Fueron ocho años los que Osita tuvo que esperar para recibir justicia. Finalmente, luego de un proceso judicial marcado por dilaciones, un jurado popular en Lomas de Zamora dictó un veredicto de culpabilidad contra Julián Canali por haber abusado de su hija cuando tenía 4 años. Durante este martes se sabrá cuál es la condena que deberá cumplir el sujeto.
El veredicto fue mayoritario: de 12 integrantes del jurado, 11 consideraron que el imputado era culpable. Por su parte, la querella solicitó una condena de 17 años de prisión. Canali fue detenido de inmediato al final del juicio, el miércoles 1 de abril, por pedido de la Fiscalía y orden del juez Nicolás Amoroso.
“Todavía no termino de procesar lo que significó, pero en un principio, la sensación fue de mucho alivio”, dijo Paula Luquet, la mamá de la nena hoy adolescente a Tiempo Argentino. “Hay un sentimiento de que se hizo justicia que es inexplicable, sentir que la justicia existe. En ocho años hay momentos en que pensás que no existe la justicia. Es un alivio enorme que hayan escuchado a Osita”, agregó.
Luquet se refirió al juicio que se realizó luego de que haya sido postergado en 2025. “Teníamos pruebas muy contundentes, pasamos mucho tiempo innecesario y la condena fue una alegría porque se logró colectivamente. Fue fundamental el apoyo de familiares y amigos que hizo que podamos darle todos un abrazo enorme a Osita y que se pudiera hacer justicia por lo que le pasó. Es importante que ella sepa que lo le pasó no debería haberle sucedido y que hay castigo para eso”.
“En el fondo de mi corazón tenía una esperanza”, expresó la mamá de la nena respecto a las expectativas que tenían para el resultado del juicio. “Hicimos todo lo que teníamos que hacer, esperamos con calma, angustia, pero siempre nos manejamos con el corazón en la mano desde el amor y haciendo todo lo que desde el sistema judicial nos decían”, agregó. Remarcó que además de las pruebas sólidas, el trabajo de la fiscal Marcela Dimundo “fue impecable” como también el del juez Amoroso.
“Cuando se va con la verdad es difícil poder quebrantarla. Desde el lado del abusador había relatos armados, contradictorios, fue violento incluso en sus declaraciones. Al ser un juicio por jurado hay una subjetividad pero yo sentía que la verdad salió a la luz en ese juicio que fueron tres jornadas larguísimas con un resultado contundente porque fueron once de doce”, destacó.
A la espera por la condena
El condenado enfrenta a la posibilidad de ir a prisión por 8 hasta 20 años, según lo establecido por el artículo 19 del Código Penal, por lo que no es un delito excarcelable y se activa el riesgo de fuga.
“Todavía no hay una pena establecida. Al ser un sistema de juicio por jurados, el jurado decide si la persona es culpable o no culpable de los hechos, pero no puede poner pena, no puede ordenar la detención de una persona”, explicó Samanta Pedrozo, abogada de Osita y su familia. Fue el mismo Canali quien solicitó ser juzgado por un jurado popular, que frente a las pruebas presentadas decidió declararlo culpable de “abuso sexual gravemente ultrajante”, figura que aplica en casos en que la situación abusiva se agrava por mantenerse en el tiempo, y también por la forma de realización.
En el transcurso de los 8 años, el entorno de Osita fue hostigado por parte de Canali y su familia, quienes desacreditaron sistemáticamente la palabra de la niña. Sin embargo, la mamá y el resto de la familia sostuvo la denuncia de la nena que debió atravesar un proceso judicial extenso y revictimizante.
Para la audiencia del martes, se espera la presencia de organizaciones que sostienen el lema “basta de falsas denuncias” y que niegan o relativizan las denuncias de abuso en contextos familiares. Las organizaciones han acompañado al acusado durante el proceso. En ese marco, la jornada también se inscribe en un debate social más amplio que hoy atraviesa a la Argentina en torno a la credibilidad de las víctimas y el tratamiento judicial de estos casos
Las redes que sostienen las denuncias
Desde la asunción del gobierno de Javier Milei, valiéndose de acusaciones y argumentos sin sustento jurídico ni científico, organizaciones que se dedican a defender abusadores y pedófilos han profundizado su ofensiva con quienes denuncian y acompañan el proceso de las víctimas. En general, son las mamás quienes deben enfrentarse por un lado a las dilaciones del Poder Judicial y por el otro a las acusaciones de “falsas denuncias” por parte de estos grupos.
Paula pasó ocho años de angustia acompañando a Osita quien tras la condena a su progenitor y abusador, alcanza cierto alivio. A pesar del camino recorrido, la mamá de Osita reafirma la importancia de haber denunciado, continuado con este proceso y sobre todo, haber armado redes de compañía. Además, destacó la sensibilidad y el compromiso de la abogada Samanta Pedrozo.
Con respecto a quienes están enfrentando estas situaciones, Paula sugirió. “En primer lugar es importante que les crean a sus hijos y a las infancias que les cuentan algo así. Segundo que hagan mucho trabajo para acompañar, que hagan terapia, que consigan un abogado que les importe lo que está pasando y que armen redes. Es fundamental tejer redes y pedir ayuda a amigos y familiares, que no se queden solas o solos porque es muy pesado. Quienes te terminan salvando son quienes te acompañan, amigos y familiares que hacen que toda esta situación no sea tan dolorosa. Es muy difícil enfrentar el sistema judicial porque no funciona como debiera. Estos fueron 8 años pero podrían haber sido menos. Que tengan paciencia, que sepan que es una lucha larga pero que vayan siempre desde el amor y desde la verdad”, finalizó.