La defensa de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner inauguró este martes la etapa de cuestiones preliminares del juicio conocido como Cuadernos. Fue por medio de una exposición en la que el abogado Carlos Beraldi pidió que se declare la nulidad del proceso tras apuntar contra el fiscal Carlos Stornelli y denunciar una estafa con la aplicación de la Ley del Arrepentido.
La exposición de Beraldi arrancó poco después de las 9 de la mañana, tras la reanudación de las audiencias que habían sido suspendidas por la feria judicial de verano. Y a poco de arrancar, el abogado aseguró que el proceso sufrió una serie de irregularidades insanables.
“Se tendrá que investigar lo que se tenga que investigar, no hay problema. Pero no podemos mirar para otro lado, no podemos ser cómplices porque vamos a seguir avalando ilegalidades que se van a repetir si no les ponemos un punto final acá”, planteó al cerrar su exposición y ante presencia virtual de los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°7.
En el juicio, la ex presidenta y ex vicepresidenta está acusada de ser jefa de una asociación ilícita dedicada a la recaudación de sobornos. Hay 19 ex funcionarios como el exministro de Planificación Federal Julio Miguel De Vido y su segundo Roberto Baratta entre los acusados. Los empresarios enjuiciados son 65, entre los que está el ex dueño de Iecsa y primo de Mauricio Macri, Ángelo Calcaterra.
El período de cuestiones preliminares busca que las partes tengan oportunidad de exponer si existen defectos legales en el proceso antes de encarar las indagatorias, la citación de testigos y el repaso de las pruebas. En ese marco, Beraldi señaló que en el último tiempo surgió un hecho nuevo que fue la condena al falso abogado Marcelo Sebastián D’Alessio por asociación ilícita, espionaje ilegal y extorsión.

Stornelli, apuntado
Según Beraldi, con esta condena “lo primero que sale a la luz es que el miembro más destacado y más conocido de esa asociación ilícita tenía una relación directa con el fiscal de este proceso”. La alusión fue a la relación que compartían D’Alessio y Carlos Stornelli, cuya acusación se leyó en las primeras audiencias del juicio por el caso Cuadernos. “Se efectuó un manejo discrecional de procesos judiciales con finalidades espurias y se utilizó de manera delictiva la ley del arrepentido”, apuntó el abogado.
Para el abogado defensor, la causa de los Cuadernos y el juicio que está en sus albores se asentó principalmente sobre dos irregularidades: una maniobra de fórum shopping (elección a dedo) violatoria de la garantía del juez natural y del principio de objetividad de los fiscales y lo que llamó “la estafa de los arrepentidos”.
Cada vez que llega una denuncia a los tribunales federales, la Cámara Federal la somete al sistema de asignación de causas a través del cual se sortea aleatoriamente qué Juzgado se hará cargo. Pero Beraldi recordó que en el caso Cuadernos eso no fue así sino que, expresó, la causa terminó en manos del fallecido juez Claudio Bonadío y del fiscal Stornelli “por un engaño que tuvo como efecto directo incurrir en el vicio de fórum shopping”.
Para graficar esa irregularidad, durante su exposición mostró videos de testimonios televisivos y notas del periodista Diego Cabot, quien tuvo acceso a los cuadernos que dieron origen a la causa. En esos videos contó cómo fue que llamó al fiscal y le contó que tenía los cuadernos. “Ahí empezaron las conversaciones, nos juntamos varias veces”, decía el integrante del staff de La Nación.
“Ustedes lo escucharon. Se juntó con el fiscal y le contó lo que iba a hacer. El mismo periodista cuenta en un artículo posterior que también se juntó con el juez Bonadío, que daba indicaciones y decía que tenía que mantener el secreto. Esto no tiene ningún correlato con la actividad procesal”, enfatizó Beraldi.
Como conclusión, señaló que el juez y el fiscal tuvieron intervención en el caso antes del inicio formal de la causa, que se vulneró el sistema de asignación de casos y que el expediente contiene “severas falsedades ideológicas”. “Es una matriz con la que se ha procedido en este expediente y que genera una situación de invalidez que no puede ser superada”, añadió.
La “estafa” con los arrepentidos
En segundo término, el abogado defensor de Cristina Kirchner postuló que existió una “estafa” en torno a la aplicación de la ley del arrepentido. Se trata de la legislación que permite la reducción de la pena a imputados que participaron de la comisión de un delito siempre y cuando aporten datos que ayuden a la investigación. Esa figura atravesó por completo el expediente ya que hay sospechas de que habría sido utilizada para forzar testimonios de funcionarios y/o empresarios en contra de la propia Cristina o su gobierno a cambio de no terminar tras las rejas.
“La maniobra empezó con una oleada de detenciones e indagatorias. (La ley del arrepentido) era un mecanismo de presión, un operativo diseñado por el juez y el fiscal para quebrar voluntades bajo amenaza de la cárcel”, soltó Beraldi sin titubeos. En la sesión de Zoom escuchaban atentos los jueces del tribunal y la fiscala Fabiana León, encargada de la acusación.
En esa línea, el abogado recordó que hubo varias detenciones y citaciones a indagatoria en las que se ofrecía la posibilidad de declarar bajo la figura de arrepentido. Pero, según el abogado, lograron quebrar a Oscar Centeno, ex chofer del Ministerio de Planificación sindicado como el autor de las anotaciones de los famosos cuadernos que sustentan el juicio y que, según pericias, fueron ampliamente intervenidos y modificados.
Para Beraldi, Centeno era el eslabón “más débil y más frágil” al que, sostuvo, se logró quebrar con exposición mediática y un repentino cambio de abogado defensor.
En ese punto, el defensor reprodujo un fragmento de una entrevista radial a Norberto Frontini, ex abogado de Centeno, donde contaba cómo tras la detención de su cliente había intentado presentar en el Juzgado de Bonadío un escrito de excarcelación que no fue recibido. Y que ese mismo día le informaron de manera llamativa que su cliente había decidido cambiar de abogado.
“Esto pasó como un hecho más. Lo hicieron firmar un acuerdo de arrepentido con la consecuencia de que quedamos ante una absoluta distorsión de la verdad”, añadió el abogado de la ex presidenta, que recordó también que el ex chofer cambió varias veces de versión en relación con el lugar en el que estaban los cuadernos. “El acta de su declaración está dictada, en algunos momentos habla en primera persona y en otros, en tercera”, agregó.
Tras un cuarto intermedio, fue el turno de la defensa del exministro de Planificación, Julio De Vido, a cargo de los abogados Maximiliano Rusconi y Gabriel Palmeiro, quienes plantearon la nulidad del requerimiento de elevación a juicio. Marcos Aldazábal y Elizabeth Gómez Alcorta, defensores del ex subsecretario de Planificación Roberto Baratta también pidieron que el proceso se declare nulo.