El Comité Nacional para la Prevención de la Tortura (CNPT) dio a conocer datos sobre la situación poblacional en cárceles de todo el país. Señala que durante los últimos años hubo un aumento significativo de personas detenidas en el Sistema Penitenciario Argentino y apunta que es culpa del uso exacerbado de la prisión preventiva.
El informe detalla que en 2024 la tasa de encarcelamiento en Argentina llegó a 258 cada 100 mil habitantes; fue algo sin precedentes. Y el promedio del crecimiento de la población carcelaria fue 7,1 % e incluso superior al que se venía registrando anualmente durante los últimos veinticinco años, que era del 6%.
Los datos corresponden al informe “La privación de la libertad en establecimientos penitenciarios en datos«. Argentina (año 2024); que fue elaborado por CNPT, que es el organismo encargado de inspeccionar las cárceles de todo el país.
Sobrepoblación en las cárceles
El trabajo señala que «al 31 de diciembre de 2024, el sistema penitenciario argentino registraba 121.443 personas privadas de la libertad con un nivel de ocupación del 130,2 % de su capacidad». Y completa, «esto implica que hay 130 personas alojadas donde caben 100«.
Desde el organismo de Derechos Humanos remarcan que el problema de la sobrepoblación no debe abordarse exclusivamente ampliando la red penitenciaria. Según el documento el verdadero problema es el uso sistemático y exacerbado de la prisión preventiva y el incremento de personas condenadas a penas cortas.
Los jueces debería otorgar beneficios
También por el aumento de la severidad de la legislación penal, la reticencia judicial a aplicar medidas alternativas a la prisión y las modificaciones legislativas regresivas en materia de ejecución penal.
Es decir, las cárceles de descomprimirían si los jueces otorgan beneficios, como ser, morigeraciones, libertades condicionales, arrestos domiciliarios, salidas transitorias y salidas laborales extraordinarias, entre otras.

Conservando el principio de inocencia
Hay muchísimas personas presas de manera preventiva. Y en términos absolutos, «en solo tres años pasó de 43.191 personas procesadas en 2022-sin sentencia firme y conservando el principio de inocencia- a 45.305 en 2024. Esto representa un crecimiento de cinco puntos porcentuales», aseguran desde el Comité.
«En comparación con los varones; las mujeres y las personas trans presentan niveles superiores en el uso de la prisión preventiva», detallan desde el organismo.
Y advierten: «Las personas condenadas a penas de hasta tres años por delitos de escasa o nula lesividad, representan el 17 % de la población condenada en cárceles del país, 12.787 personas. En 2022, las personas con condenas de corta duración representaban el 13,5 %«.
Además, cabe destacar, que según el Sistema Nacional de Estadística sobre Ejecución de la Pena la población encarcelada en todo el territorio argentino representa al 20,5 % de la población total del país.