El precandidato presidencial ultraderechista Jair Bolsonaro, segundo en las encuestas de intención de voto para las elecciones de octubre, propuso crear campos de refugiados para los venezolanos que arriban al norte de Brasil.
«Ahora los más pobres (de Venezuela) están viniendo a Brasil. Ya tenemos demasiados problemas aquí», manifestó el actual diputado ultraderechista brasileño.
«Si vamos a incorporar a aquel ejército a (el programa de ayuda social) Bolsa Familia, ¿quién va pagar eso? ¿Vamos a aumentar impuestos?», inquirió Bolsonaro en una entrevista con el diario Estado de Sao Paulo.
Según cifras difundidas por el gobierno brasileño, unos 40.000 venezolanos se instalaron en los últimos meses en Boa Vista, la capital del norteño estado de Roraima, huyendo de la crisis económica en su país, razón por la cual Brasil decretó la «emergencia social» en la región.
«Primero, a través del Parlamento, hay que revocar la ley de inmigración», señaló Bolsonaro en referencia a los decretos del Estado para afrontar la llegada de inmigrantes, que viven en parte en condiciones muy precarias en Roraima, consignó la agencia de noticias DPA.
«Y otra, hay que hacer campos de refugiados», agregó el ex militar de 62 años y defensor de la última dictadura (1964-1985).
Si bien algunos analistas comparan a Bolsonaro con el presidente estadounidense Donald Trump, su discurso forma parte de la clase política tradicional y de los partidos llamados «de alquiler», que son claves para los gobiernos para formar mayorías y poder ejecutar sus políticas.
El político brasileño, que ya anunció que será candidato en las elecciones del 7 de octubre, se lleva en las encuestas el 16% de los apoyos, detrás del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (36%), del Partido de los Trabajadores.
Bolsonaro es favorito en los hipotéticos escenarios electorales sin la participación de Lula. Se estima que el ex jefe de Estado (2003-2010) podría ser inhabilitado para ser candidato o incluso encarcelado en breve debido a una condena por corrupción emitida ya en segunda instancia.
La alta popularidad de Bolsonaro es atribuida al hartazgo político de gran parte de los brasileños por los escándalos de corrupción que sacuden a las élites políticas del gigante sudamericano desde hace años.
El ex militar volvió a manifestarse también a favor de una política de mano dura contra el crimen organizado, uno de los problemas sociales más grande del país.
«La gente que defiende los derechos humanos de los marginales, en gran parte vive del dinero de las ONG», sentenció Bolsonaro al explicar que, de ser presidente, «no habrá ni un centavo para ellas».
«El marginal es para mí un bandido que sólo tiene un derecho: el de no tener derechos, y punto final», señaló.
#Mundo l Brasil entre Lula y el hombre de las cavernas. Jair Bolsonaro, exmilitar, xenófobo y misógino, presentó candidatura para las elecciones de octubre. En la centroizquierda el postulante dependerá de un fallo de la Corte que habilite al exmandatario. https://t.co/d9UCjgoWvu pic.twitter.com/SoHxoiYVAe
Tiempo Argentino (@tiempoarg) 11 de marzo de 2018