Luego de la confirmación de Miguel Díaz-Canel, sobre las conversaciones entre funcionarios del Gobierno de la isla y de Estados Unidos, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, se encargó este sábado de aclarar que el diálogo “no concierne en lo absoluto a los asuntos internos, los ordenamientos constitucionales, ni los modelos políticos, económicos y sociales de los dos países”. Además, destacó que la disposición de Cuba a dialogar de forma seria y responsable con el gobierno de EE UU “no es nueva”.
Un día antes, el presidente de Cuba confirmaba conversaciones entre funcionarios de ambos países para buscar una salida “por la vía del diálogo” a la actual crisis profundizada por las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump y el bloqueo energético declarado por EE UU.
“Estas conversaciones han estado orientadas a buscar soluciones a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones”, reveló Díaz-Canel durante una reunión con la máximas estructuras del Partido Comunista, del Estado, y del Gobierno. Explicó que el contacto tuvo el objetivo de “identificar” cuáles son estos problemas, “encontrar soluciones” y “determinar” la disposición de las partes a “concretar acciones” en beneficio de ambos países.
Según dijo el presidente cubano, las conversaciones se encuentran en la “etapa inicial”. Estimó que “estos son procesos que se hacen con mucha discreción, son procesos largos. Estamos en la fase inicial de ese proceso”, dijo ante la prensa local.
Asimismo, el líder cubano subrayó que durante esta conversación las autoridades de La Habana dejaron en claro que cualquier proceso de negociación debe llevarse a cabo “sobre bases de igualdad y respeto a los sistemas políticos de ambos Estados, a la soberanía y a la autodeterminación” del Gobierno de la isla.
“Esto se ha planteado tomando en cuenta un sentido de reciprocidad y de apego al Derecho Internacional”, señaló Díaz-Canel, quien también dejó la puerta abierta a colaborar con Estados Unidos “para enfrentar las amenazas y garantizar la seguridad y la paz de ambas naciones y también en la región”.
Cuba vio reducido estos meses el suministro de petróleo que llegaba desde Venezuela tras la captura a principios de enero del presidente Nicolás Maduro. El 29 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva que permite imponer aranceles a las importaciones de países que suministren petróleo a Cuba. Además, declaró una emergencia nacional por una supuesta amenaza cubana a la seguridad nacional de EEUU.