Claudia Sbabo y Beatriz Viega estuvieron este miércoles por la mañana en los tribunales de Comodoro Py. Se trata de las mujeres que le financiaron a Manuel Adorni 200 mil dólares al venderle su departamento de Caballito, quienes aseguraron bajo juramento que sus dos hijos se hicieron cargo de la operación.
Ambas se presentaron esta mañana en la sede de la Fiscalía de Gerardo Pollicita, a cargo la causa por enriquecimiento ilícito que tiene al jefe de Gabinete bajo investigación. La primera en dar su testimonio fue Sbabo, acreedora del 50% del financiamiento que le permitió al funcionario mileísta acceder a la propiedad ubicada en la calle Miró tras poner un adelanto de 30 mil dólares, en una transacción que tuvo lugar en noviembre del año pasado.
La falta de memoria parece ser un factor común que une a varias de las personas que dieron su testimonio hasta el momento. Al igual que como pasó con la escribana Adriana Nechevenko la semana pasada, este martes los investigadores se encontraron con que las jubiladas no sabían qué responder ante algunas de las preguntas de la Justicia. Por falta de memoria o ajenidad de ambas mujeres con el proceso de compraventa del inmueble, hay interrogantes aún abiertos en la investigación, que podrían cerrarse en los próximos días a medida que declaren nuevos testigos y llegue la información requerida días atrás.
Sbabo, según pudo saber Tiempo, declaró que en el 2022 compró un departamento de pozo y que dos años más tarde hizo una transferencia de boleto, es decir, una venta previa a la escrituración. Con el dinero de esa transacción, su hijo, Leandro Miano, le propuso la compra del departamento de Miró, negocio que estuvo a cargo, aseguró, de Pablo Feijóo.
Feijóo es hijo de Beatriz Viegas, la otra jubilada con la que compartió la titularidad del departamento y que también declaró este martes. Este joven es, a su vez, socio de Miano en una serie de emprendimientos inmobiliarios.
Vale recordar que las mujeres compraron el departamento en mayo del 2025 al ex jugador de fútbol Hugo Morales, que fue el primer testigo en declarar en la causa: dijo que su intención era vender el departamento en 250 mil dólares pero que como no aparecían compradores y el inmueble estaba deteriorado terminó vendiéndose por 200 mil dólares. Seis meses después, el inmueble pasó a manos de Adorni por medio de un extraño acuerdo económico.
Tanto Viega como Sbabo dijeron ante la Justicia que sus hijos se hicieron cargo de la operación. El departamento se lo vendieron al funcionario por 230 mil dólares, un precio por debajo de la media del mercado en una de las zonas más caras de Caballito. Y fue en el marco de un extraño acuerdo del cual no hubo demasiados detalles durante las testimoniales de este miércoles porque fueron Feijóo y Miano los que se ocuparon. Pero, a priori, se sabe que el jefe de Gabinete puso 30 mil dólares y que le financiaron los 200 mil dólares restantes, sin interés y a un año, con lo cual vencería en noviembre próximo.
De las testimoniales surgió, además, que el día que se hizo la escritura Adorni estuvo presente. Y que ese procedimiento no fue en la escribanía de Nechevenko, sino en una vivienda de Feijóo.
Sobre el financiamiento todavía hay dudas. También respecto a los arreglos que se hicieron en el departamento, de los cuales también se habría ocupado el hijo de Viegas, que según Nechevenko es amigo del jefe de Gabinete. Sbabo declaró, respecto a esto último, que la vivienda estaba en mal estado cuando la vio por primera vez pero dio fe de las mejorías, aunque no recordaba los detalles.
Ahora la mira está puesta sobre Feijóo, que ya fue citado por el fiscal Pollicita. Está previsto que declare el próximo 22 de abril, día en el cual los investigadores esperan que aporte más detalles de las operaciones y de su vínculo con el jefe de Gabinete. Entre otras cosas porque aparece como encargado de la venta del departamento de la avenida Asamblea que aún está en manos de Adorni, a partir de la cual -según la escribana- el funcionario se haría cargo de los 200 mil dólares que le debe a Sbabo y los 70 mil dólares que aún le debe a las policías Graciela Molina y Victoria Cancio, que le prestaron 100 mil dólares.
Adorni es investigado por enriquecimiento ilícito y es defendido por el abogado Matías Ledesma. Además de la compra del departamento de Caballito, la Justicia tiene bajo la lupa la adquisición de una casa en el country Indio Cua Golf Club de la localidad de Exaltación de la Cruz, ocurrida en noviembre del 2024. Por estos días, Pollicita trabaja en la reunión de datos para determinar si esas adquisiciones junto con el resto de gastos del funcionario y su familia tuvieron correlato con sus ingresos como funcionario público, que rondaron entre los 3,5 y los 7 millones de pesos desde que asumió.