Al menos 201 personas murieron en todo Irán, de las cuales más de 60 son menores de edad, y unas 747 resultaron heridas, tras los ataques aéreos perpetrados en las últimas horas por Estados Unidos e Israel. Al menos 153 personas, incluyendo decenas de niños, murieron en una explosión en una escuela primaria femenina de Hormozgán, ubicada al sur de Irán.

Por este hecho, el régimen culpó a Estados Unidos, aunque ambas naciones no dieron información al respecto.

Medios estadounidenses informaron que el Comando Central del ejército (Centcom) estaba investigando los informes sobre el incidente, mientras que el ejército israelí afirmó no tener conocimiento de ninguna operación de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en la zona.

El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, calificó el hecho ocurrido en la ciudad de Minab de «acto bárbaro» y «otra página negra en el historial de innumerables crímenes cometidos por los agresores».

Funcionarios de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en Ginebra dijeron que había movilización de equipos de rescate para acudir a la escuela tras el incidente.

Un funcionario dijo que la escuela, situada en la provincia de Hormozgan, había sido «objetivo de tres ataques con misiles».

El ataque en la escuela primaria

El número de muertos en una escuela primaria femenina en la provincia sureña iraní de Hormozgán ascendió a 153 tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel, informó la agencia de noticias semioficial Tasnim. La operación también dejó 95 heridos, declaró el fiscal local Ebrahim Taheri.

El fiscal sostuvo que la mayoría de las víctimas del brutal ataque eran ex alumnas, aunque entre los fallecidos también había profesores, personal escolar y padres de ex estudiantes.