Con una coherencia difícil de comprender, el gobernador chubutense Ignacio Torres se empecina en bloquear el uso de recursos nacionales e internacionales para la prevención de incendios forestales y la protección de bosques nativos: Tiempo Argentino pudo descubrir que en agosto pasado Torres recibió y congeló casi 540 millones de pesos provenientes de un Fondo de la Ley de Bosques que debían aplicarse en programas de manejo, protección y recuperación de bosques nativos.
El bloqueo de esos 539.253.903 pesos se suma a los 600 mil dólares provenientes de organismos internacionales (Fondo Verde para el Clima y la FAO) para prevenir incendios forestales en El Hoyo, Epuyén y Lago Puelo que Torres retiene desde marzo de 2024. Y también a los siete mil millones de pesos que recibió de la Casa Rosada para las víctimas del incendio de enero de 2025 en Epuyén, de los cuales los damnificados recibieron migajas y el resto se destinó a otras áreas del gobierno a través de nueve decretos con anexos no publicados en el Boletín Oficial, que intentaron camuflar su trazabilidad.
Los datos del fondo retenido por Torres surgen de las actas oficiales de las partidas a las que accedió Tiempo Argentino, y del testimonio de fuentes vinculadas al tema, quienes exigieron una estricta reserva de identidad por temor a las represalias. Todos coincidieron en que Chubut recibió el dinero pero no distribuyó un centavo.
Los 540 millones bloqueados por Torres están compuestos por 274.325.827 de pesos del presupuesto 2023, más 177.245.329 de 2024, y un extra de 87.682.747 que son rendimientos financieros de los presupuestos 2022 y 2023, según las planillas oficiales. La acumulación de los fondos 2023 y 2024 se debe a que el presidente Javier Milei se apropió de todos fondos específicos destinados a las provincias. Luego soltó algunos, como en este caso, cuando necesitó alquilar votos en el Congreso.
El último presupuesto para la Ley de Bosques sancionado por el Congreso fue en 2023, de 9 mil millones de pesos. En 2024 el gobierno nacional prorrogó ese monto sin cambios. Si se toma en cuenta que la inflación fue de 211,4% en 2023; de 117,8% en 2024, y de 17,3% hasta julio de 2025, el monto real transferido a las provincias en agosto equivale al 25% de los 18 mil millones que surgen de sumar los dos presupuestos de un solo pago. De haberse actualizado por inflación, el presupuesto de la Ley de Bosques de 2023 y 2024 debió ser de 71 mil millones de pesos, de los cuales Chubut hubiera percibido 2130 millones. Aun escuálidos, los 540 millones transferidos a Chubut en agosto fueron reenviados a cuentas de la Secretaría de Bosques a cargo de Abel Nievas. El funcionario debió convocar de inmediato a la presentación de proyectos de protección de bosques nativos para entregar los fondos. Pero nunca lo hizo y el dinero permanece inmóvil en el banco.

“Lo que está pasando con los incendios podría ser menor al reducir el combustible de los bosques, mejorar los caminos de accesos; en muchos casos el manejo del agua también sirve a la prevención: un bosque bien manejado tiene menos combustible. Las demoras en transferir fondos aumenta la ocurrencia de incendios y su magnitud”, dijo a este medio un ingeniero forestal que asesora campos en cuestiones forestales sustentables.
Mientras tanto, el fuego iniciado en El Hoyo el 5 de enero arrasó con 13 mil hectáreas de bosque nativo y pino invasor, medio centenar de viviendas, galpones, cultivos, y millares de vidas de animales salvajes y domésticos. Por ahora está contenido pero no apagado, y puede renacer desde las brazas latentes si las condiciones de altas temperaturas y vientos fuertes retornan sobre la sequía que sufre la Comarca Andina desde hace dos años. En Epuyén aún existen muchos focos fuera de control.

Los incendios forestales en Chubut son una tragedia que se agrava por falta de prevención y el bloqueo de recursos. Según la Fundación Vida Silvestre, en la provincia está el 2% de los bosques nativos de la Argentina, con un millón de hectáreas en cálculos de 2023. Sin embargo, acumula desde 2024 más de la mitad de los bosques nativos carbonizados en todo el país.
Según datos de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) cruzados con información oficial de la provincia, en la temporada estival 23/24 se quemaron en Chubut 5024 hectáreas frente a las 7747 de todo el país, lo que equivale al 64,85% del total. En la temporada estival 24/25 aquí ardieron 14.729 hectáreas, sobre 31.722 en el total país: esto es el 46,43% del total.
Todos esos datos, más las condiciones climáticas altamente favorables al estallido de incendios conocida desde hace mucho tiempo, al parecer resultaron insuficientes para que el gobierno de Chubut ponga en marcha políticas preventivas para, ya no impedir, pero al menos mitigar la magnitud del daño que generan las llamas. Pero decidió mantener paralizados los fondos nacionales e internacionales que lo hubieran permitido.
Hasta lo confesó el secretario de Bosques de Chubut, Abel Nievas, en declaraciones recogidas por el sitio de noticias Info Cordillera: “¿Sabés cuál es el problema? Que a la prevención nadie le da pelota. Después, cuando sucede el hecho, realmente no se está preparado”. Nievas es el encargado de ejecutar los 540 millones de la Ley de Bosques destinados a la protección de los bosques nativos de Chubut.
Es como si el gobernador se hubiese sentado sobre la caja fuerte para mirar indiferente como el fuego arrasaba las propiedades, los sueños y las esperanzas de los pobladores de la Comarca Andina, mientras elabora el discurso criminalizador de las comunidades mapuches que pondrá en marcha a través de la cadena para-estatal de medios y redes que encubre las consecuencias de sus actos.
Tras el fracaso del discurso antimapuche ejecutado en los incendios del año pasado, con despliegue de tropas, allanamientos, abundantes videos musicalizados y arrestos pronto revertidos por tratarse de mentiras insostenibles en el tiempo, el gobernador Torres ensayó este año la demonización de presuntos grupos provenientes del conurbano bonaerense que, acusan, prenden el fuego para luego ocupar las tierras. Dejó la carga antimapuche al contradictorio fiscal de Lago Puelo, Carlos Díaz Meyer.
“Después de cada incendio lo que existen son tomas (…) y lo vamos a impedir: en El Hoyo no se va a permitir ninguna toma (…) para traer más gente del conurbano bonaerense”, intentó argumentar el intendente de El Hoyo por el PRO, César Salamín, en entrevista radial donde también descartó la existencia de grandes negociados inmobiliarios como suele suceder con las tierras quemadas.

El repudio de Epuyén
El gobernador chubutense Ignacio Torres ya no puede caminar por Epuyén. Lo supo el jueves cuando una víctima del incendio de 2025 lo increpó a los gritos por la calle por la falta de ayuda y la humillación a la que somete a los damnificados. Delante de los enviados de la TV porteña, le recriminó que les mintieron, que casi no enviaron ayuda y que les impusieron trámites interminables para obtener una asistencia insuficiente que los mantiene por debajo de la subsistencia.
Torres nunca supo que los celulares de las víctimas intercambiaban datos para tratar de ubicarlo y reclamarle por la ayuda que jamás llegó y porque se negó a recibirlos en la Casa de Gobierno. Desde el incendio, solo visitó Epuyén una noche sin previo aviso y en medio de un extraño apagón eléctrico. La mayoría solo supo de su llegada por las fotos con que al día siguiente un sector de la prensa celebró la preocupación del gobernador por los damnificados por el fuego.
