WWE: increíble

La serie que viene fascinando a los fans de la lucha libre llega a su tercera temporada. Y para los no fans, resulta un acercamiento de tipo antropológico al concepto de show de los autollamados estadounidenses. Por las escenas transitan Cody Rhodes, Rhea Ripley, CM Punk y John Cena (conocido en cine por su personaje de Peacemaker en El escuadrón suicida), y también todo el detrás de escena que forma parte del espectáculo. Desde las coreografías físicas hasta los guionistas, su estrés creativo y los sacrificios que implica el cuidado de las superestrellas. Y si la primera entrega mostró el negocio desde afuera, ahora se conocerán con más detalle los secretos de la industria. Que incluirá el adiós de John Cena y la presentación de nuevas figuras que pelean por quedarse con el podio de las grandes estrellas: Cody Rhodes, CM Punk, Seth Rollins y Becky Lynch. Sí, porque, como en todos los grandes negocios, si bien ante las cámaras todos son buenos amigos, la lucha por conseguir la porción más grande de la torta es despiadada.
Desde el 21 de julio en Netflix.
El otro padre

El gran drama de la semana, al menos en los papeles. Y de la alta clase media mexicana. Se trata de la historia protagonizada por Silvia Navarro y Manolo Cardona, que arranca casi en una sala de emergencias: Julieta (Azul Guaita), la hija de la pareja, sufre un colapso debido a una insuficiencia renal que requiere un trasplante de riñón inmediato. La desesperada búsqueda de un donante compatible da un giro inesperado (que, tratándose de un drama mexicano, quien esté leyendo ya imaginará): la prueba de ADN desentierra un secreto oculto durante más de veinte años y quien está mirando descubre, junto con la mayoría de los protagonistas, el verdadero origen biológico de la joven. La serie, además de discusiones éticas y reproches varios, por lo visto en el trailer, no parece dar cuenta de la existencia del México mestizo, como si esa parte de la población solo pudiera ser asociada al narco. Habrá que ver.
Desde el 22 de julio en Netflix.
Pompeya: más allá del tiempo

Entre las maravillas que permite el desarrollo de la ciencia y la tecnología, sin dudas, la posibilidad de recrear el pasado está entre las más destacadas cuando se habla de divulgación histórica. Y Pompeya: Más allá del tiempo, la miniserie documental de tres episodios, promete hacer honor a esa tradición y también innovar en cuanto a su tratamiento. Conducida y producida por el actor británico Tom Hiddleston, la producción se centra en las últimas 24 horas de una de las ciudades favoritas de los gobernantes de la antigua Roma, aunque con un toque distintivo: se enfoca en la supervivencia humana antes que en los motivos de la erupción volcánica y sus daños materiales. Para eso sigue los pasos de tres ciudadanos reales: un joven herrero, una mujer de negocios con muchas propiedades y un miembro de la Guardia Pretoriana. Y redescubre que, si bien en la tragedia el destino se plantea como ineludible, las decisiones personales pueden hacer la diferencia.
Desde el 23 de julio en Disney+.
Nueva vida en Ransom Canyon

En la línea de Yellowstone, pero más lavada (al menos en la primera temporada) y haciendo centro en Texas en lugar de Montana, la serie entrelaza las vidas de tres familias de rancheros, haciendo más hincapié en el amor que en los negocios. Aunque en la segunda temporada eso está por verse. Habrá revelación de secretos y más ambiciones expuestas. El centro de atención es la química entre Josh Duhamel, que interpreta a un terrateniente atormentado, y Minka Kelly, una mujer que regresa tras un paso por Nueva York no muy provechoso y busca empezar de nuevo. Excepto por las ambiciones expuestas, en la segunda temporada habrá más de lo mismo: belleza hegemónica recargada e íconos de la identidad del oeste norteamericano, como la doma, el fútbol americano y el pasito de baile de música country. Además, empieza seis meses después de los eventos del final de la primera temporada y suma nuevos personajes, entre los que parece destacarse la madre de Quinn, interpretada por la gran Patricia Clarkson.
Desde el 23 de julio en Netflix.
Kaulitz & Kaulitz

Calificada como adictiva por sus seguidores, la serie es uno de los experimentos más exitosos de los llamados docurreality. En este caso, de los gemelos más famosos de Alemania: Bill y Tom Kaulitz (baluartes de la banda Tokio Hotel), que parecen condensar en ellos las identidades de género y otras más conocidas de estos tiempos. Bill es el encargado del glamour, la excentricidad, las fiestas y la búsqueda del amor que lo colme, que nunca debe llegar, desde luego, porque lo que importa es el derrotero de la búsqueda. Tom hace de contracara, puede decirse, y aporta la madurez, la calma y el contrapeso más materialista de la existencia. Así muestran, a través de Tokio Hotel, un Hollywood no tan conocido, aunque siempre atrapante. En esta temporada amenazan con más drama, glamour y más intimidad sin filtros. Al tiempo que se ocupan de los controles médicos, la alimentación sana y la preparación para correr un maratón, recorren lugares de su infancia en Alemania y reflexionan sobre cómo su entorno ha moldeado su vida actual. Y no dejan de entrometerse en una boda y en la dinámica familiar.
Desde el 23 de julio en Netflix.