El tiempo, los laberintos narrativos y los secretos familiares fueron el corazón de Dark, la serie alemana que entre 2017 y 2020 se convirtió en uno de los mayores éxitos internacionales de Netflix. Con su mezcla de ciencia ficción, drama existencial y estructura narrativa compleja, la creación de Baran bo Odar y Jantje Friese demostró que las plataformas podían producir ficción europea capaz de competir en impacto global. Pero el vínculo creativo entre el dúo y Netflix parece haber llegado a su fin. Ahora, tras la cancelación de 1899, los creadores anuncian un nuevo proyecto en HBO Max que promete recuperar el tono oscuro que los volvió célebres.
La nueva serie se titula Struwwelpeter y, en principio, ya desde su punto de partida llama la atención: estará inspirada en el libro infantil homónimo publicado en 1845 por el médico alemán Heinrich Hoffmann. El volumen, que durante décadas formó parte del imaginario pedagógico europeo, reúne diez relatos breves destinados originalmente a enseñar normas de conducta a los niños. Pero lo hace con un tono que hoy resultaría difícil de imaginar en la literatura infantil contemporánea: cada historia muestra a un niño que desobedece y termina sufriendo un castigo extremo.
El personaje más conocido del libro es el propio Struwwelpeter -en España traducido como Pedro Melenas-, un chico desaliñado que se niega a cortarse las uñas o peinarse y termina aislado socialmente. En otros cuentos el castigo es todavía más brutal: un niño que se chupa el dedo pierde los pulgares, otro que juega con fósforos se quema vivo y una niña que rechaza la comida termina muriendo de inanición. Escritas en tono moralizante y acompañadas por ilustraciones inquietantes, estas historias funcionaban como advertencias sobre el comportamiento adecuado en la sociedad del siglo XIX.

La adaptación que preparan Odar y Friese promete alejarse del formato infantil para convertir ese material en un thriller contemporáneo. Según las primeras informaciones difundidas por la industria, la serie trasladará los relatos a un contexto moderno y reemplazará a los protagonistas infantiles por personajes adultos. La intención sería conservar la lógica moral y el clima perturbador del libro original, pero explorando temas como el castigo, la culpa y el perdón desde una perspectiva dramática.
El proyecto también supone un reencuentro con una actriz muy ligada al universo de Dark. La alemana Lisa Vicari, recordada por su papel de Martha Nielsen a lo largo de las tres temporadas de la serie, está siendo considerada como protagonista del nuevo relato. En los últimos años Vicari ha ampliado su presencia internacional con producciones como Secuestro en el aire, uno de los éxitos recientes de Apple TV+.
Dark es Dark
El salto a HBO Max también llega después de una experiencia ambivalente para los creadores en Netflix. Tras el éxito de Dark, Odar y Friese estrenaron en 2022 la ambiciosa 1899, una serie multilingüe ambientada en un barco de inmigrantes que viajaba hacia Estados Unidos. Con una puesta visual ambiciosa y una estructura narrativa tan enigmática como la de su antecesora, la serie parecía destinada a convertirse en otro fenómeno de culto. Sin embargo, Netflix decidió cancelarla apenas semanas después de su estreno.

La decisión generó sorpresa entre los seguidores y alimentó el debate sobre el modelo de producción de las plataformas, cada vez más dependiente de métricas de consumo inmediato. Aunque 1899 había tenido un fuerte lanzamiento global, su costo de producción y la complejidad de su propuesta narrativa habrían pesado en la decisión final.
En ese contexto, el desembarco del dúo creativo en HBO Max aparece como un nuevo capítulo en su carrera. Si Dark exploraba los laberintos del tiempo y 1899 jugaba con los misterios de la identidad y la percepción, Struwwelpeter podría llevar esa sensibilidad narrativa hacia un terreno más cercano al thriller psicológico y al horror moral.
No deja de ser una elección curiosa: tomar un libro infantil del siglo XIX, famoso por sus castigos ejemplares, y convertirlo en una serie contemporánea. Pero justamente ahí parece residir la lógica del proyecto. Las historias de Hoffmann estaban construidas como advertencias sobre las consecuencias de desobedecer las reglas. Adaptadas a un contexto actual, podrían transformarse en un retrato oscuro sobre la culpa, la violencia y la fragilidad de las normas sociales.
Después de todo, si algo demostró Dark es que Odar y Friese tienen una habilidad particular para tomar conceptos aparentemente familiares -la familia, el destino, el paso del tiempo- y convertirlos en relatos inquietantes. La pregunta ahora es si ese talento narrativo podrá transformar los cuentos moralistas de Struwwelpeter en un nuevo fenómeno televisivo.

Por lo pronto, la expectativa ya está instalada: los creadores de una de las series más influyentes de la televisión reciente vuelven con una historia que promete ser tan oscura como fascinante. Y si cumplen lo que sugieren las primeras descripciones, el resultado podría ser uno de los thrillers más perturbadores de la televisión de los próximos años.