Camila Sosa Villada en la Feria del Libro 2025 y mucho más

Por: Patricio Féminis

Abarrotada de gente por el feriado, el evento de La Rural recibió a Camila Sosa Villada. La escritora y actriz presentó su libro La traición de mi lengua ante mil personas y reafirmó su popularidad que atraviesa diversas generaciones.

“Mamá, ¿a qué hora vamos a ver a Camila Sosa Villada?”, insiste una nena de diez años en uno de los pabellones abarrotados de la 49º Feria Internacional del Libro, este 1º de mayo. “Paciencia, Lucía, ¿cuántas veces me vas a preguntar? Ya te dije que vamos a llegar a tiempo”, contesta ella. Se colman los pasillos en el feriado de los trabajadores y los visitantes, mientras eligen qué adquirir en los stands -o sólo mirar, dada la crisis-, buscan en el “Feriódico” las charlas y eventos de su preferencia. ¿Cómo se vivirá la Feria del Libro de Buenos Aires este 1º de mayo, antes y después de Camila Sosa Villada?
Foto: Prensa Feria del Libro

Allí en el vasto predio de La Rural, las actividades largan desde temprano con presentaciones, mesas redondas y debates sobre temas de coyuntura, para todas las edades. Pero también la estrella juvenil de este 1º de mayo ocurre en la Sala Victoria Ocampo del Pabellón Blanco: es el multitudinario Encuentro de Bookinfluencers, quienes recomiendan libros y guían en las lecturas de diversos géneros a sus pares generacionales. Allí habrá charlas sobre novelas gráficas, cómics y mangas, pero también acerca de “los jóvenes y sus derechos”.

¿Sabrán, los asistentes, que pasadas las 17.30 la prestigiosa escritora travesti Camila Sosa Villada (que acaba de estrenar el film Tesis sobre una domesticación, sobre uno sus grandes libros) presentará La traición de mi lengua en la sala José Hernández del Pabellón Rojo? ¿Arderán las palabras a escalpelo de Sosa Villada acerca de los límites y los desafíos de la prosa y de la memoria, recobrada del dolor y del placer? Camila Sosa Villada ya es un fenómeno popular sin discusión, en varias generaciones: una de las perlas de la Feria en el día de las y los trabajadores. Pero aún falta para escucharla.

Además de Sosa Villada

En este feriado, el horario en La Rural se extiende de 13 a 22 -con entradas a ocho mil pesos- para dar cabida a más gente que en los días hábiles. Este 1º de mayo, familias, parejas, hijos, hijas, y los propios editores y editoras, recorren los plagados pabellones de la Feria a la caza de las actividades más gravitantes, mientras para los niños y niñas también se disponen talleres y lecturas de cuentos. Y la música se despliega en el Pabellón Rojo: allí, la Ciudad Invitada de Honor, Riyadh -capital de Arabia Saudita-, ofrece sus sonidos recónditos a la par de sus danzas tradicionales en su mega-stand.

Pero además es el Día de Armenia y cuando caiga el sol vendrán representantes de la comunidad, conjuntos de danzas y grupos musicales, junto a la Sala José Hernández. Entremedio habrá cientos de propuestas a la par. Más cerca de la entrada, el Espacio Joven cobija charlas y encuentros con influencers literarios y acciones interactivas frente a las gradas saturadas por el público. “Mami, ¿vamos a llegar a tiempo para Camila?”, protesta Lucía, y su madre esquiva cuerpos rumbo a la Sala José Hernández.

Así, más actividades se viven en paralelo en la Feria: hay un espacio para narrar a partir de frases célebres de Mario Vargas Llosa; otro sobre “videojuegos narrativos” y un stand en el que la Inteligencia Artificial grafica palabras u oraciones cortas. Y la ciencia también se despliega con exposiciones sobre reactores nucleares, radioactividad, espectroscopios y telecomunicaciones. Para los menos racionales, en cambio, hasta se puede acceder a una conferencia sobre constelaciones familiares.

