La recesión de vastos sectores de la actividad económica está derivando en un incremento de la morosidad en las empresas; especialmente, pequeñas y medianas. De acuerdo con un reciente estudio de la consultora Analytica, en base a datos del Banco Central, en enero, los créditos en situación irregular ya llegan al 4% del stock total de deudas de las pymes del país.

De conjunto, el crédito en situación irregular (los bancos tienen cinco niveles de calificación de la deuda impaga) destinado a las empresas alcanza al 2,9% del total, cuando un año atrás era del 0,8%.

Así como en las pymes la mora llega al 4%, en las grandes firmas solo es el 0,9%. El informe señaló que el 41,9% del crédito se concentró en el 0,3% de las empresas, las definidas como grandes, es decir, 773 unidades productivas. El 99,7% de las empresas restantes, 240.951 firmas, tiene el 58% de la deuda. Las empresas grandes deben $ 29,9 billones y el resto $ 41,4 billones.

La morosidad por sector

En el análisis por sector, se ven las señales de una economía traccionada por un puñado de empresas dedicadas a la explotación de minas e hidrocarburos y la intermediación financiera, todas con deudas altas en promedio y tasas de morosidad menores.

En la vereda de enfrente, la industria manufacturera tuvo en enero una tasa de morosidad del 3,6%. Dentro del sector, el grupo de las producciones controladas por grandes empresas o por  multinacionales tuvo una irregularidad crediticia del 1,4%.

La otra cara de la moneda son las industrias que destinan su producción al mercado interno y sienten la baja de la demanda y el golpe de las importaciones indiscriminadas, como los fabricantes de muebles, cuya morosidad fue del 7,9% en enero, o los confeccionistas de ropa, con una irregularidad del 7%.

En la construcción la morosidad fue del 6,1%; en el comercio, del 3,4%; y en el agro, del 2,8%.