Fue el primer balneario de la Argentina. Mar del Plata es un punto de encuentro para todos los gustos y, sobre todo, bolsillos con su oferta de hotelería, gastronomía y actividades. Hay clásicos como visitar el puerto, hacer una navegación o tomar un cafecito en el bosque. También hay una propuesta imperdible donde estuvo tiempo: La Casa sobre el Arroyo, un emblema mundial de la arquitectura moderna.
Como uno de los destinos históricos de la Argentina. Mar del Plata consolidó su performance con la llegada de turistas en los últimos meses de 2025 y arrancó este 2026 con expectativas para la temporada. Más allá de los pronósticos veraniegos, una cita imperdible para cualquier momento del año es conocer La Casa sobre el Arroyo. Es una obra arquitectónica de Amancio Williams y su esposa, Delfina Gálvez Bunge construida entre 1943 y 1945. Y el “arroyo” es el curso de agua fundacional de Mar del Plata, el “Arroyo Las Chacras” donde todo empezó en esta ciudad. Hoy se puede visitar y representa el emblema del movimiento modernista de la arquitectura mundial. Tuvo momentos de esplendor y destrucción, y tras su clausura en plena dictadura cívico militar, fue reconstruida en 2023 por el Estado Nacional.

Se ingresa a través de una tranquera, un sendero entre robles europeos añosos conduce hasta la famosa edificación: Museo Casa Sobre el Arroyo. La vista devuelve una imagen de caja de cristal suspendida entre los árboles cuando en realidad, está apoyada sobre una base de hormigón que forma un arco, como un puente, sobre el arroyo. Hay que reservar lugar para poder visitarla.
Hay mil detalles para ver y recorrer junto al relato de la guía y licenciada en Turismo, Marisol Flores. Emociona el diseño del lugar y dan ganas de quedarse a vivir. La casa de unos 450 metros cuadrados, tiene historia, cultura, vanguardia. Se siente es el hogar que siempre soñó. “El arquitecto Amancio Williams la definía como la funcionalidad de las casas chorizo y la simpleza y comunión con el paisaje de los puestos de campo de la llanura pampeana”, dice Flores y aporta un millón de datos, bien contados y relatados que suman mística a la visita y ganas de más.
Hormigón y madera son ejes en esta construcción donde en realidad, sus ventanales gigantes que cubren el perímetro de la vivienda con forma de rectángulo definen un hall de entrada, una escalera suave que acompaña el arco de cemento que cruza el arroyo y un gran living como zona social de la casa, subyugan. Desde una puerta se extiende un pasillo al que se unen las habitaciones y baños, tanto para los padres como para hijos e invitados de la familia en los años 50. Y la cocina, amplísima parece diseñada ayer mismo. El bosque desde cada paso incluso desde los baños.
Quien encargó la casa fue Alberto Williams, el compositor más prolífico del continente. Hasta “intervino en la sintonización del Himno Nacional Argentino tal como se entona en la actualidad”, reseña la página oficial de la municipalidad de General Pueyrredón, Mar del Plata. Y es común ver que los conservatorios de música llevan su nombre.
“Dicen que el compositor se inspiraba en el sonido de los árboles”, le comenta a Tiempo la guía de turismo. Es posible percibir al músico en el “estudio” donde permanece un piano de cola, también rodeado de ventanales, con piso de tacos de madera, y una puerta plegable de madera, forrada en cuero y terminaciones del fuelle en bronce. La historia cuenta que Alberto Williams quería una casa de descanso. Una vivienda–estudio. Y se la encargó a su hijo Amancio quien junto a su esposa, Delfina Galvez Bunge, diseñan esta obra que se convirtió en la más emblemática de la arquitectura moderno. El arquitecto -graduado en la UBA- fue discípulo de Le Corbusier y constructor de la famosa Casa Curutchet en La Plata (1949). Incluso dicen que hasta hizo modificaciones en los planes que fueron aceptadas por suizo nacionalizado francés.

