Las fuerzas económicas e intelectuales que componen el llamado círculo rojo se lanzaron en los últimos días al barro de la política con la mira puesta en las elecciones presidenciales de 2027 y con una carpeta de demandas de políticas que consideran innegociables para el futuro del país.
El motor de la bajada al territorio fue la preocupación de vastos sectores de la dirigencia privada por la caída de la imagen del presidente Javier Milei y los altos niveles de descrédito en su proyecto político devenido del ajuste que se viene ejecutando sobre la población, sin contemplaciones, desde diciembre de 2023.
La dura realidad se confirma en el amontonamiento de indicadores económicos negativos, en los testimonios de personas abandonadas a su suerte por el Estado y en las encuestas que confirman el ascenso del malestar social y su impacto en las proyecciones políticas para 2027.
Lo notable es que la agenda de los hombres de negocios propone la continuidad del ajuste, con diferencias propias de la talla de la empresa, de la actividad que desarrolle, del lugar del país en el que opere, entre otras, hasta la realización lo más amplia posible del programa corporativo, que ya aseguró la reforma laboral, pero todavía presiona por las transformaciones del sistema tributario y del régimen previsional.
Esta semana el círculo rojo blanqueó su preocupación y su temor por la posibilidad de que el apremio generalizado derive en un gobierno de centro o centro izquierda que le ponga fin al ajuste económico.
Movilizado por esa inquietud, el titular de Techint, Paolo Rocca, vapuleado en el último tiempo por Milei, se reunió con el líder del PRO, Mauricio Macri. Las versiones dicen que el patriarca de la industria local, pieza clave de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), alentó a Macri a competir por la presidencia.
La apelación del empresario es llamativa porque en la actualidad, el exmandatario tiene niveles muy modestos de aprobación popular. Además, las principales espadas del PRO tienen lugares preponderantes en el gobierno libertario y cargan con buena parte del descrédito generado por la administración en el poder.
Aparentemente, Macri todavía no respondió si piensa jugar o no, pero la danza de posibles continuadores tiene otros nombres que suenan informalmente, incluyendo a políticos tradicionales y empresarios con intereses de incursión en el ámbito público.
También hay lugar para los oustiders en la figura misteriosa del pastor Dante Guebel, que empieza a desplegarse por los medios de comunicación y las redes sociales.
Prestaciones simbólicas
El diario La Nación fue al grano el domingo pasado con el editorial titulado “Preservar el programa, proteger a Milei”, con el que hizo una defensa contundente de las transformaciones políticas y económicas que tiene a las grandes empresas como beneficiarias absolutas.
El medio de los hermanos Saguier defendió a Milei, incluso de las internas del gobierno, pero subrayó a modo de advertencia que lo que realmente considera “fundamental” en el largo plazo es la continuidad de “el plan en curso, sea quien fuere el gobernante, como política de Estado”.
El texto naturalizó el “costo social inevitable” del programa de austeridad y apuntó provocativamente contra “los quejosos” que penan por la crueldad de las medidas del gobierno. Sin embargo, en un aparente registro de la tensión en aumento, consideró la posibilidad de avanzar con “prestaciones simbólicas, a falta de monetarias” para “inspirar el acompañamiento durante la transición”.
Compensación activa
Hasta los empresarios pymes tratan en sus cámaras y asociaciones la posibilidad de votar un candidato que mantenga el equilibrio fiscal con políticas de inclusión capaces de contener al mismo tiempo a la gente que la está pasando mal y a los negocios que están perdiendo mercado con las importaciones.
Pero los grandes players del establishment escuchan a economistas como Ricardo Arriazu, que hasta hace poco era considerado el más respetado por Milei. En sus últimas intervenciones públicas advirtió que el fantasma del “riesgo kuka”, que fue funcional a la campaña oficialista en las legislativas de 2025, no garantiza la misma efectividad para 2027. Dos años después, en la balanza del argentino promedio pesaría más la conciencia de que el gobierno destruye más de lo que construye, y que lo destruido es el salario, los consumos y la calidad de vida.
Con esa información, Arriazu le avisa a Milei que la única manera de parar el malestar será creando un conjunto de “políticas activas de compensación” al ajuste, capaces de contener la contrariedad que genera la destrucción libertaria.
La propuesta sugiere actuar sobre la AUH, con seguros de desempleo e incentivos a la obra pública (actualmente parada y con mucho margen para mejorar), para generar actividad, puestos de trabajo y movimiento en el comercio. La recomendación no incluyó políticas de reactivación de la industria.
La clave, desde ese punto de vista, será la elección en el conurbano bonaerense, donde el problema del desempleo supondrá, según el análisis del economista, el obstáculo número uno para la estrategia del oficialismo de cara a las presidenciales. «

Industria sigue en retroceso
El Índice de Producción Industrial (IPI) de la consultora Orlando Ferreres cayó 3,1% en el primer trimestre del año comparado con el mismo período de 2025.
En marzo el IPI arrojó una leve recuperación del 0,7% respecto de marzo del año pasado y del 0,8% en la comparación con febrero previo.
La suba interanual cortó con una sucesión de ocho meses de datos negativos. Sin embargo, Ferreres consideró que hacia adelante debería primar la «cautela». El análisis advierte que los tres principales demandantes de la industria local siguen con dinámicas bajas: en Brasil se pronostica una desaceleración de la actividad; la construcción sigue en niveles poco alentadores y no se espera una recuperación de los ingresos familiares en el resto del año.
En marzo se destacó la producción de minerales no metálicos vía despachos de cemento. También resaltó la industria alimenticia, por la producción aceitera; y el complejo automotriz, que se recuperó después de casi un año en el que registró con caídas muy importantes.