Scott Bessent, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, aseguró que el objetivo de la administración norteamericana es crear una “zona económica” desde Alaska hasta el extremo sur del continente.
“Como hemos visto, el presidente Trump es el que realmente afirma nuestra seguridad nacional en el Hemisferio Occidental y no vamos a tercerizarlo con nadie. Con (Barak) Obama perdimos una gran oportunidad y no la aprovechamos. En cambio, ahora sí la vamos a aprovechar. Desde Estados Unidos hasta Tierra del Fuego, esta puede ser una zona económica próspera”, dijo Bessent el lunes en una entrevista concedida a “La derecha diario”, una herramienta de propaganda que difunde la agenda de la ultraderecha en la región.
Bessent no entró en más detalles, pero su posición es coherente con distintos documentos oficiales en los que Washington define al Hemisferio Occidental como un territorio en el que debe predominar su política, tanto en el terreno económico como en el militar. Diversas fuentes han calificado esta posición como un “neo imperialismo”.
Además, sucede luego de la intervención armada en Venezuela el 3 de enero, en la que asesinó a más de 100 personas en Caracas y otras zonas de ese país y secuestró a su presidente, Nicolás Maduro.
El puerto y el avión
Las declaraciones de Bessent se produjeron en momentos en los que, en Ushuaia, la capital de Tierra del Fuego, suceden cosas extrañas. De un lado, el gobierno nacional decidió tomar el control del puerto de esa ciudad, el más austral del mundo y considerado como “la puerta de entrada” a la Antártida.
En simultáneo, un avión del Ministerio de Defensa de EE UU (“Departamento de Guerra”, en la nomenclatura trumpiana) aterrizó en Ushuaia el domingo. El gobierno local no fue informado del arribo de la aeronave, ni sobre sus ocupantes ni las tareas que desempeñarían en Tierra del Fuego.
El problema se acrecentó con la supuesta “aclaración” de la Embajada de EE UU en Buenos Aires, que señaló que se trataba de una delegación del Congreso estadounidense que visitó Tierra del Fuego para tratar temas de energía y minería.
La especie no fue confirmada ni por el gobierno nacional ni por el fueguino, que dirige Gustavo Melella.

“Alcarajo”
La idea de establecer una zona económica única que vaya desde Alaska hasta Tierra del Fuego no es nueva. Fue uno de los ejes de la actividad diplomática hemisférica del gobierno de George Bush padre en la década del 90, iniciativa que luego retomó su hijo en los primeros años de la década siguiente.
En los papeles de los gobiernos de EE UU, el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) eliminaba aranceles entre 34 países de América y el Caribe, con la excepción de Cuba.
Tras años de negociaciones, el proyecto fracasó en la Cumbre de Mar del Plata de 2005 por la oposición de países del Mercosur, liderados por Argentina y Brasil, que lo consideraban perjudicial para el desarrollo industrial y económico de sus países.

Mar del Plata fue sede de una multitudinaria actividad opositora, de la que participaron presidentes y funcionarios destacados de varios gobiernos de la región y que contó con el protagonismo de Diego Armando Maradona.
“ALCA, alcarajo” fue uno de los lemas que se popularizó en ese entonces.