“Alberto Williams se inspiraba en los sonidos de la naturaleza para componer sus melodías. Entonces su hijo Amancio va a conocer el terreno junto a Delfina Bunge. Él se pregunta, ¿cómo construir sin hacerlo? ¿Cómo pisar lo menos posible el entorno, el suelo? ¿Cómo poner a mi padre entre los árboles tocando el piano? De esas preguntas, sumado a lo técnico, la ingeniería y la arquitectura, es que nace la obra que hoy vemos y que resultó de inspiración para su padre”, contó Flores durante el recorrido.
Hoy el arroyo original permanece entubado pero fue reproducido a los efectos de mantener el paisaje de la casa. Con un sistema de compuertas y bombas para su retroalimentación, el agua corre cristalina como lo hacía en los años 40.
La guía de turismo señala tres razones para visitar Casas sobre el Arroyo. “Primero, es una casa icónica de la arquitectura moderna del siglo veinte, reconocida a nivel mundial, construida por Delfina Gálvez Bunge, sexta mujer arquitecta del país. Segundo, es declarada patrimonio artístico histórico nacional. Mar del Plata tiene tres patrimonios de esta categoría: la Capilla Santa Cecilia, el Instituto Saturnino Unzué, y la Casa Sobre El Arroyo”, explica. “La importancia que tiene la casa es su gran aporte a la arquitectura mundial, al diseño, al pensamiento, en el sentido de la forma de habitar una vivienda. Hoy puede ser algo fácil de entender, pero en el momento en el que se construye la casa, fue algo difícil de entender. El concepto de vínculo de la obra con el entorno de una casa, de respetar la naturaleza, de considerar la materialidad para la construcción. La Casa Sobre el Arroyo no tiene ningún detalle librado al azar”, destaca como tercer motivo.
Para Flores, conocer este sitio es conocer la historia de la construcción. “Tiene muchas anécdotas, muy valiosas para contar a los chicos de las escuelas y también son de mucha motivación para los futuros profesionales de la arquitectura. Es importante saber del patrimonio que hay en la ciudad, y poder disfrutarlo”, explica.
Pasiones
“Es interesante ver cómo viene gente de Francia, México, distintos países o ciudades argentinas a Mar del Plata exclusivamente a ver la casa. Se toman un vuelo o un micro a Mar del Plata para verla y se vuelven nuevamente.”, contó la Guía de Turismo. En tren de recordar anécdotas, Marisol cuenta que hubo un visitante a la casa que comentó “el primer trabajo de su padre había sido en la construcción de este lugar. Su labor era sacar los clavos del encofrado y enderezarlos para volver a utilizarlos”, recordó. Enseguida aclaró que “hay que considerar que la casa se hizo en un contexto de Segunda Guerra Mundial, entonces faltaban insumos.” La puesta en valor de la casa fue premiada por el Fondo Mundial de Monumentos en Estados Unidos. Fue un equipo interdisciplinario del Ministerio de Obras Públicas quien estuvo a cargo de las obras que empezaron en 2021 y terminaron en abril de 2023.

Otras cositas para ver en Mar del Plata
Para Flores, lo ideal es combinar esta ciudad balnearia de la Argentina con la visita al puerto y ver a los famosos lobos marinos, recorrer la escollera Sur, disfrutar la gastronomía de pescados y mariscos. También darse una vuelta por las playas del Sur con el paisaje de los acantilados, como Luna Roja, Siempre Verde, Verde Mundo, Rilancó, San Carlos y Acantilados.
Los museos son otra parada para conocer la historia del primer pueblo balneario del país mientras que los parques acuáticos son parte del divertimentos para las infancias y las familias. Una curiosidad es ir al Mirador Torre Tanque. Se trata de la torre de agua que provee de agua potable al tradicional barrio Stella Maris. Es una construcción curiosa inmersa en una torre de estilo medieval. Su punto más alto, invita a conocer Mar del Plata en 360 grados.
Bonus track marplatense
Las confiterías en casas patrimoniales como Casa Storni, Casa del Balcón, Villa normandy, Tío curzio y la Confitería del Golf Club. También los famosos servicios de balnearios tanto en las playas del norte, céntricas y zona sur de la ciudad porque ofrecen pileta, recreación y cada balneario por su zona tiene características distintas.
