hemos atravesado distintos gobiernos y nunca en el sector vivimos una crisis como la que estamos viviendo actualmente”, dice Leandro Ator, presidente de Asociación Civil Colectivo 3 de Diciembre, en Córdoba. El reclamo de transportistas del sector no es nuevo y formó parte de la lucha por los derechos de las personas con discapacidad, que tuvo que salir a luchar por una Ley de Emergencia que aún no se cumple en su totalidad. Al panorama general se suma la demora en los pagos tras la disolución de la Agencia Nacional de Discapacidad, reconvertida en Secretaría. Hay provincias donde los transportistas no cobran desde octubre. Otras, desde noviembre. “En estos dos años, según el registro de nuestra asociación, que es la más representativa de Córdoba, el 40% ha dejado la actividad. El resto nos sostenemos como podemos”.
Los pagos adeudados corresponden a Incluir Salud. Desde el Ministerio de Salud de la Nación aseguraron a este diario que “esta semana se van a regularizar”. Mientras tanto, hay personas con discapacidad que siguen perdiendo acceso a terapias y tratamientos, no solo por falta de transporte sino también porque los centros están sufriendo demoras similares en los pagos.
“Hoy me tengo que comunicar con un montón de familias para decirles que no las puedo llevar más. Es horrible y difícil, porque los que hacemos esta tarea tenemos una relación con las familias de mucha confianza y empatía. Yo sé que a todos los usuarios que no voy a poder trasladar más les va a ser muy difícil poder conseguir otro transporte y seguir yendo a sus terapias. Me parte el alma, me da mucha bronca e impotencia, pero no me queda otra alternativa porque me estoy fundiendo”, lamenta Ator, en diálogo con Tiempo. Hasta ahora trabajaba con tres camionetas, pero está vendiendo una para pagar deudas.
“Históricamente tuvimos problemas, pero nunca así”
“Desde la Federación Argentina de Transportistas de Personas con Discapacidad (Fatradis) informamos que transportistas de distintas provincias se ven obligados a suspender los servicios debido a la grave falta de pagos por parte de los organismos responsables”, difundió esa entidad a través de sus redes sociales. “El sector acumula prestaciones adeudadas desde octubre, una situación insostenible que afecta directamente la continuidad del acompañamiento a miles de personas con discapacidad y a sus familias. A esto se suma el incumplimiento de la Ley de Emergencia en Discapacidad, que establece mecanismos excepcionales para garantizar la atención y el financiamiento del sistema. Hoy, esos compromisos no se están cumpliendo”.
Eugenio Lavinia, de Fatradis, detalla que “distintas organizaciones, de distintos lugares, nos están diciendo los compañeros están parando y suspendiendo el servicio. El problema es federal, estamos viendo cómo hacemos la movida a nivel nacional. El 50% del servicio no se está prestando”, remarca.
Quienes trabajan en traslados de personas con discapacidad están habituados a cobrar a 30 días, pero esta vez las demoras llegaron a los 90. Con montos establecidos con un nomenclador que, pese a leves actualizaciones, sigue por el piso. “Históricamente tuvimos problemas, pero nunca así. El transporte es el primer escalafón que lo sufre, porque tiene el combustible para funcionar. En el nomenclador, el valor por kilómetro suele estar entre un 70 y un 90% del litro de combustible. Cuando estuvimos mal estábamos en 70%. Hoy estamos al 50%”, contrasta.
Menos prestadores, más repartidores
Fernando Gantesti, de la Asociación de Transportistas para Personas con Discapacidad, trabaja en Ciudad y Provincia de Buenos Aires, apunta: “Estamos conveniados con Incluir Salud, los transportistas nos facturan y nosotros gestionamos los pagos. Los últimos recibidos fueron el 20 de diciembre, pero adeudan desde octubre en CABA y desde noviembre en PBA. Hace dos meses que no recibimos ningún pago, sobre algo que ya venía atrasado”.
La versión que les dieron es que el paso de la Agencia a Secretaría –luego de que saliera a la luz un entramado de corrupción que sigue siendo investigado en la Justicia- generó problemas con los papeles y repercute en la cadena de pagos. “Pero el transportista ya venía golpeado, un mes de no recibir pagos atrasa la cadena aún más. Hay muchas instituciones en la misma, es un problema para todo el sector”.
“Hoy en día es una situación agónica y terminal en todos los sectores, con un peso más fuerte en los transportistas que están abandonado la actividad. Alrededor de un 20% de los transportistas se están dedicando a otra cosa. Lo más fácil es paquetería, Mercado Libre, porque ya tienen camioneta. Por eso hay faltante de prestadores y repercute en las personas con discapacidad”, dice Gantesti y describe una postal que pinta el contexto actual del país. “Por día hay veces que me llaman cinco o seis personas buscando transporte –cuenta- La persona con discapacidad, sin transporte, en general no va por sus medios a las terapias y se deteriora su calidad de vida”.