Diálogos contra el individualismo

En el taller “Fábrica de monstruos”, El Bruno (autor de las tiras “Escuela de monstruos”) enseña a chicos y chicas cómo dibujar distintos seres terroríficos. No muy lejos de allí, Lucas Fauno presenta un archivo y homenaje a “quienes ya no están” y atesora “las historias de vida de lxs sobrevivientes”. También Federico Axat presenta su última novela; la ilustre María Dueñas se reencuentra con su público mayor y Canela, Chanti y Luis Pescetti hablan, entre risas de admiración, de la novela gráfica “El pequeño Nicolás” de René Goscinny y Jean-Jacques Sempé. ¿Quién dijo que las historietas son un género menor en la Feria del Libro?

Foto: Prensa Feria del Libro

Más tarde, la periodista Gabriela Cerruti desglosa su libro El veneno del poder (con Ingrid Beck) y el español Juan Cruz Ruiz se da el gusto: presenta su novedad, Secreto y pasión de la literatura: Los escritores en primera persona, de Borges a Almudena Grandes, con aquél y Claudia Piñeiro, que también estará (con Guillermo Martínez, Enzo Maqueira, Tomás Balmaceda) en la Mesa 1 del Diálogo de Escritoras y Escritores de Argentina. Aquella que formula: “¿Puede una IA escribir con la profundidad de un ser humano o hacer literatura? Un debate abierto sobre lo que no es capaz el algoritmo”.

El Diálogo de Escritoras y Escritores transcurre en la Sala Domingo Faustino Sarmiento del Pabellón Blanco. La Mesa 2 está dedicada a la “Literatura del Conurbano: voces de la periferia, identidad, diversidad y representación”, con Juan Diego Incardona, Leticia Rivas, Claudio Zeiger: allí circulan palabras sobre la literatura desde los márgenes; hay lecturascomprometidas y el público aplaude.Y otra actividad clave del 1º de mayo es la presentación de Camino al encuentro, de Nico Descalzo: un libro, como un diálogo, “frente a los discursos del odio; una ética del cuidado en la era de la destrucción; una cultura solidaria donde prevalece la fragmentación y el individualismo”.

Sosa Villada y una prosa encendida

A eso de las 17.40, por fin, llega el turno para la actividad estelar del día a cargo del Grupo Planeta: la presentación de “La traición de mi lengua” (Tusquets), de Camila Sosa Villada, en la sala José Hernández, con más de mil espectadores a la espera de la diva literaria. “La memoria es el afecto más traidor que existe”, escribe ella en La traición de mi lengua: en esta serie de escritos, Camila Sosa Villada juega con la agudeza de pensarse en otro lugar y habitar otra lengua. La ficción y la no ficción son embestidas por un lenguaje que se hereda y se traiciona.

Con una prosa tan filosa como poética, Sosa Villada reafirma el arte de escribir acerca de su propia vida y su memoria: ambas se ponen en juego en La traición de mi lengua. Y por eso la elección para presentar su libro será performática: la lectura en voz alta. Sosa Villada sube al escenario con un vestido celeste, una botella de vino carísimo y una copa; se dispone delante de una mínima mesa, sonríe y, tras agradecer, simplemente lee: “Pueden venderse los escritores, los editores, las ideas, los cuentos, las historias familiares, las historias de amor, las denuncias, los activistas; el momento exacto en que se quiebra un corazón por la mitad con una copa irreversiblemente”.

También, lee Sosa Villada, “puede venderse la memoria de un cuerpo; todolo que atendió con dolor. Pueden venderse los premios, los elogios, los espacios publicitarios, los tragos, el salmón, el pan seco y muerto que reparten en los comedores escolares. Pueden venderse un tratado de paz, pero también un cuchillo y una pistola; los órganos de alguien saludable, todo lo que tiene voluntad de existir”. Y sigue: “Pueden venderse un niño, una niña, un adolescente, la libertad, la idea de la libertad, la deformación de la libertad, un título universitario, una excarcelación, un esclavo (…) años de tu vida, noches de tu vida, toda tu juventud, tu vejez, todo eso”.

Nadar en la escritura

El público aplaude y Sosa Villada busca, entremedio de sus historias y sus definiciones poéticas, más iluminaciones sobre su propia vida: “Un ciego dijo que, en la grieta, Dios acecha. Creo que nos acecha porque le urge aprender nuestro lenguaje. La escritura es una grieta donde acecha mi lenguaje como una loba escondida muy cerca de una fogata en medio del bosque, escuchando hablar a los hombres”.

