La conducción de la CGT realizó un balance del paro general de actividades resuelto este lunes y que se lleva adelante con contundencia en la jornada de hoy.
La conferencia de prensa realizada en la sede de Azopardo se realizó en momentos en los que la cámara de diputados obtuvo el quórum necesario para deliberar pero sin que se conociera aún el resultado de la votación.
Esa situación impidió que la Central definiera un nuevo curso de acción de cara a lo que podría ser una nueva sesión en el Senado la próxima semana en tanto el proyecto con media sanción ya sufrió modificaciones.
Con todo, el triunvirato que conduce la Central celebró la medida e insistió en su rechazo absoluto a los términos del proyecto de modernización laboral. Cristian Jerónimo, uno de los cosecretarios generales, sin embargo, adelantó que “esto no se terminó acá, recién empieza el plan de acción”.
La apertura de la conferencia estuvo a cargo de Jorge Sola que destacó el carácter “consecuente” de la actual conducción y su antecesora que “a lo largo de estos dos años de gobierno llevó adelante doce movilizaciones y cuatro paros”. A la vez que destacó que “hemos sido responsables en mantener la paz social ante la negación al diálogo, a pesar de la perdida de puestos de trabajo, de las prestaciones de saluda y el rompimiento del tejido social y productivo”.
No hubo referencias (ni críticas ni de apoyo) a la movilización que, a contramano de lo dispuesto por el Consejo Directivo, llevó adelante un sector de la propia CGT junto con las dos CTA (FreSU) por un lado y el Plenario del Sindicalismo Combativo (PSC) por el otro.
Sola insistió en la idea de que “cuesta usar la palabra modernizar para una ley que retrocede 100 años en derechos individuales y colectivos y que efectivamente tiene como corazón la transferencia de recursos económicos de los trabajadores al sector empleador”.
El dirigente señaló que “lo que se pierde con un día de paro, habría que contrastarlo con lo que dispone el artículo 163 con el que pretenden bajar aportes y contribuciones por U$S 3 mil millones además de que el proyecto de ley busca sacar otros U$S 3 mil millones del sistema previsional. Son U$S 6 mil millones que pasan del salario diferido de los trabajadores al sector financiero. Es ahí donde hay que mirar cuanto se pierde”.
El dirigente del gremio del Seguro destacó “la grata sensación que tenemos es que ese humor social ha sido representado por la decisión de esta CGT. No solo por lo 9 millones que están en la formalidad sino también por los 4,5 millones que son informales y los 4 o 5 millones de monotributistas además de los 2 millones de desempleados”.
El fuerte acatamiento, desafió a los que “los que se alejan de la realidad” porque “tienen que saber que lo que pasa en esta Argentina contrasta con lo que quieren llevar adelante”. Por último disparó elípticamente sobre los gobernadores del peronismo cuyos diputados dieron quórum y pondrían acompañar la ley oficialista: “representan no solo a sus provincias, gobernadores y sectores políticos sino especialmente a los que les dieron el voto que son trabajadores y trabajadoras de todos los sectores. Nosotros ejerceremos nuestra responsabilidad que es la de llevar la protesta a donde corresponde. En la calle como lo hicimos el 11 de febrero y el 18 de diciembre. Somos responsables de eso y nos hacemos cargo”.
Sin lugar a las preguntas de los medios presentes, el dirigente cedió la palabra a sus compañeros de triunvirato.
Cristian Jerónimo confió en que “estábamos convencidos de que habría un gran acatamiento. La sociedad le acaba de dar un mensaje al gobierno y a esta política que oprime derechos y lleva a la pobreza al pueblo argentino”. La CGT, dijo, “ha demostrado que estuvo a la altura de las circunstancias y los intereses que representa”. Con todo, dijo, “no estamos dispuestos a entregar ninguna conquista. Acá no terminó nada, recién empieza el plan de acción de la CGT”.
El dirigente del vidrio también apunto a los gobernadores peronistas: “son cómplices de esta traición dándole el voto a este proyecto de reforma laboral regresivo y después le piden explicaciones a la CGT. Llegó la hora de una vez por todas de exponer a todos aquellos que se jactan y llegan a los cargos en las provincias y legislaturas y, a la hora de defender a los intereses del pueblo, le dan la espalda”.
Finalmente, señaló que “acá no hay ninguna extorsión. Queremos que le vaya bien a la Argentina y queremos ser parte de ese proceso virtuoso. No vamos a parar hasta que cambie el rumbo económico y político de este país”.
A horas de la votación la CGT tendrá que definir qué curso de acción asume en caso de que la norma llegue nuevamente a la cámara de Senadores. Lo coherente con el resultado contundente de la medida sería incrementar el poder de fuego con, por ejemplo, un paro de 36 horas con movilización. Veremos.