Al menos uno de los muertos y otro de los heridos en la embarcación estadounidense que se tiroteó con las fuerzas de seguridad de Cuba en aguas territoriales del país caribeño eran estadounidenses, según un portavoz del Departamento de Estado, algo que las autoridades cubanas desmienten, al insistir en que los diez involucrados eran cubanos residentes en los Estados Unidos.

«Al menos dos personas» de las diez que iban a bordo de la embarcación eran estadounidenses, según dijo a Europa Press un portavoz de la diplomacia norteamericana, que también indicó que «una tercera persona tenía un visado K-1», destinado a ciudadanos extranjeros prometidos con una persona estadounidense.

El portavoz, que apuntó que otros de los involucrados «podrían ser residentes permanentes legales» en el país norteamericano, sostuvo que el propietario del barco, registrado en Estados Unidos, «alega que un empleado lo había robado».

El viceministro de Exteriores cubano, Carlos Fernández de Cossío, identificó en un comunicado a los diez individuos: Cristian Ernesto Acosta Guevara, Conrado Galindo Serrior, José Manuel Rodríguez Castelló, Leordán Cruz Gomez, Amijail Sánchez González, Roberto Álvarez Ávila, Pavel Alling Peña, Michael Ortega Casanova, Ledián Padrón Guevara y Héctor Duani Cruz Correa, siendo los últimos cuatro los fallecidos.

El ‘número dos’ de la Cancillería precisó, además, que Amijail Sanchez y Leordán Cruz, dos de los heridos, figuran en una lista -«compartida con Estados Unidos»- de personas buscadas por La Habana por «actos de terrorismo».

En el documento, Fernández de Cossío afirma que la cartera diplomática solicitará a Washington información sobre los diez individuos a bordo de la embarcación que, según el texto, transportaba un gran arsenal armamentístico compuesto por fusiles de asalto, cócteles molotov, equipos de asalto, chalecos antibalas, así como bayonetas, ropa de camuflaje o municiones de diverso calibre.

En este marco, el viceministro rechazó que se trate de «un acto aislado», alegando que Cuba «ha sido víctima de agresiones y de incontables actos terroristas desde hace más de 60 años». Así, señaló que pese a las tensiones entre La Habana y Washington, «las autoridades del Gobierno estadounidense han mostrado disposición a cooperar en el esclarecimiento de estos lamentables hechos».

Por su parte, el secretario de Estado Marco Rubio dijo que Washington investiga lo sucedido y puso de relieve que “a medida que recopilemos más información estaremos preparados para reaccionar en consecuencia”, en declaraciones al margen de la reunión de la Comunidad del Caribe (CARICOM), celebrada en San Cristóbal y Nieves.

Consultado sobre la posibilidad de que el episodio involucrara a personal del Gobierno estadounidense o formara parte de una operación oficial de Estados Unidos, el jefe de la diplomacia estadounidense respondió: “no”.

En mensajes difundidos por el Departamento de Estado en la red social X, Rubio afirmó: “Vamos a averiguar exactamente qué sucedió y quiénes estuvieron involucrados. No nos vamos a conformar con lo que nos digan otros”.

Añadió que está “muy seguro” de que podrán conocer los hechos “de forma independiente” y subrayó: “En Estados Unidos no tomamos decisiones basándonos en lo que dicen las autoridades cubanas”.

La portavoz de la Cancillería de Rusia, María Zajárova, aseguró sin embargo que el incidente ocurrido frente a las costas de Cuba fue provocado por Washington para agudizar las tensiones. La vocera enfatizó que se trata de una “provocación agresiva de Estados Unidos, cuyo propósito es escalar la situación y detonar el conflicto”.

El portavoz presidencial de Rusia, Dmitri Peskov, exaltó la labor de los guardacostas de Cuba al neutralizar la lancha rápida de bandera estadounidense. Subrayó que, ante las confesiones de los detenidos sobre sus intenciones terroristas, “no hay margen para la discusión”, validando la respuesta de La Habana frente a las provocaciones que buscan desestabilizar la región en un momento de asedio contra el Caribe, ratificando que “los guardias fronterizos de Cuba hicieron lo que tenían que hacer en esa situación”.

Peskov advirtió sobre el peligroso aumento de las tensiones en torno a la isla y realizó un llamado urgente a la moderación internacional y evitar acciones provocadoras en relación con la nación caribeña, en alusión a los intentos orquestados desde Estados Unidos para desestabilizar al pueblo y Gobierno cubanos.

ALG con Europa Press y Sputnik