Sosa Villada se mira, contiene lágrimas, hace pausas, bebe una, dos copas de vino, y habla: “La libertad es prescindir de la gramática, de la sintaxis, andar sobre las palabras como un vehículo que se conduce a sí mismo (…) Quiero hacer este poema, el de la noche de la memoria. Mi criatura no perdona, es inmisericorde. Lo que escribo castiga, reanima el dolor antes de su extinción”.

Foto: Prensa Feria del Libro

¿A dónde está el dolor de sus palabras? ¿A dónde su sanación? Dice Sosa Villada: “Mi escritura sufre, envejece y escupe maldiciones sobre las páginas. Sólo en ellas estoy en duda. Cuando el lenguaje que aprendí de los hombres es contaminado por palabras paganas, cuando no me queda ningún animal que proteger de mi propio rencor, un espíritu vitalista me trae de nuevo la alegría”.

Y remata: “Una escritora no puede ser esclava de su vida. Lo que hace una escritora es nadar en el agua oscura de su asfixia, alimentar a sus criaturas y verlas crecer. Alguna vez la memoria se pareció a un amanecer”.

Luego leerá escenas de su infancia -el sentirse en un cuerpo ajeno, su descubrimiento del sexo, el amor por lo prohibido, las preguntas que permanecen- y pronuncia: “Lo que escribo no pide tristeza, no pide un reflejo; no merezco piedad ni exijo la lástima de nadie”. Así se despide Sosa Villada en la Feria del Libro: con el corazón herido entre las manos.

Compartir

Entradas recientes

Horas frenéticas en la causa $Libra: los llamados de Novelli con Milei, Karina y Santiago Caputo

Los anexos reservados revelados en las últimas horas comprometen al presidente de la Nación y…

3 horas hace

Opositores escucharon a trabajadores despedidos de empresas de todo el país

El conflicto de la empresa de neumáticos Fate que dejó afuera a 900 operarios sirvió…

4 horas hace

Cuatro meses de prisión preventiva para «Pichón» Segura, el agresor del diputado Pelli

Luego del escándalo por el "tucumanazo", la justicia avanzó con velocidad.

4 horas hace

La morosidad en las pymes ya llega al 4% del total de las deudas y tiene picos de casi el 8%

Es según un estudio de Analytica, en base a datos del Banco Central. Los sectores…

5 horas hace

Sorpresa y media: Ca7riel & Paco Amoroso unen fuerzas con Jack Black e inventan la psicodelia caribeña en “Goo Goo Ga Ga”

Una colaboración inesperada que mezcla humor, irreverencia y ritmo. El dúo argentino y la estrella…

6 horas hace

Homenaje a Marielle Franco, en la estación del Subte A, Río de Janeiro

La política brasileña Marielle Franco fue asesinada el 14 de marzo de 2018. La cita…

7 horas hace

Dónde probar empanadas de vizcacha, bailar tango y disfrutar de espectáculos

Desde Coronel Dorrego con la oda al oliva a San Patricio en distintas localidades, el…

7 horas hace

Dos militantes comunistas y una melliza: más nombres e historias de los 12 desaparecidos de La Perla que identificó el EAAF

Se trata de Ramiro Sergio Bustillo Rubio y Oscar Omar Reyes, militantes del Partido Comunista…

8 horas hace

Cinco llamadas y un tuit: las pericias telefónicas que complican a Milei en el escándalo de la criptomoneda $LIBRA

El peritaje al celular del trader Mauricio Novelli reveló comunicaciones directas con el presidente minutos…

8 horas hace

Pese a estar indicada para bebés e infancias con factores de riesgo, el Gobierno dejó de proveer vacunas pediátricas anti covid

No solo hay faltante desde hace meses, sino que la información oficial que brinda el…

8 horas hace

Coronel Pringles: el intendente Matzkin propone cobrar la atención médica a quienes causen accidentes viales por imprudencia

El jefe comunal anunció que el oficialismo presentó un proyecto en el Concejo Deliberante para…

10 horas hace

El regreso de las represas en Santa Cruz y la ley de glaciares: una apuesta a futuro que puede terminar en catástrofe

Afectar los glaciares para sólo sumar un 1% al área minera explorable, así como afectar…

10 horas hace