Christina Cavalera, hija del músico Max Cavalera, ha fallecido tras una larga batalla contra una enfermedad, según anunció su familia en redes sociales. Era una figura muy respetada dentro de la escena del metal y el rock internacional y su muerte fue confirmada por sus padres, Max y Gloria Cavalera, en un comunicado cargado de dolor.

Christina trabajó durante muchos años como mánager de gira y asistente de la banda Soulfly, proyecto fundado por su padre tras su salida de Sepultura y una de las agrupaciones más importantes del metal contemporáneo. A lo largo de su carrera estuvo en la logística y gestión de giras que la llevaron desde escenarios underground hasta estadios y arenas de todo el mundo, ganándose el respeto de colegas y fanáticos por su profesionalismo y su influencia en una industria dominada históricamente por hombres.

Murió Christina Cavalera, manager de Soulfly e hija de Max Cavalera
Christina Cavalera tenía solo 34 años.

Comunicado oficial de la familia Cavalera

En el comunicado familiar se la describe como una pionera para las mujeres en el mundo del metal, punk y rock, cuya trayectoria estuvo marcada por una pasión por la música y una sonrisa que “iluminaba cualquier estancia”. La familia pidió respeto por su privacidad en este momento de profundo dolor. Christina deja dos hijas, así como numerosos hermanos —incluidos Zyon, Richie, Igor y otros miembros de la familia Cavalera que también están vinculados a la música— y será recordada tanto por su impacto profesional como por su legado personal.

Max Cavalera, exvocalista y cofundador de Sepultura y figura clave del metal mundial con bandas como Soulfly y Cavalera Conspiracy, ha enfrentado varias tragedias personales a lo largo de su vida familiar y artística. El rol de Christina fue singular porque integró con fuerza el corazón de la escena metalera desde su posición detrás de escena, conectando sonidos, logística e historia en giras globales.