El Gobierno de Cuba denunció un intento de «infiltración con fines terroristas» por parte de la tripulación a bordo de una embarcación estadounidense que este miércoles se aproximó a sus costas y de la que, tras un tiroteo con las fuerzas de seguridad cubanas, han muerto cuatro personas.

«Se ha podido establecer que la lancha rápida neutralizada, con matrícula de Florida ‘FL7726SH’, transportaba diez personas armadas que, según declaraciones preliminares de los detenidos, tenían intenciones de realizar una infiltración con fines terroristas», aseguró en redes sociales, indicando que las autoridades cubanas incautaron de «fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos de construcción artesanal (cócteles molotov), chalecos antibalas, mirillas telescópicas y uniformes de camuflaje».

El Ministerio del Interior, en una nota compartida por la Presidencia cubana, hizo este anuncio en el marco de una investigación por lo calificó de «agresión armada contra una unidad de las Tropas Guardafronteras» y tras interrogar a seis de los tripulantes, los únicos supervivientes tras el tiroteo, que identificó como «Amijail Sánchez González, Leordan Enrique Cruz Gómez, Conrado Galindo Sariol, José Manuel Rodríguez Castelló, Cristian Ernesto Acosta Guevara, Roberto Azcorra Consuegra».

Asimismo, las autoridades cubanas identificaron hasta el momento a una de las cuatro víctimas mortales como «Michel Ortega Casanova», y señaló que la totalidad de los diez tripulantes «son cubanos residentes en los Estados Unidos».

Previamente, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, había asegurado este miércoles que las autoridades del país norteamericano responderán «en consecuencia» tras la muerte de cuatro tripulantes de una embarcación estadounidense en un tiroteo con las fuerzas de seguridad de Cuba cerca de la costa

«Vamos a averiguar exactamente qué pasó aquí y luego responderemos en consecuencia», señaló en declaraciones a la prensa desde San Cristóbal y Nieves, donde se encuentra con motivo de una reunión con líderes de la Comunidad del Caribe (Caricom).

Según el relato del Ministerio del Interior de Cuba, el buque, con matrícula del estado de Florida, «se aproximó» a las aguas territoriales cubanas «a una milla náutica al noreste del canalizo El Pino, en Cayo Falcones, en el municipio Corralillo».

Tras ello, una unidad de las Tropas Guardafronteras de la isla compuesta por cinco personas solicitó una identificación a sus integrantes.

«Desde la lancha infractora se abrió fuego contra los efectivos cubanos que provocaron que el comandante de la embarcación cubana, resultara lesionado«, detalló en un comunicado, agregando que, en consecuencia, cuatro tripulantes de la lancha murieron y otros seis recibieron asistencia médica tras resultar heridos.

Las autoridades abrieron una investigación para esclarecer los hechos. «Ante los actuales desafíos, Cuba ratifica su voluntad de proteger las aguas territoriales, teniendo como base que la defensa nacional es un pilar fundamental para el Estado cubano a favor de la protección de su soberanía y la estabilidad en la región», ha dicho.

Por su parte, el jefe de la diplomacia estadounidense indicó que verificarán lo sucedido «de forma independiente» puesto que, hasta el momento, «la mayor parte de la información» en sus manos procede de lo que las autoridades cubanas están transmitiendo «tanto al público como al Gobierno estadounidense».

El fiscal general de Florida, James Uthmeier, ordenó la apertura de una investigación sobre lo ocurrido, asegurando en redes sociales que «haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que estos comunistas rindan cuentas«.

Detrás del conflicto con Cuba

El conflicto se produce justo en momentos en que el gobierno de Estados Unidos abrió la puerta a la entrada de petróleo venezolano en Cuba, según una guía del Departamento del Tesoro difundida este miércoles en la que autoriza a las compañías a revender el crudo venezolano siempre y cuando beneficien «al pueblo» de la isla.

«De acuerdo con el apoyo y la solidaridad de Estados Unidos hacia el pueblo cubano, la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros) aplicaría una política de concesión de licencias favorable a las solicitudes específicas de autorización para la reventa de petróleo de origen venezolano para su uso en Cuba«, señalaba el Tesoro en su página web.

La cartera dirigida por Scott Bessent estableció como condición para ello que las transacciones «apoyen al pueblo cubano, incluido el sector privado cubano (por ejemplo, exportaciones para uso comercial y humanitario en Cuba)», mientras que estarán excluidas de estas licencias aquellas «en las que participen o que beneficien a personas o entidades asociadas con el Ejército, los servicios de Inteligencia u otras instituciones gubernamentales cubanas».

BB con Europa Press