Se recompuso de la derrota ante Argentina y se quedó con el tercer puesto tras el 6-4 a Francia. Mbappé anotó dos tantos y llegó a diez en el Mundial, dos más que Messi.

El resultado quedó en los libros de historia de los Mundiales por dos razones. Fue el que tuvo más goles en este certamen y se convirtió en el partido con más tantos de toda la historia de los partidos por el tercer puesto. Ese récord era, hasta este sábado, para el 6 a 3 de Francia ante Alemania Federal en Suecia 1958.
Por el lado de Inglaterra convirtieron Declan Rice, Ezri Konza, Bukayo Saka en tres oportunidades y Jude Bellingham. Para Francia marcaron Kylian Mbappé por dos, Ousmane Dembele y Bradley Barcola. Más allá del partidazo, el encuentro dejó a Mbappé dos goles por encima de Lionel Messi en la tabla de goleadores del Mundial (10-8) y también lo transformó en el máximo anotador histórico de las Copas del Mundo, con 22 en igual cantidad de partidos. Messi quedó por debajo con 21, a la espera del partido de hoy. Lo del francés, además, contiene otro récord: nadie llegaba a los 10 goles en un torneo desde Gerd Muller en 1970.
La previa del encuentro configuró alineaciones con mayoría suplentes bajo el sol de Miami. Marc Guéhi y Rice fueron los únicos titulares indiscutidos que salieron a jugar por Inglaterra, que también contó con jugadores como el lateral izquierdo Dejd Spense y el delantero Morgan Rogers, presentes desde el arranque ante la Argentina; y los delanteros Marcus Rashford y el ya mencionado Saka. Por el lado de Francia hubo solo cuatro jugadores titulares: el arquero Mike Maignan, el mediocampista Adrien Rabiot y los delanteros Michael Olise y Mbappé. También arrancaron Desiré Doué y Rayan Cherki, figuras del PSG y del Manchester City respectivamente.
Hubo un tiempo para cada uno. Desde el arranque fue entretenido, con Inglaterra como el gran animador en la mitad inicial. El primer gol llegó al segundo minuto de juego, luego de una intercepción en la zona baja izquierda de Rice, seguida de una rápida transición con pelota y un golazo con borde interno, abierto, al palo zurdo de Maignan. Inglaterra llegó rápidamente al segundo con un centro preciso de Rice que fue acompañado por un cabezazo perfecto de Ezri Konsa, defensor del Aston Villa, en el minuto 18.
Luego de la pausa de hidratación vino el show de Saka. Junto a un muy buen desempeño de Rashford en ataque y con la complicidad de varios retrocesos de Francia que bordearon el amateurismo, el delantero del Arsenal anotó por duplicado. Los británicos se fueron al descanso 4 a 0 e hicieron precio: Francia parecía golpeado deportiva y anímicamente tras la derrota ante España.
Pero el complemento cambió por completo: hasta la segunda pausa de hidratación fue un monólogo de Francia. Cuatro cambios metió Deschamps en el entretiempo: Barcola, Dayot Upamecano, Lucas Digne y Dembelé entraron a jugar. Los resultados fueron rápidos: primer descuento de Mbappé a los tres minutos y segundo de Barcola a los ocho. Francia disfrutaba de pases punzantes y buenas jugadas colectivas de sus delanteros, a los que se sumaban los avances de Digne y Malo Gusto por los laterales. Todos sus ataques se transformaban en ocasiones de gol. Mbappé apareció en escena nuevamente en el minuto 65. Tres a cuatro antes del último cuarto.
Cuando parecía que los azules gobernaban por completo, Tuchel metió mano. La entrada de Jude Bellingham en el minuto 79 le permitió mejor manejo de pelota. Lo demás fue puro frenesí. Saka puso el 5 a 3 de penal a los 85 para llevarse la pelota, Dembelé descontó a los 96′ y el propio Bellingham completó el resultado tenístico a los 98′. El bronce fue para Inglaterra, que se subirá a la parte más baja del podio de 2026.
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