Los gobierno de Rusia y China acordaron reforzar su alianza estratégica, firmando un acuerdo que los alinea en varios puntos cruciales de la actualidad global, como la guerra en medio oriente y Ucrania, las intervenciones militares y económicas de Estados Unidos y los impactos económicos que estas generan.

Tras la firma de acuerdos entre las delegaciones de Rusia y China y los discursos de Vladímir Putin y Xi Jinping, las partes firmaron una declaración conjunta donde se destaca que los principios establecidos en el Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación pasaron la prueba del tiempo y no perdieron su relevancia.

En el marco de la visita oficial de Putin a China, durante los días 19 y 20 de mayo, ambos líderes acordaron «reforzar la alianza tradicional que comparten sus fuerzas armadas para ahondar la confianza mutua en la esfera militar, mejorar los mecanismos de cooperación, expandir las maniobras militares y las acciones de patrulla, tanto marítimas como aéreas», antes de oponerse a cualquier sanción emitida de forma unilateral sin previo acuerdo en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU. Por otro lado, Rusia reafirma su compromiso con el principio de «una sola China», según indica la declaración conjunta publicada en la página web del Kremlin en referenciaa Taiwán .

Encrucijada

Respecto a la guerra, los presidentes Putin y Jinping afirmaron este miércoles que Medio Oriente y los países del golfo Pérsico se encuentran en una «encrucijada crítica», por lo que afirmaron que una reanudación de los ataques sería «inaceptable» y han pedido a las partes «persistir en las negociaciones».

Durante un encuentro en el Gran Salón del Pueblo de Pekín, en la capital china, las partes recalcaron la importancia de poner fin al conflicto y contribuir a reducir los problemas en la cadena de suministro de energía, que ofrecen estabilidad en los mercados globales.

«Las partes coinciden en que los ataques militares de Estados e Israel contra Irán violan el Derecho Internacional y las normas fundamentales de las relaciones internacionales, y socavan seriamente la estabilidad en Oriente Próximo«, señalaron en un comunicado.

Según expresó el propio Xi, poner fin al conflicto «ayudará a reducir las tensiones y los cortes de suministros, al tiempo que mejorará el orden del comercio internacional». Es por ello que presentó una propuesta de cuatro puntos para poner fin al conflicto en la zona -cuyo último repunte deriva de la ofensiva puesta en marcha en febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán- e instó a construir un «consenso», según informaciones de la agencia de noticias Xinhua.

Así, los mandatarios mostraron en una declaración conjunta su «preocupación» por la militarización del Ártico «por parte de Estados Unidos y sus aliados» y condenaron cualquier «provocación y acción hostil» entre potencias nucleares. Putin y Xi aprovecharon la ocasión para arremeter contra Estados Unidos por propiciar la pérdida del «legado» del tratado de reducción de armas estratégicas Nuevo START tras su expiración.

Con respecto a la guerra con Ucrania, Rusia y China consideran que es imprescindible solucionar las causas profundas y originales de la crisis ucraniana, y que eso se debe hacer cumpliendo con los principios de la Carta de la ONU, según el comunicado.

Los dos países apoyan todos los esfuerzos por lograr una paz duradera en Ucrania, y abogan por una solución del conflicto ucraniano por medio del diálogo y las negociaciones.
Rusia aprecia la postura objetiva de China en este conflicto y saluda el deseo de Pekín de desempeñar un papel constructivo en su solución.

Los países apoyan todos los esfuerzos por lograr una paz duradera en Ucrania, y abogan por una solución del conflicto ucraniano por medio del diálogo y las negociaciones.
Rusia aprecia la postura objetiva de China en este conflicto y saluda el deseo de Beijing de desempeñar un papel constructivo en su solución.

Contra los bloqueos

En esa línea, los gobiernos manifestaron su censura a las iniciativas relacionadas con el bloqueo, la incautación o la expropiación de activos y propiedades de Estados extranjeros, señala una declaración conjunta difundida al término de las negociaciones entre los líderes de los dos países en Beijing.

«Las partes condenan las iniciativas relacionadas con el bloqueo, la incautación o la expropiación de activos y propiedades de Estados extranjeros, y subrayan su derecho a aplicar medidas de respuesta conforme a las normas del derecho internacional», indica el documento que fue publicado por la web oficial del Kremlin.

Además, Moscú y Beijing rechazan las medidas unilaterales y discriminatorias que son contrarias al derecho internacional y violan los principios de igualdad soberana de los Estados y de no injerencia en sus asuntos internos.

BB con Europa Press y Sputnik