Bajo el lema de la modernización, el gobierno de Milei intenta una regresión en materia de derechos de más de 80 años, para volver a épocas en donde las y los trabajadores no teníamos protección.

Esta contrarreforma promueve un especial ataque a las mujeres y disidencias. Por ejemplo, el llamado banco de horas generará que menos compañeras puedan sostener sus puestos de trabajo, ya que en nosotras recaen mayoritariamente las tareas de cuidado. Lo mismo con la posibilidad de fraccionar vacaciones: las vacaciones en receso escolar no son un privilegio sino una necesidad. Sin moratoria y fuera del mercado laboral, será cada vez más difícil jubilarnos. No hay ninguna propuesta para regularizar el trabajo precario o informal, el que mayoritariamente desempeñamos mujeres. Lo mismo con el cupo laboral travesti-trans.

Por eso desde la Secretaría de Géneros de la CGT dijimos: modernizar sería ampliar licencias por maternidad y paternidad, generar espacios para las niñeces en los lugares de trabajo, garantizar empleo de calidad y bien remunerado, reducir la jornada laboral. Eso es lo que hoy se discute en todo el mundo, y es lo opuesto a lo que propone esta “reforma”.

Por nuestra parte, para los trabajadores y trabajadoras de prensa, de la cultura y la comunicación, esta reforma implica un ataque en todo sentido. Pretenden eliminar el Estatuto del Periodista Profesional a pedido de los empresarios de medios, que no tienen una sola propuesta de modernización, sino que sólo buscan eliminar derechos como la indemnización especial, una particularidad de nuestra profesión que tiene como fin proteger la libertad de expresión. A su vez, incorporaron por la ventana el desfinanciamiento del INCAA y los medios públicos porque quieren una sociedad silenciada, disciplinada y sin soberanía.

Desde la Secretaría de Géneros, compañeras del Consejo Directivo de CGT y muchos sindicatos impulsamos una gran campaña en plazas y estaciones de trenes con actividades públicas. Desde nuestro sindicato hemos convocado conferencias y acciones en unidad con otros sectores de la cultura y la comunicación como el Frente Cultural Federal, las carreras de Comunicación y las redes de medios autogestivos. Los sindicatos de Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN) de distintas provincias visitaron a cada senador y senadora para que rechacen esta reforma laboral.

El miércoles saldremos a las calles, con un paro en prensa, para confluir con todo el movimiento obrero en cada ciudad del país y en el Congreso de la Nación. Esperamos que los legisladores estén a la altura de representar los intereses de las grandes mayorías, porque, caso contrario, como ya demostró nuestra historia, pagarán un costo político si levantan la mano en contra de los derechos del pueblo, como pasó en el 2001 con quienes votaron la “ley banelco”.

No a la reforma laboral. Modernizar no es precarizar. Necesitamos mas derechos para todos y todas.«