La Policía y las fuerzas de seguridad nacionales abocadas en un número desproporcionado al operativo en las inmedicaciones del Congreso dispersó este jueves a manifestantes con camiones hidrantes, gases lacrimógenos y balas de goma, y luego iniciaron una cacería humana para detener a personas que en la enorme mayoría de los casos no estaban haciendo absolutamente nada más que protestar.
Entre los detenidos, cuyo número aun se desconoce de manera oficial, está Carlos, el jubilado apodado Chaca por estar presente todos los miércoles con su camiseta de Chacarita en el reclamo interminable de los jubilados.
El operativo ordenado por la ministra de Seguridad nacional, Alejandra Monteoliva, desplegó una cantidad inusitada de efectivos que reprimieron con una brutalidad mayor a la habitual a un grupo minoritario de manifestantes que protestaban contra la reforma laboral.